Mostrando entradas con la etiqueta 8 de mayo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 8 de mayo. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de mayo de 2011

En paz y por la paz, marchemos ¡No más sangre!

Hoy, domingo 8 de mayo, siendo las 5 de la mañana y tantos, escribo en silencio.

Me levanto y preparo para ir a la marcha por la paz y la justicia que a la capital ha llegado para dirigirse al centro histórico.

Soy una más de miles de mexicanos que reclaman el derecho de vivir en paz.

Hoy, como nunca, los mexicanos expresamos unidad a través del reclamo de nuestra seguridad que nos ha quitado el gobierno federal.

El silencio de los manifestantes lo dice todo, hoy sobran las palabras.

Somos nosotros México. Una vida digna y justa llegará con el cambio que todos buscamos. Debemos ser los principales promotores a través de lo racional y haciendo conciencia en torno a lo que tanto daño ha hecho a nuestra nación y a las familias mexicanas. Por eso y por muchas razones es tiempo de participar de forma individual, para que en conjunto seamos capaces de llevar a lo alto lo que por derecho nos corresponde.

Digamos NO a las acciones del gobierno que hoy tiene hundido a nuestro país. Digamos YA BASTA DE SANGRE a la guerra perdida de Felipe Calderón. Elijamos hoy no quedarnos quietos frente al dolor que es de todos. México es nuestro y somos nosotros. Con nuestra participación, en cualquiera de sus formas, quizá logremos que México salga adelante y nos dé lo que es nuestro.

Por los inocentes, por los familiares de las víctimas, por los más de 40 mil muertos, por la corrupta clase política mexicana, por nuestro sistema de justicia que genera tanta impunidad, por la desesperanza y el dolor de todos los mexicanos me uno, una vez más, al llamado del señor Javier Sicilia para decir ¡estamos hasta la madre!

lunes, 2 de mayo de 2011

Camacho, oportunista busca manipular el movimiento de Sicilia

En la biografía que Manuel Camacho Solís exhibe para presentarse ante los lectores de El Universal, diario en el que colabora regularmente, el ex regente del Distrito Federal, ex íntimo amigo de Carlos Salinas de Gortari y ex promotor de Andrés Manuel López Obrador, presume sobre todo el siguiente aspecto de su trayectoria: "Ha participado en importantes diálogos y negociaciones políticas". Es decir, el señor Camacho, ex jefe de Marcelo Ebrard Casaubón se considera a sí mismo todo un experto en acuerdos y pactos. Nunca he tenido su tarjeta de presentación en mis manos, pero supongo que en la misma dice, debajo de su nombre y arriba de su teléfono: "Se construyen pactos, negociaciones y acuerdos para toda ocasión y adaptados a cualesquiera principios".

Camacho, oportunista siempre, cada vez que ve surgir un movimiento social del tipo que sea, se mueve, opera, trabaja para manipularlo en su propio provecho ofreciendo lo que, se supone, él sabe hacer mejor que nadie: pactar.

Es lo que ha empezado a hacer con el movimiento contra la violencia encabezado por el poeta Javier Sicilia. Así las cosas, el señor Camacho ha usado su columna de El Universal de este lunes para ofrecerle al poeta sus servicios de "pactólogo". Su escrito, titulado "8 de mayo: iniciativa para un pacto" verdaderamente no tiene desperdicio. Palabras más, palabras menos, Camacho le dice a Sicilia: si quieres que tu movimiento sirva para algo tienes que negociar, y yo te digo cómo.

Cito al señor Camacho Solís: "El próximo domingo 8 de mayo habrá una significativa marcha contra la violencia. La convocatoria la han hecho Javier Sicilia y otros líderes sociales y organizaciones civiles. La marcha podría quedar en un acto de protesta, pero también está la posibilidad de que se convierta en el punto de apoyo de una gran iniciativa ciudadana a favor de la paz. Una que logre dar una respuesta diferente al problema de la violencia y la inseguridad. Esa es la oportunidad que habría que proteger, desde su organización hasta la propuesta y las acciones subsecuentes que de ahí surjan... Si nada más fuera una marcha de protesta, o si se convierte en una de confrontación, no lograría su cometido... Un llamado a un acuerdo mayor."

¡Qué bárbaro! En qué forma Camacho ha enseñado el cobre. Lo único que le falta, y ya tendrá tiempo de hablarlo con Sicilia a solas, será pedirle al poeta que perdió un hijo por culpa de la guerra perdida de Calderón, que lo nombre a él, a don Manuel Camacho, el nuevo comisionado para los pactos contra la violencia. Y de ahí, lo que venga. Si su pupilo Ebrard no crece, pues que sea el propio don Manuel el candidato de los pacifistas en 2012.

Ni duda cabe, genio y figura, hasta la sepultura. El problema con Camacho es que, a veces, lleva sus iniciativas tan lejos que provoca grandes problemas. Como cuando convenció a Carlos Salinas de que lo nombrara comisionado para la paz en Chiapas: esta fue una de las situaciones que enrarecieron la campaña electoral de Luis Donaldo Colosio y ya vimos lo que pasó.