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miércoles, 27 de julio de 2011

Terrorismo en Noruega, EZLN y voto en blanco en México

En uno de los blogs de El País http://blogs.elpais.com/aguas-internacionales/2011/07/podemos-estar-tranquilos-anders-behring-breivik-esta-loco.html el señor Ramón Lobo puso el dedo en la llaga: Anders Behring Breivik no es un fanático terrorista, sino un loco, así que “podemos estar tranquilos”, en el mundo occidental si acaso perderemos la razón y mataremos, en nuestras locuras, a unos cuantos o a unos muchos, pero terroristas no hay por acá, excepto unas cuantas bandas perfectamente controladas como ETA.

Así quiere ver las cosas alguna gente del mundo desarrollado después de los atentados de Noruega: Como Anders Behring Breivik, cito a Ramón Lobo, “no tiene barba ni piel aceitunada ni turbante ni habla en idiomas incomprensibles”, como “no es un 'Otro', de los que salen en la televisión armados con un Kaláshnikov, uno que entra como un guante en los estereotipos”, pues en Europa (y en América y el resto del mundo “occidental”) no hay razones para alarmarse.

Eso sí, dice el bloguero que he mencionado, “cuando son islámicos los asesinos no los llamamos locos, solo fanáticos”. Y cita el señor Lobo a Verónica Calderón: “Si es blanco es uno; si es árabe son todos”.

Pero lo de Noruega, guste o no, fue un acto terrorista que debemos atribuir a la extrema derecha que solo en el llamado Occidente existe.

Para muchos es algo parecido a un misterio por qué pudo darse una tragedia terrorista provocada por gente de dentro, no de fuera, en un rico y pacífico país como Noruega, cuya sociedad ha sido considerada casi el paraíso.

¿Por qué un ciudadano noruego, blanco, cristiano, joven (32 años de edad) actuó de esa manera?

Anders Behring Breivik lo hizo nada más que para enviar “una potente señal al pueblo” asestando “un golpe lo más duro posible al Partido Laboral, con el objetivo de que al partido le resultara difícil atraer a nuevos miembros”.

O sea, ¿se trató de un crimen por razones partidistas? Algo habrá de eso ya que Breivik no solo fue el responsable del atentado con explosivos contra un edificio gubernamental en Oslo, sino también del tiroteo en un campo de verano para las juventudes del Partido Laboral de Noruega.

Pero no solo lo hizo para evitar el avance de los laboristas, sino también para salvar a Noruega de una posible colonización musulmana.

A este fanático, que no loco, le repugna el multiculturalismo, algo con lo que están de acuerdo casi todos los que militan en la extrema derecha occidental.

No fue un loco, claro que no, el autor de los atentados en Noruega, sino un fanático terrorista de extrema derecha que, sobre todo, ha caído en las conductas criminales por la falta de confianza en la democracia.

Y como los extremos se tocan, pues, nada, que Anders Behring Breivik, antes de los atentados estudió las tácticas empleadas por otros “decepcionados” del sistema democrático, como nuestros izquierdistas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Aclaro que esa no es ninguna infamia de la prensa derechista, sino que lo leí en la web de la revista Proceso http://www.proceso.com.mx/?p=277154:

En la página mil 484 del manifiesto '2083 Una Declaración de la Independencia Europea' (2083. A European Declaration of Independence), presuntamente subido a internet por el propio multihomicida, se señala: ‘El levantamiento zapatista en México es un ejemplo de una revolución contemporánea común que contiene fuertes lazos de solidaridad con la gente irlandesa común’...”.

Habrá que tener cuidado con los movimientos a favor del voto en blanco en México (voto a favor de nadie, en contra de todos) ya que algunos, como el del poeta Javier Sicilia, están emparentados con el EZLN, la antidemocrática organización que si no inspiró, al menos fue analizada por el terrorista blanco y cristiano Anders Behring Breivik.

domingo, 26 de junio de 2011

Sicilia: lo dijo en Proceso, lo debió decir en Chapultepec

Sostengo lo expresado en mi anterior columna publicada en este bolg: el aparato mediático al servicio de Felipe Calderón usó con propósitos de mercadotecnia política a Javier Sicilia. Hombre bondadoso, espiritual, entregado a las letras, Sicilia permitió en el Castillo de Chapultepec que Calderón lo manipulara. Así, la nota que dio la vuelta al mundo no fue la de la indignación de las víctimas de la guerra perdida contra el narco, sino la "histórica" actitud de un gobernante que supo escuchar a su pueblo.

Seguramente consciente de lo anterior, Javier Sicilia ha empezado a dar entrevistas, como la que he leído hoy en la revista Proceso, en las que expresa juicios muy duros sobre Calderón. Ha dicho:

"Su cerrazón demuestra que el presidente no es sensible"

"La presencia de García Luna, un signo más de intransigencia"

"Tal vez me faltó dureza, pero también con serenidad se gana"

"Yo también soy de mecha corta, pero no caí en la provocación; el que manoteó fue Calderón"

"Aceptó cargar las culpas y su costo moral; tendrá que asumir su consecuencia jurídica"

"Cedimos el lugar pero ganamos voz y presencia públicas"

Por importante que sea la revista Proceso, que lo es sin duda, no tiene el alcance de la televisión y la radio mexicanas que ya se encargaron de presentar el diálogo de Chapultepec no como un reto de las víctimas del poder a Calderón, sino como una muestra de lo "buen gobernante" que es el principal responsable de la guerra que ha dejado ya a más de 40 mil familias mexicanas enlutadas. Y menos aún podrá Proceso convencer a los lectores de la edición internacional de El País, de España, de que es falso lo expresado por el más influyente diario en nuestro idioma en el sentido de que a México lo conduce un líder que sabe lo que hace, que cuenta con una estrategia eficaz y que se da tiempo para atender cara a cara al pueblo que sufre.

Lo que estoy diciendo es que, evidentemente, Calderón supo utilizar al movimiento de Sicilia, dentro y fuera de nuestra nación, para justificar una guerra cuya utilidad solo Calderón y sus más cercanos defienden. Es decir, la autoridad moral del poeta ha servido para legitimar lo que el poeta busca acabar: la violencia que está destruyendo a México.

Todo mi respeto, toda mi simpatía y todo mi cariño al poeta Javier Sicilia y al resto de las víctimas de la barbarie. Pero creo que don Javier se equivocó al mostrarse al mismo tiempo muy duro y muy complaciente con Felipe Calderón, el político que hoy debe estar más convencido que nunca de que está haciendo lo correcto.

Hace bien Sicilia en mostrarse, después del diálogo con Calderón, muy duro con este gobernante testarudo, ciego y sordo. Pero creo que eso lo debió haber hecho en el Castillo de Chapultepec, de tal modo de no permitir las interpretaciones interesadas que el gobierno difunde masivamente en México y en el extranjero.

sábado, 16 de abril de 2011

El periodista italiano deportado

La información de www.proceso.com.mx no deja lugar a dudas: el periodista italiano Giovanni Proiestti, colaborador de “Il Manifesto” y docente de la Universidad Autónoma de Chiapas, fue expulsado de México por un “incidente” con Felipe Calderón Hinojosa.

En la web de la revista Proceso se cita a Mercedes Ozuna, amiga del periodista italiano, quien consideró que la deportación tuvo que ver “con la cobertura que Gianni Proiestti dio a la COP16 de Cancún donde fue identificado por agentes del Estado Mayor Presidencial (EMP) luego de un incidente que incomodó al presidente Felipe Calderón. Ozuna informó que el periodista Proiestti le contó que durante esa reunión en Cancún le tocó estar dentro de un grupo de periodistas que le gritó ‘espurio’ a Calderón. Detalló que él fue uno de los que sonrió ante el incidente, pero que no fue el que gritó. Sin embargo, de inmediato un elemento del EMP lo llamó y le arrebató su acreditación de reportero para tomarle una fotografía con su celular para después devolvérsela, y que después, cuando quiso seguir la cobertura del evento se enteró que su credencial había sido cancelada”.

Si lo que dice Mercedes Ozuna es cierto, se trata de un hecho muy grave, de un atentado a la libertad de expresión simple y sencillamente inadmisible. Porque, según lo declarado por la amiga de Proiestti, este no cometió ninguna falta, ya que no le gritó “espurio” a Calderón. Pero, voy más lejos, si lo hubiera hecho, también sería terrible su expulsión de México. Entiendo que nuestras leyes prohíben a los extranjeros intervenir en política. Pero expresar un juicio acerca de un gobernante o de un gobierno no significa intervenir en política. Intervenir en política es otra cosa, por ejemplo apoyar a un partido o a un candidato. Algo como lo realizado por José María Aznar, expresidente del gobierno de España, quien antes de las elecciones de 2006 visitó México para respaldar abiertamente a Felipe Calderón, quien en ese tiempo era el candidato del PAN a la presidencia de la república.

Gritarle “espurio” a Calderón, algo que no hizo el periodista italiano Proiestti, de ninguna manera cae en la categoría de la intervención de un extranjero en política. Se trata, más bien, de una manifestación de la libre expresión a la que todo ser humano, independientemente de su nacionalidad, tiene derecho en México de acuerdo a nuestra legislación. Es algo similar, por ejemplo, a lo que hizo Mario Vargas Llosa, premio Nobel de literatura, cuando hace años vino a México a decir que los gobiernos del PRI eran la dictadura perfecta.

No había razón, pues, para deportar a Gianni Proiestti a quien mando, desde aquí, mi solidaridad. 

sábado, 2 de abril de 2011

Se sulfura @ezcarraga en su guerra contra Slim

Conducidos por Televisa, hace pocas semanas los medios más grandes, pero no necesariamente los más influyentes y con mayor credibilidad, firmaron un acuerdo para la cobertura informativa de la violencia.

Desde el momento mismo en que ese acuerdo se dio a conocer, quedó evidenciado que se trataba de un instrumento para reforzar la autocensura en medios que, por la cantidad de intereses empresariales que los respaldan, es más lo que callan que lo que dicen.

De hecho, ese acuerdo murió en cuanto se supo qué medios y periodistas no lo habían firmado: los dos más importantes diarios de México, Reforma y La Jornada, el primero dirigido por Alejandro Junco de la Vega y el segundo por Carmen Lira; la más influyente revista política, Proceso, fundada por un periodista de leyenda, Julio Scherer; la cadena de radio MVS, en la que participa la periodista mexicana más destacada en la actualidad, Carmen Aristegui, y figuras del periodismo como Miguel Ángel Granados Chapa, por mucho el columnista más prestigiado del país.

Ya estaba muerto el acuerdo para la cobertura informativa de la violencia, así que no tenía por qué Emilio Azcárraga Jean, @eazcarraga, lanzarse a patear a ese cadáver, lo que hizo en Twitter al atacar ruinmente, en sus personas, a la familia de Carlos Slim Helú, según publicó Reforma. Azcárraga, para ese propósito, recurrió al barato recurso de recomendar a sus seguidores tuiteros una página de internet especializada en calumniar a los Slim.

La violencia que está echando a perder a México no solo se manifiesta en la guerra contra el narco. La violencia tiene muchas caras y todas deben ser denunciadas. Una de ella es la calumnia, algo que, me temo, fue lo que hizo el promotor principal, a través de Iniciativa México, del acuerdo para la cobertura de los hechos violentos.

Así que Emilio Azcárraga, como mínimo, deberá disculparse con los Slim. Ya que si estos han criticado al presidente de Televisa, no se han metido con su persona, lo que Azcárraga sí hizo abriendo una peligrosa caja de pandora que, es un hecho, nadie sabe a quién terminará dañando más.