Mostrando entradas con la etiqueta Mario Vargas Llosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mario Vargas Llosa. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de abril de 2011

Vargas Llosa: legalizar ya las drogas

Mario Vargas Llosa, en Montevideo, Uruguay, dio una entrevista al diario El País http://www.elpais.com.uy/110417/pnacio-560648/nacional/-el-frente-amplio-hoy-dia-es-mucho-mas-socialdemocrata-que-socialista-/. Rescato lo siguiente:

¿Cómo observa Vargas Llosa actualmente a América Latina? “Haciendo las sumas y las restas, con cierto optimismo. Creo que las dictaduras desaparecen, que la democracia va avanzando. El hecho de que haya una izquierda en el poder que está actuando democráticamente me parece un gran paso adelante. Hay una derecha democrática en el poder también. Y creo que eso empuja América Latina en la dirección que es la buena: democracia política, libertad económica, que es lo que trae progreso. Hay muchas rémoras todavía, quedan países que son emblemas del pasado, del anacronismo, autoritarios, dictaduras, pero mi impresión es que eso está más bien de retirada: Venezuela, Cuba, dan la impresión de que están dando las últimas boqueadas, que no va a durar. En todo caso no son modelos que se puedan seguir, son modelos fracasados.

¿Ve Vargas Llosa algún problema no resuelto en común en la región? “La lucha contra la corrupción es uno de los grandes problemas no resueltos en América Latina. Pero en general hay que ser optimista.

¿Cómo solucionar el problema del narcotráfico? “La legalización. No hay otro camino. Es un camino difícil y arriesgado, pero creo que la represión conduce a lo que estamos viendo: un crecimiento de la producción, de la distribución y del consumo de las drogas, a pesar de las vertiginosas sumas que se gastan en esa política represiva. Hay que por fin atreverse a discutir sobre la posibilidad de una política que en lugar de la represión privilegie la prevención con políticas educativas, que se invierta cada vez más dinero en rehabilitación y se legalice en un acuerdo entre países consumidores y productores, que legalicen al menos las drogas blandas en un primer momento, porque eso va a disminuir la delincuencia asociada al narcotráfico. Desde luego hay riesgos, pero creo que por el camino que vamos a lo que nos va a conducir es a que toda América Latina sea lo que es hoy día México.

Por lo demás, le preguntaron a Vargas Llosa sobre el futuro de la prensa escrita. Respondió: “Quisiera que los periódicos sobrevivan. Me gusta leer sobre el papel, no sobre pantalla. Ahora, qué va a ocurrir es muy difícil decirlo. Si el mundo audiovisual avanza, libros y periódicos van a tener cada vez más una vida más difícil, y van a tener que competir en desventaja. Mi esperanza es que en el peor de los casos no desaparezcan, sino que queden más bien en un margen, para los lectores rigurosos, y que lo que pierdan en número lo ganen en calidad. No me parece mal que haya un número de catecúmenos, casi clandestinos, que lean en papel. Quizá prensa que sea más rigurosa de lo que es hoy. Tienen todo el campo a su favor, creo que no deben desaparecer, porque el papel garantiza un tipo de libertad y permite una profundidad que las pantallas no permiten”.

¿Qué lee Vargas Llosa: “Todo lo que es buena literatura. Además, a medida que soy más viejo releo libros que me hicieron gozar. Hay escritores que siempre he releído, por ejemplo William Faulkner, que nunca me ha decepcionado. Hay autores que de pronto, cuando uno los relee, se le caen. Por ejemplo, Jean-Paul Sartre. Sartre es un escritor que yo admiré mucho, que lo leí con gran pasión cuando era estudiante universitario y cada vez que he intentando ojear las novelas de Sartre se me caen de las manos. Leo a los contemporáneos, cuando oigo de un libro importante, lo leo. Pero muchas lecturas mías son lecturas de trabajo”.

¿Colecciona algo Vargas Llosa? “Colecciono hipopótamos, pero no vivos, tengo centenares en Lima y en Madrid. He descubierto una regla que no tiene excepciones. Los países que no tienen hipopótamos, son los que producen los hipopótamos más originales y bellos en objetos, como México. En cambio, el Congo, está lleno de hipopótamos y producen hipopótamos sin ninguna gracia. Descubrí que es un animal encantador. Es el único ser que ha materializado el famoso eslogan de los hippies, haz el amor y no la guerra. A pesar de su aspecto tan fiero, no pelea nunca, y hace el amor casi tantas horas al día como el sapo, que es el animal más erótico que existe".

Desde luego, estoy totalmente de acuerdo con el premio nobel Vargas Llosa, aunque no sé si yo algún día me animara a coleccionar hipopótamos. 

sábado, 16 de abril de 2011

El periodista italiano deportado

La información de www.proceso.com.mx no deja lugar a dudas: el periodista italiano Giovanni Proiestti, colaborador de “Il Manifesto” y docente de la Universidad Autónoma de Chiapas, fue expulsado de México por un “incidente” con Felipe Calderón Hinojosa.

En la web de la revista Proceso se cita a Mercedes Ozuna, amiga del periodista italiano, quien consideró que la deportación tuvo que ver “con la cobertura que Gianni Proiestti dio a la COP16 de Cancún donde fue identificado por agentes del Estado Mayor Presidencial (EMP) luego de un incidente que incomodó al presidente Felipe Calderón. Ozuna informó que el periodista Proiestti le contó que durante esa reunión en Cancún le tocó estar dentro de un grupo de periodistas que le gritó ‘espurio’ a Calderón. Detalló que él fue uno de los que sonrió ante el incidente, pero que no fue el que gritó. Sin embargo, de inmediato un elemento del EMP lo llamó y le arrebató su acreditación de reportero para tomarle una fotografía con su celular para después devolvérsela, y que después, cuando quiso seguir la cobertura del evento se enteró que su credencial había sido cancelada”.

Si lo que dice Mercedes Ozuna es cierto, se trata de un hecho muy grave, de un atentado a la libertad de expresión simple y sencillamente inadmisible. Porque, según lo declarado por la amiga de Proiestti, este no cometió ninguna falta, ya que no le gritó “espurio” a Calderón. Pero, voy más lejos, si lo hubiera hecho, también sería terrible su expulsión de México. Entiendo que nuestras leyes prohíben a los extranjeros intervenir en política. Pero expresar un juicio acerca de un gobernante o de un gobierno no significa intervenir en política. Intervenir en política es otra cosa, por ejemplo apoyar a un partido o a un candidato. Algo como lo realizado por José María Aznar, expresidente del gobierno de España, quien antes de las elecciones de 2006 visitó México para respaldar abiertamente a Felipe Calderón, quien en ese tiempo era el candidato del PAN a la presidencia de la república.

Gritarle “espurio” a Calderón, algo que no hizo el periodista italiano Proiestti, de ninguna manera cae en la categoría de la intervención de un extranjero en política. Se trata, más bien, de una manifestación de la libre expresión a la que todo ser humano, independientemente de su nacionalidad, tiene derecho en México de acuerdo a nuestra legislación. Es algo similar, por ejemplo, a lo que hizo Mario Vargas Llosa, premio Nobel de literatura, cuando hace años vino a México a decir que los gobiernos del PRI eran la dictadura perfecta.

No había razón, pues, para deportar a Gianni Proiestti a quien mando, desde aquí, mi solidaridad.