Para mí, no sé si para otras personas, los hombres del año que hoy termina fueron Javier Sicilia, poeta, y Steve Jobs, tecnólogo. El primero, por una tragedias. El segundo, por su genio.
La tragedia de Sicilia fue la de haber perdido a su hijo en la guerra perdida de Felipe Calderón. Es un hecho que me marcó como ciudadana. Estuve, y no lo olvidaré nunca, en la primera de las marchas que él encabezó en Cuernvaca. Y plñatiqué copn él unos minutos. Sigo impactada.
El dolor que vi en ese hombre, terrible, horrible dolor, por fortuna ha servido para movilizar y concientizar a todo un país que no sabía, antes de la desgracia de Sicilia, cómo oponerse con eficacia a una guerra absurda que ha costado ya demasiadas vidas.
Ha sido tan importante lo realizado por el poeta que, hay que destacarlo, pubklicaciones internacionales lo consideraron uno de los hombres más destacados de 2011 a nivel mundial.
Sé que el poeta seguirá con su movimiento, que no nos abandonarà a pesar de los riesgos (varios de los activistas que lo han acompañado han sido asesiunados) y que será uno de los guías espirituales de los mexicanos en el 2012 que nadie sabe còmo vendrá o qué traerá.
Otro de los hombres del 2011, sin duda, es el gran creativo y empresario Steve Jobs. Qué hombre tan talentoso, un verdadero genio. Escribo ahora en uno de sus productos y, segura estoy, millones de personas en este momento se informan o entretienen con cualquiera de las innovaciones de Jobs.
Mucho se dijo, cuando Jobs murió, que si él, bebé abandonado por su madre, hubiera nacido en México, nuestro país que ofrece tan pocas oportunidades, tal vez habría sido un nini o, en el mejior de los casos, un empleado mediocre, porque entre nosotros simple y sencillamente no se motiva ni se incentiva a los emprendedores jóvenes y con talento.
¿Y si Sicilia hubiera nacido en Estados Unidos o en otro país desarrollado? Hoy sería profesor de Harvard y se estaría preparando para pasar un feliz fin de año con su hijo, su hija y su nieto.
Mi mayor reconociminto, respeto y gratitud a esos dos seres humanos de excepción.
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sábado, 31 de diciembre de 2011
martes, 13 de septiembre de 2011
¿Ha fracasado la #CaravanaSur?
Leyendo la columna que hoy publica Gustavo Sánchez (@gust_sanchez) en SDPnoticias.com, realmente me preocupo y me entristezco. Es que, de nuevo, estamos ante otra irrefutable evidencia de que en México nunca pasa nada, nada positivo en términos de cambio social al menos, y de que es imposible que se consoliden los liderazgos limpios y sin los lastres de la política como el del poeta Javier Sicilia.
“Así están las cosas”, dice Gustavo Sánchez: “La Caravana se ha vuelto, dicho está, como cubrir misas a las que le ha faltado mucho al sermón del padre, más acompañamiento de feligreses y una pizca de arrepentimiento”. Esto significa que a la segunda caravana de Sicilia le han hecho falta seguidores y discursos novedosos. De ahí que no haya logrado ni la décima parte de la atención que tuvo la primera.
La culpa es de los medios, desde luego, a los que ya no les parece sorprendente y, por lo mismo, ya no consideran noticioso el mensaje bien estructurado y hasta bello y poético de Javier Sicilia. Pero así son los medios que, en todo el mundo, suelen poner la atención en lo llamativo y no en lo importante. Como hombre que ha dedicado su vida a las redacciones, Sicilia debería saberlo y, por lo tanto, buscar fórmulas para resolver el problema. No digo que no las haya buscado, pero es un hecho que no las ha encontrado.
Ahora bien, si el movimiento del poeta se ha “desinflado” también es culpa del propio poeta. Sin criticar sus razones que lo llevaron a pasar una temporada en Europa visitando a su hija y a su nieto, Javier Sicilia no estuvo en México cuando ocurrió el hecho violento que mayor impacto ha tenido en nuestra sociedad y que, es un hecho, mayor difusión tuvo en el mundo: el ataque al Casino Royale de Monterrey que dejó más de 50 muertos y cuyas consecuencias todavía no alcanzamos a entender.
El líder de las víctimas no estuvo en Monterrey cuando debió haber estado presente. Pudo haber regresado antes a México para apersonarse en el Casino Royale, pero no lo hizo. Y ya en el país, pudo haber retrasado un día su gira al sur para visitar en Monterrey a los familiares de los muertos, pero no lo hizo.
Al poeta le faltaron reflejos. Le sigue sobrando buena voluntad y carisma, pero no bastan para consolidar un liderazgo.
Javier Sicilia tal vez dirá que él no puede actuar en función de la coyuntura, sino basado en un plan y en una estrategia bien pensada. Si eso dice o piensa, se equivoca. Porque Sicilia es, nadie puede dudarlo, un producto de la coyuntura: sin la tragedia personal que lo atrapó, él no sería el líder que actualmente es.
Supongo que, en algún momento después de que concluya la #CaravanaSur, Sicilia recordará que el peor acto de barbarie de la guerra perdida de Calderón ocurrió en Monterrey y procederá a estar en esa ciudad en la que, cuando fue atacado el Casino Royale, su presencia hizo falta. Pero no sé si su presencia ahí, después de tanto tiempo, siga siendo imprescindible.
jueves, 11 de agosto de 2011
Sicilia, la guerra de Jorge Fernández y el “envilecido” de Revueltas
En la prensa mexicana hay de todo, como en botica. O como en farmacia, que es lo mismo. Y, como en farmacia moderna, en la prensa mexicana, aunque de todo hay, abundan más los productos chatarra. Digo, ir ahora a la farmacia San Pablo en el Distrito Federal ya no es llegar al mostrador que está a un paso de la entrada y en el que se venden solo medicamentos para cuidar la salud. Ahora, las medicinas están hasta el fondo de auténticos supermercados en los que se exhiben infinidad de mercancías perfectamente irrelevantes si una lo que busca son remedios para los males del cuerpo, como perfumes, juguetes, cacerolas, y en los que también sobran los productos dañinos como papitas, refrescos, chocolates engordadores, etcétera.
Así la prensa mexicana. Hay diarios y periodistas que informan bien y con independencia del poder. Pienso en Reforma, La Jornada, en Carmen Aristegui, en Lorenzo Meyer, en Sergio Aguayo, en Julio Hernández y otros. Pero si uno va a los kioscos también se topa, y en exceso, con el periodismo chatarra, como el de Milenio, el de Televisa, el de la mayoría de las estaciones de radio.
Leo y no puedo creer que un hijo del ilustre escritor José Revueltas, Román Revueltas Retes, sea capaz de denigrar tanto su apellido con las cosas que escribe –a diario, desgraciadamente- en Milenio. Ahora, en su afán por defender al poder, Román Revueltas (tan distinto a su padre siempre enfrentado a los que mandan) se burla del trabajo del poeta Javier Sicilia. ¿Qué hizo Sicilia que molestó a Revueltas Retes? Decir, lo que es verdad, que “tenemos la necesidad de que el Ejército y la Marina no se envilezcan más en tareas que no les corresponden”. A partir de ahí, Román Revueltas se lanza contra el poeta. Qué pena me da el caso del señor Revueltas Retes, pero no me sorprende: él desde hace años decidió manchar su apellido al convertirse en uno de los tantos columnistas al servicio de los poderosos. Allá él.
Ahora hablaré de un periodista cercano al poder, pero que, con frecuencia, es serio en sus análisis y hasta objetivo. Pero que este jueves no lo fue. Me refiero a Jorge Fernández Menéndez, de Excélsior.
En su columna “¿Esfuerzo nacional o guerra de Calderón?” también critica a Sicilia (lo llama “el inefable”, es decir, según la Academia Española, el que “no se puede explicar con palabras”). Y lo hace solo para justificar la guerra de Calderón.
Fernández realiza un largo alegato, empieza citando a periodistas de Colombia a los que no deja de “asombrarles que en México no se terminara de comprender y asumir la batalla contra el narcotráfico como un tema, un desafío, realmente nacional”. Jorge Fernández les da la razón, ya que, dice, para algunos periodistas “éste sí es un esfuerzo nacional y debe ser entendido como tal, pero para otros simplemente es ‘la guerra de Calderón’; hay quienes consideran que en ese enfrentamiento entre los narcotraficantes y el Estado hay que permanecer ‘neutrales’ y otros que creen que lo mejor es mantener una línea declarativa de apoyo pero, en realidad, no involucrarse en algo en lo que sienten que no tienen nada que ganar”.
Para Fernández Menéndez, está claro, la del narco es la guerra de todos los mexicanos, no solo de Felipe Calderón. Pues se equivoca. Esta guerra absurda no es mi guerra ni la de millones de mexicanos, solo es la guerra de Calderón quien, irresponsablemente, se lanzó a la misma como primer acto de gobierno para buscar que, con esa acción espectacular, los mexicanos olvidáramos todo lo que pasó en las elecciones de 2006. Pues ni lo olvidamos ni lo apoyamos en su guerra que pronto sumará sus primeros 50 mil muertos y que no tiene para cuándo acabar.
¿Inefable el poeta Sicilia? Claro que no. Inefable el apoyo que periodistas inteligentes como Fernández Menéndez le dan a la guerra de Calderón. Porque ese apoyo, evidentemente, no se puede explicar con palabras. Al menos no con palabras honorables.
viernes, 29 de julio de 2011
Del beso de Sicilia a las posibilidades de Beatriz
Si no fue del todo adecuado el diálogo que sostuvo Javier Sicilia con Felipe Calderón en el Castillo de Chapultepec, de plano ha resultado un sainete el encuentro que el hoy en día famosísimo poeta tuvo con el senador Manlio Fabio Beltrones y otros legisladores. Tan mal estuvo la cosa que lo que más comenta la gente es el beso que Sicilia le dio a Beltrones y la certeza de que los diputados y senadores nomás no van a cumplir lo que le prometieron al poeta.
Así que, para no hacer más leña del árbol caído (Sicilia ha perdido credibilidad ante la opinión pública, ojalá la recupere), hablaré mejor de otra muy mala noticia política: la posibilidad real de que el PRI, con Beatriz Paredes como candidata, gane la jefatura de gobierno del Distrito Federal en las elecciones del próximo año.
Si bien el PRD sigue adelante del PRI en las encuestas para jefe de gobierno del DF, cuando se pregunta por partido y candidato la señora Paredes supera a prácticamente todos los perredistas, solo está abajo en los estudios de Alejandra Barrales y Martí Batres, pero cada día las distancias se acortan.
Sobre todo ha crecido Beatriz, que ya estaba muy fuerte, después de la paliza que el PRI le dio al PRD en el Estado de México. El reciente resultado electoral en el Edomex, sin considerar todavía la popularidad de Enrique Peña Nieto, terminará por hacer de Beatriz Paredes una candidata a la que solo podrá derrotar un representante del PRD con verdadero prestigio, con propuestas serias y con el suficiente carisma como para ser aceptado por los electores.
Para muchos, ese “perredista” solo puede ser el ex rector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente, que no milita en el PRD pero que se identifica con la izquierda. Estoy de acuerdo, De la Fuente es el único personaje con gran prestigio que puede presentar el izquierdismo capitalino como su candidato al GDF. El problema es que De la Fuente aceptará tamaña responsabilidad solo si todos sus rivales lo aceptan de buena gana y, particularmente, si se lo piden JUNTOS Marcelo Ebrard Casaubón y Andrés Manuel López Obrador.
No descarto que puedan crecer otros aspirantes perredistas, pero para lograrlo tendrían que empezar al menos a exhibir propuestas originales, no como las del senador Carlos Navarrete quien está planteando ideas evidentemente tomadas del trabajo que durante años ha hecho Alejandro Rojas Díaz-Durán.
En fin, tal como están las cosas, Beatriz Paredes parece dirigirse a la victoria en el Distrito Federal, algo que de ninguna manera es una buena noticia. No por falta de méritos o de capacidad de la señora Paredes, sino por lo malo que sería que el PRI gane todo en 2012.
jueves, 14 de julio de 2011
Sobre AMLO "sí o sí" y el debate con @ferbelaunzaran
Hoy jueves el diario Reforma dedica a Andrés Manuel López Obrador una de sus notas principales: “Seré candidato sí o sí.- AMLO” (http://www.reforma.com/nacional/articulo/616/1230260/). La firman Erika Hernández y Claudia Guerrero y narra una reunión que el famoso Peje sostuvo con coordinadores de su movimiento de todo el país.
Según las reporteras, Andrés Manuel dijo que “en cualquier escenario, él será candidato a la Presidencia de la República en 2012, ya sea por uno, dos o los tres partidos de la izquierda”.
La información la obtuvieron las periodistas de asistentes a esa reunión que, inclusive, citaron palabras textuales de López Obrador: “No me quieren ver en las boletas, pero no les voy a dar el gusto. Voy a estar en las boletas como candidato de un partido, de dos o de tres”.
Lo será, dijo AMLO, porque en comparación con la campaña de 2006, él ahora cuenta con una estructura nacional que lo respalda, la de Morena.
Eso, en opinión de las periodistas de Reforma, contradice lo que el propio López Obrador había dicho en mayo pasado, cuando aceptó la propuesta del otro precandidato de la izquierda mexicana, Marcelo Ebrard Casaubón, de seleccionar al candidato presidencial del PRD, del PT y de Convergencia en un proceso que incluya dos debates en octubre y una encuesta en noviembre.
Se explayó López Obrador en la reunión de la que informa Reforma, hablando del “linchamiento mediático” en su contra. Dijo que a toda costa se busca crear una imagen negativa de él, y para probarlo mencionó un monitoreo de noticias realizado por su equipo, según el cual de 200 notas informativas, en 178 se le acusa de ser el responsable de la derrota de Alejandro Encinas en el Estado de México, lo que desde luego es absurdo.
A pesar de eso, López Obrador pidió a los coordinadores de Morena “no desanimarse ante resultados como los del Edomex y los llamó a intensificar esfuerzos para que a finales de año tengan 65 mil comités seccionales de Morena y 4 millones de protagonistas del cambio”.
Seguramente a perredistas que pertenecen a la corriente de los chuchos como Fernando Belaunzarán, @ferbelaunzaran en twitter, y desde luego a quienes apoyan a Ebrard les va a molestar, y mucho, la nota de Reforma. Me los puedo imaginar furiosos diciendo lindezas de AMLO al que no bajarán de antidemocrático. Pero, en este caso, López Obrador simplemente ejerce sus derechos constitucionales y para nada violenta las reglas de la democracia.
1.- López Obrador, como cualquier mexicano, tiene derecho a aspirar a ser presidente de México.
2.- AMLO fue candidato presidencial de la izquierda en 2006 y, para millones, Felipe Calderón lo derrotó recurriendo a un gran fraude electoral. Va por su segunda oportunidad, lo que no es inusual. Lula, por ejemplo, antes de llegar al poder en Brasil lo intentó varias veces.
3.- Andrés Manuel ha trabajado durante años en organizar un movimiento que tiene representantes en todos los municipios de México, algo que ninguno de los partidos de izquierda (PRD, PT y Convergencia) puede presumir.
4.- El movimiento de López Obrador, en el que participan millones de mexicanos, se ha estructurado sobre la idea, explícita o implícitamente, de que él será el candidato presidencial en 2012. Si no lo fuera, el movimiento, Morena, se desintegraría. Ni siquiera proponiéndoselo podría AMLO hacer que la gente que participa en Morena apoyase a un candidato distinto, digamos a Ebrard.
5.- Es más idealismo que obsesión por el poder decir que él será candidato de uno, de dos o de tres partidos de izquierda. Significa que, aunque el mayor partido de izquierda, el PRD, no lo apoye, él cumplirá con la que cree es su obligación política y moral. Recuerdo haber leído que Javier Sicilia dijo que, antes de salir de Cuernavaca en una de sus marchas, él cargaba la bandera y que pensó: “Si me siguen muchos, qué bueno. Si no me sigue nadie, llegaré yo solo al Zócalo del DF cargando la bandera nacional”. Claramente es lo mismo que piensa AMLO.
6.- La encuesta de noviembre. AMLO no ha dicho que no esperará el resultado de la misma. Simplemente sabe desde ahora mismo, y lo saben Ebrard y los chuchos, que supera entre los votantes de izquierda muy fácilmente a Ebrard. Los chuchos y Ebrard dirán que entre la población abierta no es así (hay una especie de empate técnico), y aquí está la diferencia que hará imposible, en mi opinión, que se pongan de acuerdo. ¿Cuál encuesta es la válida, la aplicada a priistas, panistas e izquierdistas o solo la aplicada a izquierdistas? Como se trata de elegir al candidato de izquierda para defender valores y principios de izquierda, lógicamente la encuesta válida debe ser la que solo se aplique a izquierdistas, y en esta la ventaja de AMLO sobre Ebrard es enorme, lo saben Ebrard y los chuchos. Es tan grande esa ventaja que no disminuirá en unos cuantos meses. Por eso Ebrard y los chuchos quieren una encuesta en la que se pregunte también a la gente que, en el PRI y el PAN, desprecia a AMLO. Pero eso es trampa.
7.- López Obrador, que por estrategia, cortesía y hasta por amistad y compañerismo siempre habla bien en público de Marcelo Ebrard, debe estar convencido desde hace tiempo que se equivocó al apoyarlo para llegar a la jefatura de gobierno del Distrito Federal. Porque Ebrard y, sobre todo, su aliado de toda la vida Manuel Camacho, han terminado por acercarse al PAN y a Felipe Calderón y a líderes sindicales de dudosa ética política.
8.- La evidencia mayor de que el corazón de Ebrard no es de izquierda la dio el excanciller Jorge Castañeda, el pasado domingo, en Reforma. Amigo personal de Elba Esther Gordillo, Castañeda dijo que Gordillo ve a Ebrard como el candidato de su partido, el Panal. Eso no sorprendió a nadie que sepa de las relaciones amistosas y políticas que, durante años, han mantenido en un alto nivel de cordialidad, la líder del SNTE y el actual jefe de gobierno del DF.
9.- Ojalá un perredista antipejista como @ferbelaunzaran aceptara debatir conmigo en Twitter (se la pasa pidiendo debates con todo el mundo, ahora yo se lo pido a él). Creo que puedo demostrar que los chuchos, Camacho y Ebrard son mucho menos izquierdistas y, sobre todo, mucho más pragmáticos, en el mal sentido de la palabra, que López Obrador y su gente. Veremos si @ferbelaunzaran acepta el intercambio de ideas, tuit contra tuit, en la red social.
10.- Me anima solamente la convicción de la necesidad de dialogar con respeto y en libertad.
viernes, 1 de julio de 2011
Edomex, 2012 y Sicilia: ¿de Guatemala a Guatepeor?
El PRI ganará las elecciones de gobernador en el Estado de México. No lo deseo, claro que no. Simplemente, es lo que afirman todas las encuestas. Y dicen algo todavía más lamentable: que el PRI y su candidato, Eruviel Ávila, vencerán con una gran facilidad a Alejandro Encinas, del PRD-PT-Convergencia, y a Luis Felipe Bravo Mena, del PAN. Inclusive, Ávila ganaría, de acuerdo a los sondeos, si se sumaran los votos de Encinas y Bravo. Tan grande es la ventaja del viejo partido autoritario que amenaza (literalmente, a-me-na-za) con volver a la presidencia.
Lo anterior se explica de tres maneras, en mi opinión. La primera, el factor Enrique Peña Nieto: es tan popular el actual gobernador mexiquense (gracias a Televisa, sin lugar a dudas) que simple y sencillamente no era posible que el candidato de su partido perdiera. La segunda: el desastre que ha sido el gobierno de Felipe Calderón le ha restado fuerza electoral al PAN en todo el país. La tercera, la indecisión de la izquierda que coqueteó demasiado con la posibilidad de una alianza con la derecha y que, por lo mismo, tardó demasiado tiempo en decidirse a lanzar como candidato a Alejandro Encinas al que, evidentemente, le faltó tiempo (y tal vez algo de empuje) para alcanzar a Eruviel Ávila.
¿La posible, casi segura victoria del PRI en las próximas elecciones de gobernador en el Estado de México, significa que este partido se impondrá en las presidenciales de 2012?
Esta es una pregunta fundamental.
Claramente, el PRI y su candidato presidencial, que no puede ser otro que Peña Nieto, llegarán a 2012 como favoritos y con amplia ventaja sobre sus rivales del PAN (muy probablemente Ernesto Cordero, secretario de Hacienda) y de la izquierda (Andrés Manuel López Obrador, que sigue siendo mucho más popular que Marcelo Ebrard Casaubón). Pero esto, empezar 2012 con ventaja, es lo único que tiene garantizado el priismo.
La competencia electoral en 2012 será durísima. El PAN y Los Pinos harán hasta lo imposible, sobre todo recurrir a la guerra sucia contra Peña Nieto, para evitar la victoria priista. Así, veremos, a partir del último trimestre de 2011, no pocas filtraciones sobre conductas irregulares, inmorales o ilegales de prominentes líderes del PRI, aun del propio Peña Nieto. El poder es para usarse, particularmente al momento de luchar por conservarlo, y segura estoy que Calderón lo usará para golpear con fuerza al priismo. Esto emparejará el marcador ya que pondrá al PAN, necesariamente, en competencia.
¿Qué hará López Obrador? Simplemente, dejar que Calderón golpee al PRI y continuar en lo suyo: recorriendo el país para organizar a sus bases de apoyo. ¿Esto le resultará suficiente a AMLO para aspirar a la victoria? No lo creo. El famoso Peje necesitará mucho más si quiere ganar. Para empezar, Andrés Manuel tiene que insistir en convencer a las clases medias y altas, que lo siguen viendo con desconfianza, de que él no es un peligro para México. Después, AMLO deberá poner orden en los partidos que lo apoyan: el PRD, cuya burocracia no controla; el PT, que tendrá que alejarse del venezolano Hugo Chávez y del peruano Ollanta Humala, y Convergencia, que sigue sin consolidar una imagen sólida. Sin eso, López Obrador no podrá aspirar a la victoria.
Y bueno, hay otro elemento, todavía no del todo considerado en los análisis rumbo al 2012: el movimiento de Javier Sicilia. Si este se desinfla, no pesará en las presidenciales. Pero si se mantiene o incrementa su fuerza, podrá decidir las elecciones dependiendo de si se inclina hacia el PAN o hacia la izquierda porque, de plano, no lo veo apoyando al PRI. Sicilia, sin proponérselo, se ha convertido en un activo electoral y así será visto en cuanto arranque el próximo año.
Lo anterior se explica de tres maneras, en mi opinión. La primera, el factor Enrique Peña Nieto: es tan popular el actual gobernador mexiquense (gracias a Televisa, sin lugar a dudas) que simple y sencillamente no era posible que el candidato de su partido perdiera. La segunda: el desastre que ha sido el gobierno de Felipe Calderón le ha restado fuerza electoral al PAN en todo el país. La tercera, la indecisión de la izquierda que coqueteó demasiado con la posibilidad de una alianza con la derecha y que, por lo mismo, tardó demasiado tiempo en decidirse a lanzar como candidato a Alejandro Encinas al que, evidentemente, le faltó tiempo (y tal vez algo de empuje) para alcanzar a Eruviel Ávila.
¿La posible, casi segura victoria del PRI en las próximas elecciones de gobernador en el Estado de México, significa que este partido se impondrá en las presidenciales de 2012?
Esta es una pregunta fundamental.
Claramente, el PRI y su candidato presidencial, que no puede ser otro que Peña Nieto, llegarán a 2012 como favoritos y con amplia ventaja sobre sus rivales del PAN (muy probablemente Ernesto Cordero, secretario de Hacienda) y de la izquierda (Andrés Manuel López Obrador, que sigue siendo mucho más popular que Marcelo Ebrard Casaubón). Pero esto, empezar 2012 con ventaja, es lo único que tiene garantizado el priismo.
La competencia electoral en 2012 será durísima. El PAN y Los Pinos harán hasta lo imposible, sobre todo recurrir a la guerra sucia contra Peña Nieto, para evitar la victoria priista. Así, veremos, a partir del último trimestre de 2011, no pocas filtraciones sobre conductas irregulares, inmorales o ilegales de prominentes líderes del PRI, aun del propio Peña Nieto. El poder es para usarse, particularmente al momento de luchar por conservarlo, y segura estoy que Calderón lo usará para golpear con fuerza al priismo. Esto emparejará el marcador ya que pondrá al PAN, necesariamente, en competencia.
¿Qué hará López Obrador? Simplemente, dejar que Calderón golpee al PRI y continuar en lo suyo: recorriendo el país para organizar a sus bases de apoyo. ¿Esto le resultará suficiente a AMLO para aspirar a la victoria? No lo creo. El famoso Peje necesitará mucho más si quiere ganar. Para empezar, Andrés Manuel tiene que insistir en convencer a las clases medias y altas, que lo siguen viendo con desconfianza, de que él no es un peligro para México. Después, AMLO deberá poner orden en los partidos que lo apoyan: el PRD, cuya burocracia no controla; el PT, que tendrá que alejarse del venezolano Hugo Chávez y del peruano Ollanta Humala, y Convergencia, que sigue sin consolidar una imagen sólida. Sin eso, López Obrador no podrá aspirar a la victoria.
Y bueno, hay otro elemento, todavía no del todo considerado en los análisis rumbo al 2012: el movimiento de Javier Sicilia. Si este se desinfla, no pesará en las presidenciales. Pero si se mantiene o incrementa su fuerza, podrá decidir las elecciones dependiendo de si se inclina hacia el PAN o hacia la izquierda porque, de plano, no lo veo apoyando al PRI. Sicilia, sin proponérselo, se ha convertido en un activo electoral y así será visto en cuanto arranque el próximo año.
domingo, 26 de junio de 2011
Sicilia: lo dijo en Proceso, lo debió decir en Chapultepec
Sostengo lo expresado en mi anterior columna publicada en este bolg: el aparato mediático al servicio de Felipe Calderón usó con propósitos de mercadotecnia política a Javier Sicilia. Hombre bondadoso, espiritual, entregado a las letras, Sicilia permitió en el Castillo de Chapultepec que Calderón lo manipulara. Así, la nota que dio la vuelta al mundo no fue la de la indignación de las víctimas de la guerra perdida contra el narco, sino la "histórica" actitud de un gobernante que supo escuchar a su pueblo.
Seguramente consciente de lo anterior, Javier Sicilia ha empezado a dar entrevistas, como la que he leído hoy en la revista Proceso, en las que expresa juicios muy duros sobre Calderón. Ha dicho:
"Su cerrazón demuestra que el presidente no es sensible"
"La presencia de García Luna, un signo más de intransigencia"
"Tal vez me faltó dureza, pero también con serenidad se gana"
"Yo también soy de mecha corta, pero no caí en la provocación; el que manoteó fue Calderón"
"Aceptó cargar las culpas y su costo moral; tendrá que asumir su consecuencia jurídica"
"Cedimos el lugar pero ganamos voz y presencia públicas"
Por importante que sea la revista Proceso, que lo es sin duda, no tiene el alcance de la televisión y la radio mexicanas que ya se encargaron de presentar el diálogo de Chapultepec no como un reto de las víctimas del poder a Calderón, sino como una muestra de lo "buen gobernante" que es el principal responsable de la guerra que ha dejado ya a más de 40 mil familias mexicanas enlutadas. Y menos aún podrá Proceso convencer a los lectores de la edición internacional de El País, de España, de que es falso lo expresado por el más influyente diario en nuestro idioma en el sentido de que a México lo conduce un líder que sabe lo que hace, que cuenta con una estrategia eficaz y que se da tiempo para atender cara a cara al pueblo que sufre.
Lo que estoy diciendo es que, evidentemente, Calderón supo utilizar al movimiento de Sicilia, dentro y fuera de nuestra nación, para justificar una guerra cuya utilidad solo Calderón y sus más cercanos defienden. Es decir, la autoridad moral del poeta ha servido para legitimar lo que el poeta busca acabar: la violencia que está destruyendo a México.
Todo mi respeto, toda mi simpatía y todo mi cariño al poeta Javier Sicilia y al resto de las víctimas de la barbarie. Pero creo que don Javier se equivocó al mostrarse al mismo tiempo muy duro y muy complaciente con Felipe Calderón, el político que hoy debe estar más convencido que nunca de que está haciendo lo correcto.
Hace bien Sicilia en mostrarse, después del diálogo con Calderón, muy duro con este gobernante testarudo, ciego y sordo. Pero creo que eso lo debió haber hecho en el Castillo de Chapultepec, de tal modo de no permitir las interpretaciones interesadas que el gobierno difunde masivamente en México y en el extranjero.
Seguramente consciente de lo anterior, Javier Sicilia ha empezado a dar entrevistas, como la que he leído hoy en la revista Proceso, en las que expresa juicios muy duros sobre Calderón. Ha dicho:
"Su cerrazón demuestra que el presidente no es sensible"
"La presencia de García Luna, un signo más de intransigencia"
"Tal vez me faltó dureza, pero también con serenidad se gana"
"Yo también soy de mecha corta, pero no caí en la provocación; el que manoteó fue Calderón"
"Aceptó cargar las culpas y su costo moral; tendrá que asumir su consecuencia jurídica"
"Cedimos el lugar pero ganamos voz y presencia públicas"
Por importante que sea la revista Proceso, que lo es sin duda, no tiene el alcance de la televisión y la radio mexicanas que ya se encargaron de presentar el diálogo de Chapultepec no como un reto de las víctimas del poder a Calderón, sino como una muestra de lo "buen gobernante" que es el principal responsable de la guerra que ha dejado ya a más de 40 mil familias mexicanas enlutadas. Y menos aún podrá Proceso convencer a los lectores de la edición internacional de El País, de España, de que es falso lo expresado por el más influyente diario en nuestro idioma en el sentido de que a México lo conduce un líder que sabe lo que hace, que cuenta con una estrategia eficaz y que se da tiempo para atender cara a cara al pueblo que sufre.
Lo que estoy diciendo es que, evidentemente, Calderón supo utilizar al movimiento de Sicilia, dentro y fuera de nuestra nación, para justificar una guerra cuya utilidad solo Calderón y sus más cercanos defienden. Es decir, la autoridad moral del poeta ha servido para legitimar lo que el poeta busca acabar: la violencia que está destruyendo a México.
Todo mi respeto, toda mi simpatía y todo mi cariño al poeta Javier Sicilia y al resto de las víctimas de la barbarie. Pero creo que don Javier se equivocó al mostrarse al mismo tiempo muy duro y muy complaciente con Felipe Calderón, el político que hoy debe estar más convencido que nunca de que está haciendo lo correcto.
Hace bien Sicilia en mostrarse, después del diálogo con Calderón, muy duro con este gobernante testarudo, ciego y sordo. Pero creo que eso lo debió haber hecho en el Castillo de Chapultepec, de tal modo de no permitir las interpretaciones interesadas que el gobierno difunde masivamente en México y en el extranjero.
sábado, 25 de junio de 2011
Don Javier Sicilia, con respeto le digo:
Le digo, don Javier, que su buena fe, su generosidad, su carisma, su liderazgo y su innegable espiritualidad fueron usados por Felipe Calderón y su gobierno, por el costoso aparato mediático financiado con impuestos de los mexicanos, para levantar la imagen del político que nos metió en la absurda guerra que ha enlutado a más de 40 mil hogares, incluido el suyo, señor Sicilia, incluido el suyo...
Dice el dicho que para muestra basta un botón, y yo le voy a dar a usted, querido don Javier, un ejemplo, el más acabado sin duda, de lo que se dijo fuera de México del diálogo que sostuvieron usted y Felipe Calderón.
Usted, don Javier, hombre de letras y de medios de comunicación, estará al tanto de que buena parte de lo que se dice en el mundo acerca de lo que pasa en México, se origina el poderoso diario español El País. Y seguramente usted sabe que El País pertenece a un gigantesco grupo empresarial que entre otros negocios importantes realiza ventas multimillonarias de libros al gobierno mexicano. Así que lo más normal, negocios son negocios, es que ese diario cuide muchísimo la imagen del presidente mexicano en turno. El sexenio pasado eran espantosamente cursis las referencias a Vicente Fox y ahora son horripilantemente empalagosas las notas que tienen que ver con Felipe Calderón. Viera usted, don Javier, lo que dijeron en El País acerca de su diálogo con Calderón...
Voy a citar, don Javier, algunos párrafos publicados en El País que de tan dulces van a terminar asqueándolo, sí, a usted señor Sicilia.
"Nunca se había visto a Felipe Calderón conmovido, rodeando con sus brazos a una víctima de la violencia, consolándola. Fue el jueves, en el castillo de Chapultepec, en una jornada que pasará con letras grandes a la historia de México." ¿Cómo ve, don Javier? Ya Calderón, por haberlo consolado a usted, es el nuevo benemérito de la patria. ¿No se siente usted usado, señor Sicilia? Obviamente a los de El País una desmesura como esa que han publicado los tiene absolutamente sin cuidado, digo, unos milloncillos de dólares vendidos al gobierno mexicano hacen perdonable este ridículo y muchos otros. Pero, ¿valía la pena, don Javier, que lo usaran a usted de esa forma? Sigamos...
"A ratos, el dolor de México parecía insoportable. Si no se desbordó, si la cita ya histórica del castillo de Chapultepec no se convirtió en una batalla campal entre un presidente en su pedestal y unas víctimas rotas por el dolor y la soledad fue porque ambas partes supieron mirarse a la cara, escucharse como nunca lo habían hecho."
"Volverán a verse. Dentro de tres meses. Las víctimas y Calderón. Mientras, trabajarán en un monumento con los nombres de los muertos y desaparecidos. Si no pueden sacarlos de las fosas, al menos sí del olvido. El poeta le regaló al presidente un rosario y un escapulario. El presidente le regaló a la nación una imagen. La de su abrazo a María Elena Herrera. Tras pedir justicia para sus cuatro hijos perdidos en la guerra, la señora rompió a llorar. Calderón se levantó de su asiento y se acercó a consolarla. Ayer, por primera vez en cinco años, los periódicos mexicanos, en vez de muerte, hablaron de esperanza."
Querido don Javier, si leyó usted lo anterior ya se dio cuenta de la forma en que lo usaron. Supongo que estará de acuerdo conmigo en que no salió usted a recorrer todo México ni a decir que estamos hasta la madre solo para beneficiar a Calderón, el principal responsable de la fallida guerra contra el narco. Usted se movilizó para sacudir conciencias y para despreciar al estado autoritario porque usted, como los grandes desobedientes, es un anarquista. Abusaron de su buena fe, don Javier. Algo fuerte y radical va a tener que hacer usted para corregir esta situación porque, además, Felipe Calderón con todo descaro le dijo a usted en su cara, que no va a parar la guerra, es decir, que se van a seguir acumulando los miles de muertos. ¿O usted cree, don Javier, que logró su objetivo pacifista al reunirse con Calderón en el aristocrático Castillo de Chapultepec?
Dice el dicho que para muestra basta un botón, y yo le voy a dar a usted, querido don Javier, un ejemplo, el más acabado sin duda, de lo que se dijo fuera de México del diálogo que sostuvieron usted y Felipe Calderón.
Usted, don Javier, hombre de letras y de medios de comunicación, estará al tanto de que buena parte de lo que se dice en el mundo acerca de lo que pasa en México, se origina el poderoso diario español El País. Y seguramente usted sabe que El País pertenece a un gigantesco grupo empresarial que entre otros negocios importantes realiza ventas multimillonarias de libros al gobierno mexicano. Así que lo más normal, negocios son negocios, es que ese diario cuide muchísimo la imagen del presidente mexicano en turno. El sexenio pasado eran espantosamente cursis las referencias a Vicente Fox y ahora son horripilantemente empalagosas las notas que tienen que ver con Felipe Calderón. Viera usted, don Javier, lo que dijeron en El País acerca de su diálogo con Calderón...
Voy a citar, don Javier, algunos párrafos publicados en El País que de tan dulces van a terminar asqueándolo, sí, a usted señor Sicilia.
"Nunca se había visto a Felipe Calderón conmovido, rodeando con sus brazos a una víctima de la violencia, consolándola. Fue el jueves, en el castillo de Chapultepec, en una jornada que pasará con letras grandes a la historia de México." ¿Cómo ve, don Javier? Ya Calderón, por haberlo consolado a usted, es el nuevo benemérito de la patria. ¿No se siente usted usado, señor Sicilia? Obviamente a los de El País una desmesura como esa que han publicado los tiene absolutamente sin cuidado, digo, unos milloncillos de dólares vendidos al gobierno mexicano hacen perdonable este ridículo y muchos otros. Pero, ¿valía la pena, don Javier, que lo usaran a usted de esa forma? Sigamos...
"A ratos, el dolor de México parecía insoportable. Si no se desbordó, si la cita ya histórica del castillo de Chapultepec no se convirtió en una batalla campal entre un presidente en su pedestal y unas víctimas rotas por el dolor y la soledad fue porque ambas partes supieron mirarse a la cara, escucharse como nunca lo habían hecho."
"Volverán a verse. Dentro de tres meses. Las víctimas y Calderón. Mientras, trabajarán en un monumento con los nombres de los muertos y desaparecidos. Si no pueden sacarlos de las fosas, al menos sí del olvido. El poeta le regaló al presidente un rosario y un escapulario. El presidente le regaló a la nación una imagen. La de su abrazo a María Elena Herrera. Tras pedir justicia para sus cuatro hijos perdidos en la guerra, la señora rompió a llorar. Calderón se levantó de su asiento y se acercó a consolarla. Ayer, por primera vez en cinco años, los periódicos mexicanos, en vez de muerte, hablaron de esperanza."
Querido don Javier, si leyó usted lo anterior ya se dio cuenta de la forma en que lo usaron. Supongo que estará de acuerdo conmigo en que no salió usted a recorrer todo México ni a decir que estamos hasta la madre solo para beneficiar a Calderón, el principal responsable de la fallida guerra contra el narco. Usted se movilizó para sacudir conciencias y para despreciar al estado autoritario porque usted, como los grandes desobedientes, es un anarquista. Abusaron de su buena fe, don Javier. Algo fuerte y radical va a tener que hacer usted para corregir esta situación porque, además, Felipe Calderón con todo descaro le dijo a usted en su cara, que no va a parar la guerra, es decir, que se van a seguir acumulando los miles de muertos. ¿O usted cree, don Javier, que logró su objetivo pacifista al reunirse con Calderón en el aristocrático Castillo de Chapultepec?
jueves, 23 de junio de 2011
#estamoshastalamadre
Mañana lluviosa. Día que bien empieza en el Distrito Federal y que con optimismo emprendo desde temprano, como siempre, atendiendo a mis niños, bebiendo una taza de buen café y leyendo lo diarios en el iPad (impreso ya solo leo Reforma, que por cierto es una complicación salir a recoger entre los charcos; ni duda cabe, el formato de papel para consumir opiniones y noticias está, sin lugar a dudas, absolutamente superado).
Mientras mis niños desayunan antes de que yo los lleve al colegio (por fortuna cercanísimo), veo en el iPad, masoquismo que no se me quita, entre otras columnas periodísticas las de Carlos Marín y Ciro Gómez Leyva de Milenio… Pero si yo ya sé lo que van a comentar, para qué les hago caso.
Los dos, Marín y Ciro, hablan sobre el diálogo que sostendrán el poeta Javier Sicilia y otras víctimas de la guerra del narcotráfico con Felipe Calderón. Y los dos reprochan al poeta que no vaya a asistir al evento el secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna.
Carlos Marín y Ciro Gómez Leyva han defendido ya tantas veces al señor García Luna que empiezo a sospechar un affaire que rebasa con mucho los intereses periodísticos y políticos para inscribirse en las más profundas emociones humanas. Digo, cuánto amor el de esos periodistas a García Luna.
Marín lamenta la ausencia de Genaro García Luna con estas palabras:
“El que nunca ha faltado (a reuniones del tipo de la que hoy se celebra) es… ¡el secretario federal de Seguridad Pública!: el mismo cuyo cese demandó (Sicilia), a pesar de que la Policía Federal a cargo de Genaro García Luna resolvió el asesinato de su hijo Juan Francisco (Sicilia) y otras seis personas, y capturó pronto a los probables autores materiales e intelectuales. Pero, ¿acaso no tendría mayor sentido una reunión como la que vino promoviendo con la presencia de los principales implicados oficiales en la tramposamente llamada guerra de Calderón? En vez de festejar esas ausencias e ilusionarse con gestos, detalles o signos, Sicilia debió exigir que le pusieran enfrente a los mariscales clave”.
Gómez Leyva, a su vez, dice:
“No pateen esta extraordinaria oportunidad… creo que fue un error de la negociación excluir a los apellidos centrales: García Luna, Galván, Saynez”.
Si para ellos ha sido un error excluir de ese diálogo a los secretarios de Seguridad Pública, Genaro García Luna; de Defensa, Guillermo Galván, y de Marina Francisco Saynez, para el resto de los mexicanos ha sido un acierto. Porque lo que todos esperamos es que el movimiento de Javier Sicilia vaya con Calderón a decirle verdades, y ojalá las diga con absoluta crudeza, y no a escuchar rollo y rollo y más rollo acerca de estrategias bélicas que ya nos tienen ¡hasta la madre!
miércoles, 15 de junio de 2011
Ciro y la vanidad
“Hay que dejar la vanidad a los que no tienen otra cosa que exhibir”, dijo Balzac. Viene a mi mente esta expresión del gran escritor francés después de haber leído, este miércoles, la columna de Ciro Gómez Leyva en Milenio Diario.
Desde luego, el señor Gómez Leyva hace referencia a las críticas, fuertes casi todas, que él ha recibido en Twitter por sus juicios, sin duda injustos, inclusive mezquinos, sobre la Caravana por la Paz encabezada por el poeta Javier Sicilia.
Este columnista fue TT en la mencionada red social, es decir, hubo muchos comentarios sobre su persona. Casi todos, desde luego, en su contra. De rabia, de indignación. Hubo algunos, sí, que lo defendían. Las clásicas excepciones que rompen la regla.
Pues bien, el columnista, en vez de avergonzarse y pedir perdón por haber ofendido al movimiento social más puro que hay en México, publicó un artículo en el que ¡evidentemente presume! haber sido tópico relevante en Twitter. Empieza citando unos pocos comentarios en su contra, para después dar a conocer muchos a su favor. El colmo de la vanidad. Y Gómez Leyva termina presumiendo que solo su noticiero cubrió la caravana de Sicilia. Vaya, vaya. ¿Y Carmen Aristegui? ¿Y el Reforma? ¿Y la Jornada? Y los sitios alternativos de internet. Yo escuché y leí sobre la caravana en varios medios. Grandes crónicas las del reportero enviado por Aristegui, cuyo nombre no recuerdo.
En fin, Ciro ha intentado hacer de la peor crisis que ha sufrido su credibilidad, ya desde antes bastante golpeada, una victoria de su popularidad. Vanidad, solo vanidad. Aderezada con mentiras, por cierto. ¿Solo Ciro cubrió la caravana? Por favor.
martes, 14 de junio de 2011
Ciro Gómez Leyva... y ese periodismo
Que Ciro Gómez Leyva considere un héroe a Genaro García Luna, es su derecho.
Que Ciro Gómez Leyva haya escrito algunos de los elogios más desmesurados que ha recibido Felipe Calderón Hinojosa, es su problema.
Que Ciro Gómez Leyva a diario traicione el espíritu de aquel ya desaparecido Canal 40 -el original, el de la televisión crítica e independiente-, es algo que solo le puede reprochar su conciencia.
Que Ciro Gómez Leyva después de tanto criticar a la televisión oficialista de Televisa haya terminado en el peor de los programas “periodísticos” de esa empresa, “Tercer Grado”, es un ordinario asunto de oferta y demanda de trabajo.
Que Ciro Gómez Leyva haya pasado de ser el mayor admirador de Andrés Manuel López Obrador a su más iracundo crítico, es un tema que tendrá que arreglar a solas con su terapeuta.
Que Ciro Gómez Leyva haya despreciado a la información que circula en Twitter calificándola de absolutamente falsa, es un asunto bíblico: el de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.
Que Ciro Gómez Leyva tenga años difundiendo en radio encuestas ligadas al Cisen (las de Gea/ISA) y en televisión encuestas que claramente forman parte de equipos de campaña electorales (las de Berrueto-Liébano), es una nueva versión del dicho de Gonzalo N. Santos: “La moral es un árbol que da moras”.
Que Ciro Gómez Leyva haga eso y cosas todavía peores, podría no representarme a mí y seguramente al resto de la población el menor problema.
Pero que Ciro Gómez Leyva se atreva a descalificar, en los medios tradicionales y en la forma vulgar en que lo hizo, a la Caravana por la Paz de Javier Sicilia, eso es algo que la gente de bien no le puede perdonar.
Por eso ha sido fuertemente cuestionado en las redes sociales de internet durante dos días seguidos. Porque la protesta de Sicilia es lo más puro y digno que hemos conocido en México en los últimos años.
No, no podemos tolerar que un periodista acomedido con el poder se exprese en la forma en la que el señor Ciro Gómez Leyva lo ha hecho acerca de la resistencia civil que con tanta pasión, tanta rabia y, sobre todo, tanto dolor lleva a cabo el poeta Javier Sicilia que ha recorrido prácticamente todo el país guiado por un anhelo de justicia e inspirado en la gran verdad que él ha plasmado en uno de sus poemas: “Toda ausencia es atroz”: en el caso del señor Sicilia, al que respeto y admiro, la ausencia de su propio hijo caído en una de las tantas batallas de la fallida guerra contra el narco.
miércoles, 11 de mayo de 2011
Sicilia, Scherer, García Luna
No apruebo, pero entiendo, las críticas que algunos comentaristas de la prensa mexicana han lanzado contra el poeta Javier Sicilia. Ejercen su derecho columnistas como Ciro Gómez Leyva, Jorge Fernández Menéndez, Carlos Marín, Héctor Aguilar Camín, Juan Ignacio Zavala y Ricardo Alemán. No les gustó la #marchanacional encabezada por el poeta y han expresado su inconformidad en distintos tonos, desde el abiertamente ofensivo del señor Marín hasta el mucho más prudente de Aguilar Camín o Zavala. A estos periodistas no puede cuestionárseles por defender al gobierno de Felipe Calderón. A algunas personas nos gustaría que no lo hicieran, o que lo hicieran con menos vehemencia, pero si ellos han decidido militar para apoyar a un gobierno, adelante, nadie que crea en la libertad puede cuestionarles por eso.
Pero una cosa es estar en contra de Javier Sicilia o apoyar a Felipe Calderón, y otra muy distinta resucitar duras palabras de actores políticos o policiacos relevantes que, con toda seguridad, fueron en su momento expresadas por error, de bote pronto, tal vez de manera irreflexiva, pero que recordadas ahora parecen amenazas. ¿A qué me refiero? A una columna de Ricardo Alemán publicada en Excélsior. Se titula “Un poeta chamaqueado” y, más allá de la fuerte crítica al poeta, termina con unas ya viejas y espero superadas declaraciones del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, que traídas a al actual debate, sobre todo después de la #marchanacional, suenan simple y sencillamente terribles.
A propósito de que Javier Sicilia pidió la renuncia de García Luna, con la que Ricardo Alemán evidentemente no está de acuerdo, el columnista presenta una hipótesis para explicar las razones del poeta. Cito al colaborador de Excélsior:
“En un ejercicio elemental de memoria, damos elementos informativos que podrían explicar una de las hipótesis de quiénes y por qué estarían detrás de la caída del titular de la SSP federal. El 14 de abril de 2010, en esta columna publicamos una charla informal con García Luna, en donde cuestiona el periodismo que hace apología de los barones de la droga. Dice Genaro García Luna que, a título personal, él está convencido de que Julio Scherer debe ser llamado a declarar por la PGR, luego de su encuentro con Ismael Zambada (El Mayo). Y reitera, ‘… a título personal’. Luego señala que si el asunto estuviera en su esfera de influencia, en tanto servidor público, ‘yo lo hubiera llamado a declarar’. Y dice más… ‘…si yo me entero del encuentro y existe flagrancia, los meto a la cárcel a los dos’: al periodista y al narcotraficante… Respecto a Jesús Vizcarra —candidato del PRI a gobernar Sinaloa—, García Luna dijo que hay muchas cosas poco claras, como su presunta relación con Ismael Zambada (El Mayo) —vínculo que se acredita en una fotografía tomada hace 20 años, en donde aparecen Vizcarra y El Mayo—, además de una versión que presuntamente vincula a los dos anteriores con el encuentro de Scherer y El Mayo. Explica García Luna. ‘Una versión dice que la fotografía de Scherer y El Mayo busca quitarle lo caliente a la fotografía de El Mayo y Vizcarra… y la relación de eso se explicaría porque el hijo de Scherer estaría en el equipo de campaña de Vizcarra’. Y aclaró, ‘es una versión que corre’...”.
Terrible que Ricardo Alemán diga que la demanda de Sicilia de la renuncia de García Luna tiene que ver con el “ilegal” encuentro que sostuvieron don Julio Scherer, periodista legendario que solo por eso merecería respeto, y el Mayo Zambada. Segura estoy, no puede ser de otra forma, que si García Luna realmente dijo las palabras que le atribuye Alemán, las expresó en un momento de rabia o de descuido. Es que, evidentemente, ningún funcionario de su nivel en su sano juicio declararía algo así. Pero, en cualquier caso, si en verdad García Luna dijo eso convencido de que le asiste la razón, hoy por ningún motivo lo diría. Porque, de plano, salir con semejantes amenazas después de la #marchanacional solo enturbia el ambiente ya bastante enrarecido.
martes, 10 de mayo de 2011
Sicilia: ¿qué sigue?
Una vez concluida la marcha por la paz encabezada por el poeta Javier Sicilia la única pregunta que debemos hacernos, y que no veo a nadie interesado en responderla y tal vez ni siquiera en plantearla, es la siguiente: ¿qué sigue?
Es una expresión popular aquella de que lo difícil no es llegar sino sostenerse. Una tragedia personal terrible, la muerte de su hijo en uno de los episodios de la guerra perdida de Calderón, llevó a Sicilia a crear, sin ayuda de los poderes oficiales o fácticos, un gran movimiento ciudadano de protesta. Mucho más auténtico que las grandes marchas contra la violencia que ha habido en años recientes y que han sido apoyadas por la televisión, por grandes empresas, por los partidos políticos y hasta por los gobiernos. Estos factores han estado ausentes de la organización de las movilizaciones de Javier Sicilia. Parece algo inédito en México, y en esto radica su enorme valor.
En los últimos 10 años sólo tres fuerzas han podido sacar a la calle a tanta gente: el poder apoyado por las televisoras en las primeras marchas contra la violencia, Andrés Manuel López Obrador y su movimiento apoyado por tres partidos políticos de izquierda y el poeta Javier Sicilia apoyado por la sociedad civil. Cada fuerza ha utilizado las movilizaciones callejeras para sus propios fines legítimos. Sabemos todos qué buscan el gobierno y los factores reales de poder: mantener sus privilegios. Sabemos qué busca el movimiento de López Obrador: llegar al poder. No me queda claro qué busca Javier Sicilia, es decir, más allá de exigir que cese una guerra que Calderón ya dijo va a continuar pésele a quien le pese.
Sicilia, un hombre inteligente e informado no puede ignorar el hecho de que su exigencia de paz sólo se podrá lograr con un verdadero cambio político. Esto es, si Sicilia llevó a tanta gente a protestar a las calles, ahora tendrá que dirigirla hacia la política. Si no lo hace así, habrá perdido el tiempo. La continuidad de su marcha nacional sólo será posible en la arena de la política o al menos en el de la "anti política", que es también una forma de actuar políticamente.
Lo único que Sicilia no puede hacer, porque decepcionaría a tanta gente que ahora cree en él, es volver al refugio, a la paz, a la tranquilidad de sus lecturas y de su creación literaria. Él había estado toda su vida instalado en el maravilloso mundo de la literatura, en el que los conflictos, las angustias, la desesperación, el odio, la tristeza, lo mismo que la felicidad, el amor y la alegría, se dan en el turbulento interior del espíritu creativo. La tragedia lo sacó de sí mismo y lo trasladó brutalmente a la realidad del poder en el que las cosas se resuelven siempre en la lógica de la cadena alimenticia en el fondo del mar: el pez más fuerte se come al débil. Descubrió que para las personas que como él buscan la justicia sólo hay una posibilidad de enfrentar al poder: con gente, con mucha gente movilizada realizando acciones de desobediencia civil.
El señor Javier Sicilia ya movilizó a cientos de miles en todo el país. Exhibió músculo y el poder lo está tomando en cuenta. Pero una cosa es que el poder volteé a ver a alguien y otra muy distinta que el poder cambie para bien. De hecho, todas las peticiones específicas de Sicilia han sido abiertamente ignoradas por Calderón incluso desde antes de que arrancara la #MarchaNacional. Sicilia ya debe haber entendido que tendrá que hacer mucho más para influir y hacer posible un cambio. ¿Qué sigue? Supongo que ni Sicilia lo sabe.
domingo, 8 de mayo de 2011
En paz y por la paz, marchemos ¡No más sangre!
Hoy, domingo 8 de mayo, siendo las 5 de la mañana y tantos, escribo en silencio.
Me levanto y preparo para ir a la marcha por la paz y la justicia que a la capital ha llegado para dirigirse al centro histórico.
Soy una más de miles de mexicanos que reclaman el derecho de vivir en paz.
Hoy, como nunca, los mexicanos expresamos unidad a través del reclamo de nuestra seguridad que nos ha quitado el gobierno federal.
El silencio de los manifestantes lo dice todo, hoy sobran las palabras.
Somos nosotros México. Una vida digna y justa llegará con el cambio que todos buscamos. Debemos ser los principales promotores a través de lo racional y haciendo conciencia en torno a lo que tanto daño ha hecho a nuestra nación y a las familias mexicanas. Por eso y por muchas razones es tiempo de participar de forma individual, para que en conjunto seamos capaces de llevar a lo alto lo que por derecho nos corresponde.
Digamos NO a las acciones del gobierno que hoy tiene hundido a nuestro país. Digamos YA BASTA DE SANGRE a la guerra perdida de Felipe Calderón. Elijamos hoy no quedarnos quietos frente al dolor que es de todos. México es nuestro y somos nosotros. Con nuestra participación, en cualquiera de sus formas, quizá logremos que México salga adelante y nos dé lo que es nuestro.
Por los inocentes, por los familiares de las víctimas, por los más de 40 mil muertos, por la corrupta clase política mexicana, por nuestro sistema de justicia que genera tanta impunidad, por la desesperanza y el dolor de todos los mexicanos me uno, una vez más, al llamado del señor Javier Sicilia para decir ¡estamos hasta la madre!
Me levanto y preparo para ir a la marcha por la paz y la justicia que a la capital ha llegado para dirigirse al centro histórico.
Soy una más de miles de mexicanos que reclaman el derecho de vivir en paz.
Hoy, como nunca, los mexicanos expresamos unidad a través del reclamo de nuestra seguridad que nos ha quitado el gobierno federal.
El silencio de los manifestantes lo dice todo, hoy sobran las palabras.
Somos nosotros México. Una vida digna y justa llegará con el cambio que todos buscamos. Debemos ser los principales promotores a través de lo racional y haciendo conciencia en torno a lo que tanto daño ha hecho a nuestra nación y a las familias mexicanas. Por eso y por muchas razones es tiempo de participar de forma individual, para que en conjunto seamos capaces de llevar a lo alto lo que por derecho nos corresponde.
Digamos NO a las acciones del gobierno que hoy tiene hundido a nuestro país. Digamos YA BASTA DE SANGRE a la guerra perdida de Felipe Calderón. Elijamos hoy no quedarnos quietos frente al dolor que es de todos. México es nuestro y somos nosotros. Con nuestra participación, en cualquiera de sus formas, quizá logremos que México salga adelante y nos dé lo que es nuestro.
Por los inocentes, por los familiares de las víctimas, por los más de 40 mil muertos, por la corrupta clase política mexicana, por nuestro sistema de justicia que genera tanta impunidad, por la desesperanza y el dolor de todos los mexicanos me uno, una vez más, al llamado del señor Javier Sicilia para decir ¡estamos hasta la madre!
lunes, 2 de mayo de 2011
Camacho, oportunista busca manipular el movimiento de Sicilia
En la biografía que Manuel Camacho Solís exhibe para presentarse ante los lectores de El Universal, diario en el que colabora regularmente, el ex regente del Distrito Federal, ex íntimo amigo de Carlos Salinas de Gortari y ex promotor de Andrés Manuel López Obrador, presume sobre todo el siguiente aspecto de su trayectoria: "Ha participado en importantes diálogos y negociaciones políticas". Es decir, el señor Camacho, ex jefe de Marcelo Ebrard Casaubón se considera a sí mismo todo un experto en acuerdos y pactos. Nunca he tenido su tarjeta de presentación en mis manos, pero supongo que en la misma dice, debajo de su nombre y arriba de su teléfono: "Se construyen pactos, negociaciones y acuerdos para toda ocasión y adaptados a cualesquiera principios".
Camacho, oportunista siempre, cada vez que ve surgir un movimiento social del tipo que sea, se mueve, opera, trabaja para manipularlo en su propio provecho ofreciendo lo que, se supone, él sabe hacer mejor que nadie: pactar.
Es lo que ha empezado a hacer con el movimiento contra la violencia encabezado por el poeta Javier Sicilia. Así las cosas, el señor Camacho ha usado su columna de El Universal de este lunes para ofrecerle al poeta sus servicios de "pactólogo". Su escrito, titulado "8 de mayo: iniciativa para un pacto" verdaderamente no tiene desperdicio. Palabras más, palabras menos, Camacho le dice a Sicilia: si quieres que tu movimiento sirva para algo tienes que negociar, y yo te digo cómo.
Cito al señor Camacho Solís: "El próximo domingo 8 de mayo habrá una significativa marcha contra la violencia. La convocatoria la han hecho Javier Sicilia y otros líderes sociales y organizaciones civiles. La marcha podría quedar en un acto de protesta, pero también está la posibilidad de que se convierta en el punto de apoyo de una gran iniciativa ciudadana a favor de la paz. Una que logre dar una respuesta diferente al problema de la violencia y la inseguridad. Esa es la oportunidad que habría que proteger, desde su organización hasta la propuesta y las acciones subsecuentes que de ahí surjan... Si nada más fuera una marcha de protesta, o si se convierte en una de confrontación, no lograría su cometido... Un llamado a un acuerdo mayor."
¡Qué bárbaro! En qué forma Camacho ha enseñado el cobre. Lo único que le falta, y ya tendrá tiempo de hablarlo con Sicilia a solas, será pedirle al poeta que perdió un hijo por culpa de la guerra perdida de Calderón, que lo nombre a él, a don Manuel Camacho, el nuevo comisionado para los pactos contra la violencia. Y de ahí, lo que venga. Si su pupilo Ebrard no crece, pues que sea el propio don Manuel el candidato de los pacifistas en 2012.
Ni duda cabe, genio y figura, hasta la sepultura. El problema con Camacho es que, a veces, lleva sus iniciativas tan lejos que provoca grandes problemas. Como cuando convenció a Carlos Salinas de que lo nombrara comisionado para la paz en Chiapas: esta fue una de las situaciones que enrarecieron la campaña electoral de Luis Donaldo Colosio y ya vimos lo que pasó.
viernes, 29 de abril de 2011
Los intelectuales con Sicilia
Está circulando, por internet, la siguiente carta manifiesto a favor del poeta Javier Sicilia. Como una elemental muestra de solidaridad a este escritor y, desde luego, como una forma de seguir protestando por su tragedia que es la de todo un país, México, la reproduzco en mi blog.
Sr. Lic. Felipe Calderón Hinojosa
Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos
PRESENTE
Los abajo firmantes, poetas, escritores, músicos, artistas, periodistas y catedráticos de diversos rincones de este mundo, condenamos enérgicamente el asesinato de Juan Francisco Sicilia, hijo del poeta mexicano Javier Sicilia, y de sus seis acompañantes, ocurrido el 28 de marzo del presente año en la ciudad de Cuernavaca, Morelos.
Nos dirigimos a usted para solicitarle respetuosamente que los asesinos sean hallados y castigados con todo el peso de la ley.
Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos
PRESENTE
Los abajo firmantes, poetas, escritores, músicos, artistas, periodistas y catedráticos de diversos rincones de este mundo, condenamos enérgicamente el asesinato de Juan Francisco Sicilia, hijo del poeta mexicano Javier Sicilia, y de sus seis acompañantes, ocurrido el 28 de marzo del presente año en la ciudad de Cuernavaca, Morelos.
Nos dirigimos a usted para solicitarle respetuosamente que los asesinos sean hallados y castigados con todo el peso de la ley.
Asimismo, nos permitimos manifestar nuestra profunda preocupación por los hechos dolorosos que presencia el mundo y no coinciden con la dignidad de México, del pueblo mexicano y de su gloriosa tradición. Acompañamos a los familiares de los más de 35 mil seres humanos que han perdido la vida en razón de situaciones notorias y, como todos ellos, esperamos que se hará justicia y que el manto de la impunidad no abrigará a los asesinos.
ATENTAMENTE
Felipe Agudelo Tenorio (Colombia), escritor; Rodolfo Alonso (Argentina), poeta y traductor; José Vicente Anaya (México), poeta; José Guillermo Ánjel (Colombia), escritor y profesor universitario; Jotamario Arbeláez (Colombia), poeta; Ingeborg Arlt (Alemania), escritora, Asociación Alemana de Escritores en Brandenburgo; Michael Augustin (Alemania), poeta y codirector del festival internacional de poesía de Bremen
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TeucoCastilla (Argentina), poeta; Malena Cirasa (Argentina), poeta; Mirta Clara (Argentina), psicóloga y profesora; Emilio Coco (Italia), poeta y traductor; Neftalí Coria (México), poeta; Adriano Corrales Arias (Costa Rica), escritor; Antonio Correa (Colombia-Ecuador), poeta; David Cortés Cabán (Puerto Rico), poeta y profesor universitario; Elsa Cross (México), poeta; Margarito Cuéllar (México), poeta; Antonio Cisneros (Perú), poeta; Rosina Conde (México), escritora; José Chalarca (Colombia) narrador y ensayista; Jorge Humberto Chávez (México), poeta; Antonio Deltoro (México), poeta; Vanessa Droz (Puerto Rico), poeta; Beatriz Espejo (México), narradora; José María Espinasa (México), poeta y editor; Santiago Espinosa (Colombia), poeta y editor; Jorge Esquinca (México), poeta; Lucía Estrada (Colombia), poeta; Carlos Fajardo Fajardo (Colombia), poeta; Massum Faryar (Afganistán-Alemania), poeta y traductor del farsi; María Antonieta Flores (Venezuela), poeta; Gabriel Jaime Franco (Colombia), poeta; Daniel Freidemberg (Argentina), poeta; Mía Gallegos (Costa Rica), poeta, presidenta de la Asociación Costarricense de Escritoras; Antonio Gamoneda (España), poeta, Premio Cervantes de Literatura; Ángela García (Colombia), poeta y traductora; Reynaldo García Blanco (Cuba), poeta, director Centro de Promoción Literaria José Soler Puig de Santiago de Cuba; María Isabel García Mayorca (Colombia), poeta; Dana Gelinas (México), poeta; Juan Gelman (Argentina), poeta, Premio Cervantes de Literatura; Judit Gerendas (Venezuela), narradora, crítica literaria; Isaac Goldemberg, escritor y profesor (Perú-EU); Aldemar González (Colombia), poeta; Hernando Guerra Tovar (Colombia), poeta; Gabriela Gutiérrez Ovalle (pintora); Hugo Gutiérrez Vega (México), poeta; Rodolfo Häsler (Cataluña-España), poeta y traductor; Chong He Yong (Corea del Sur), traductora y catedrática universitaria; Axel Helbig (Alemania), Revista de Literatura y Arte
Ostragehege; Martina Hefter (Alemania), escritora y artista; Francisco Hernández (México), poeta; David Huerta (México), poeta; Eduardo Hurtado (México), poeta; Edwin Illescas (Nicaragua), poeta; Gabriel Impaglione (Argentina / Italia), poeta; Ana María Jaramillo (Colombia-México), escritora; Jimena Jiménez Cacho (México), fotógrafa; Elfriede Jelinek (Austria), escritora y dramaturga, Premio Nobel de Literatura; Leandro Katz (Argentina), cineasta, escritor y fotógrafo; José Kozer (Cuba-E.U.), poeta; Jan Kuhlbrodt (Alemania), escritor; Klaus Küpper (Alemania), Archivo de literatura traducida de América Latina y el Caribe en Colonia; Kim Kwang-Kyu, poeta y catedrático universitario (Corea del Sur); Brigitte Labs-Ehlert (Alemania), Directora del Festival de Literatura y Música
Caminos por el paisaje; Jorge Alejandro Lagos Nilsson (Chile), periodista y escritor; Josu Landa (México), poeta; Magali Lara (México), pintora; María Pía Lara (México), doctora en filosofía; Nicole Laurent-Catrice (Francia) poeta y traductora; Anton G. Leitner (Alemania, poeta y director de la revista de poesía Das Gedicht); Juan Carlos Lemus (Guatemala), poeta y narrador; José Ángel Leyva (México), poeta y editor; Jairo Alberto López (Colombia), poeta; Elva Macías (México), poeta; Álvaro Marín (Colombia), escritor; Gonzalo Márquez Cristo (Colombia), poeta; Francisco Magaña (México), poeta; Fabio Martínez (Colombia), escritor y docente; Leonardo Iván Martínez (México), poeta; Floriano Martins (Brasil), poeta y editor; Manuele Masini (Italia-Portugal), escritor, investigador y traductor; Larry Mejía (Colombia), escritor; Victor Manuel Mendiola (México), poeta; Anne-Marie Mergier (Francia), periodista; Sergio Mondragón (México), poeta; Raúl Montero Zepeda (México), Presidente de Gestión y Renovación Social Bicentenario, AC. (México); Esteban Moore (Argentina), poeta y periodista; Winston Morales Chavarro (Colombia), poeta y docente universitario; Verónica Murguía (México), escritora; María Negroni (Argentina (poeta); Helmuth A. Niederle (Austria), escritor y traductor (Austria); Mario Noel (El Salvador), poeta y gestor cultural; Iván Oñate (Ecuador), poeta; Xavier Oquendo (Ecuador), poeta; Armando Orozco Tovar (Colombia), poeta; Cristina Pacheco (México), escritora y periodista; José Emilio Pacheco; poeta y narrador, Premio Cervantes de Literatura; Teresa Pascual (Valencia, España), poeta; María Luisa Martínez Passarge (México), diseñadora gráfica y editora; Gustavo Pereira (Venezuela), poeta, Premio Nacional de Poesía; Cristina Peri Rossi (Uruguay / España), poeta y escritora, Premio Internacional de Poesía Rafael Alberti; Una Pfau (Alemania), escritora y periodista; Héctor A. Piccoli (Argentina), poeta y traductor; Jean Portante (Luxemburgo-Francia), poeta y traductor; Gustavo Adolfo Quesada (poeta y profesor universitario (Colombia); Susanna Rafart, (Catalunya / España), poeta; María Ramírez (Venezuela), poeta; Sofía Ramírez (México), narradora; Rogelio Ramos Signes Argentina, escritor; José Luis Reina Palazón (España), poeta y traductor; Fernando Rendón, poeta, Director del Festival Internacional de Poesía de Medellín y Premio Nobel Alternativo (Colombia); Juan Manuel Roca (Colombia), poeta; Juan Manuel Rodríguez Tobal (España), poeta; Martín Salas Avial (Colombia), Director del Festival Internacional de Poesía en Cartagena; Arabella Salaverry (Costa Rica), poeta y actriz; Mario Sampaolesi (Argentina), poeta; Eduard Sanahuja (Cataluña-España), poeta; Àxel Sanjosé (Alemania), poeta y traductor; Maria de Nazaré Sanches (Portugal), aforista y traductora; Andrés Sánchez Robayna (España), poeta, ensayista y catedrático; Neftalí Sandoval-Vekarich (Colombia / Serbia), poeta y antropólogo; Jeannette Schwebsch (Argentina); Lasse Söderberg (Suecia), poeta y traductor; Alberto Szpunberg Argentina), poeta y periodista, (Argentina); Paco Ignacio Taibo II (México), narrador y biógrafo; Tendo Taijin (Japón), poeta y pintor; Milagros Terán (Nicaragua), poeta; Luis Tovar (México), escritor y periodista; Iván Trejo (México), poeta; Stefaan van den Bremt (Bélgica), poeta y traductor; Enzia Verduchi (México), poeta; Paloma Villegas (México), escritora; Humberto Vinueza (Ecuador), escritor y poeta; Jordi Virallonga (Cataluña-España), poeta y catedrático; Jürgen Völkert-Marten (Alemania), escritor; Rodja Weigand (Alemania), poeta y editor, Espacio de Arte Schwifting (Alemania); Ron Winkler (Alemania), escritor y traductor; Eraclio Zepeda (México), poeta y narrador; Walter Zimmermann (Alemania), compositor y docente universitario.
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