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miércoles, 30 de noviembre de 2011

¿Cómo debe aplicarse la encuesta de izquierda en el DF?

El método que funciona no necesita rectificaciones. Si la izquierda salió muy fortalecida luego de las encuestas que decidieron al candidato presidencial del PRD, PT y Movimiento Ciudadano, el mismo procedimiento se debe aplicar para seleccionar al candidato a la jefatura de gobierno del Distrito Federal. Cualquier otra decisión que se tomara sería un error mayúsculo que provocaría divisiones y llevaría a la derrota en la capital del país a esta fuerza política.
 
¿Cómo debe aplicarse la encuesta? Con reglas claras y sencillas, como las siguientes:
 
1.- Todos los participantes, con honor, deben comprometerse a aceptar los resultados.
 
2.- Deben firmar una carta en la que expresamente se obliguen a rechazar las descalificaciones si el resultado no les favorece las siguientes personas:
 
a.     Alejandra Barrales.
b.     Miguel Ángel Mancera.
c.     Martí Batres.
d.     Carlos Navarrete.
e.     Mario Delgado.
 
3.- Si alguien más, como Porfirio Muñoz Ledo o Juan Ramón de la Fuente, que no han sido tomados en cuenta en la mayoría de los estudios de opinión que se han realizado, se siente con posibilidades de aspirar a la candidatura de izquierda, lo deberá manifestar a la brevedad posible, de tal modo de que se le incluya en las encuestas.
 
4.- Los líderes nacionales y del Distrito Federal de los partidos de izquierda, PRD, PT y Movimiento Ciudadano, deben también firmar un compromiso de aceptar sin protestar el resultado de las encuestas.
 
4.- La metodología y las preguntas deben ser muy similares a las realizadas en las encuestas presidenciales que ordenaron Marcelo Ebrard Casaubón y Andrés Manuel López Obrador.
 
5.- Las encuestadoras que realicen el estudio para elegir al candidato de izquierda a la jefatura de gobierno del Distrito Federal deben ser las mismas que ya propusieron Ebrard y López Obrador, es decir, Covarrubias y Asociados y Nodo.

viernes, 25 de noviembre de 2011

La casa encuestadora de AMLO da ventaja a @Ale_BarralesM

He visto una polémica en Twitter acerca de Alejandra Barrales. ¿Polémica? Bueno. En realidad, lo que ha predominado son los insultos y los golpes bajos en contra de esta mujer que encabeza todas las encuestas, entre los aspirante de izquierda, a la jefatura de gobierno del Distrito Federal.
 
¿Quiénes son los que más están golpeando a Barrales? Los tuiteros de cierta izquierda que, falsamente, argumentan, que a ella la rechazan los votantes que simpatizan con espa ideología política.
 
Se equivocan, como prueba la encuesta recientemente levantada por Covarrubias y Asociados, que es la casa encuestadora a la que Andrés Manuel López Obrador le dio la responsabilidad de aplicar la encuesta de la que AMLO emergió como candidato presidencial del PRD, PT y Movimiento Ciudadano.
 

Entre los votantes de izquierda, a la pregunta de cuál de los aspirantes es el más honrado, el resultado fue:
 
1.- Alejandra Barrales, 37%;
 
2.-  Miguel Ángel Mancera, 15%;
 
3.- Martí Batres, 13%;
 
4.- Carlos Navarrete, 12%;
 
5.- Mario Delgado, 6%.
 
 
¿Y el que ha hecho mejor trabajo en su cargo?
 
1.- Barrales, 34%;
 
2.- Mancera, 19%;
 
3.- Batres, 14%;
 
4.- Navarrete, 11%;
 
5.- Delgado, 5%.
 

¿El de más liderazgo?
 
1.- Barrales, 32%;
 
2.- Mancera, 20%;
 
3.- Batres, 16%;
 
4.- Navarrete, 12%
 
5.- Delgado, 6%

 
¿El qué forma mejores equipos?
 
1.- Barrales, 33%;
 
2.- Mancera, 18%;
 
3.- Batres, 14%;
 
4.- Navarrete, 12%;
 
5.- Delgado, 8%.
 

Eso no lo digo yo, sino la encuestadora en la que más confía el candidato presidencial de izquierda, Andrés Manuel López Obrador.
 
Y, repito, para que no quede duda, tales porcentajes solo son tomando en cuenta los votantes de izquierda. Ya que si se considera a toda la población, la ventaja de Barrales es todavía mayor.

jueves, 3 de noviembre de 2011

¿Y para el GDF encuesta a dedazo?



A unos días de que se aplique la encuesta de la que saldrá el candidato de la izquierda a la Presidencia de la República, conviene preguntar qué harán los tres partidos identificados con esa ideología política para seleccionar a quien los representará en las elecciones para jefe de gobierno del Distrito Federal.


Porque, es un hecho, nada han dicho los líderes del PRD, del PT y de Movimiento Ciudadano (antes Convergencia) acerca del método para escoger a su candidato al GDF. Nada. Ni si habrá una elección interna abierta, asambleas en cada uno de los partidos o encuestas.

Lo único que se ha dicho (lo repiten casi a diario los columnistas mexicanos) es que el perder de la encuesta para elegir al candidato presidencial, será el que nomine al candidato al gobierno del Distrito Federal.

Así de antidemocrático.

Es decir, si Andrés Manuel López Obrador se queda con la candidatura presidencial, entonces Marcelo Ebrard Casaubón escogerá al candidato de izquierda a la jefatura de gobierno capitalino.

Y al revés, si el candidato presidencial es Ebrard, entonces López Obrador nombrará al candidato izquierdista al GDF.

Se está hablando, pues, de un dedazo en el Distrito Federal.

¿Eso es correcto? Claro que no.

Al margen de cómo están ubicados en las encuestas los aspirantes a la jefatura de gobierno, lo cierto es que sería una catástrofe política para el PRD-PT-MC recurrir al dedazo en el GDF, ya que eso haría a la izquierda una presa fácil del PRI.

Ya la priista Beatriz Paredes supera a cualquier precandidato de izquierda en las encuestas. Y si la coalición PRD-PT-MC insiste en dar la espalda a la democracia, Paredes y el PRI incremantarán su ventaja.

Lo lógico sería que, si para la candidatura presidencial se recurre a una encuesta, se use el mismo procedimiento para el GDF.

Eso, la encuesta, elimina al favorito de Ebrard, Mario Delgado, y a los candidatos de López Obrador, Ricardo Monreal, Martí Batres y Porfirio Muñoz Ledo.

Eso, la encuesta, solo deja vivos al procurador capitalino Miguel Ángel Mancera, a la diputada local Alejandra Barrales y, en menor medida, al senador Carlos Navarrete.

Por cierto, en la encuesta no está bien posicionado el que parece ser el candidato aceptado por todos los que mandan en la izquierda (Ebrard, AMLO y los chuchos), el ex recro Juan Ramón de la Fuente, quien misteriosamente fue recientemente “destapado” por uno de los que aspiran a la jefatura de gobierno, Carlos Navarrete.

La antidemocracia es un lujo que, en el GDF, la izquierda no se puede dar. Pero, por desgracia, la izquierda nunca hace lo correcto.

domingo, 25 de septiembre de 2011

En este orden: @bbparedesrangel @Ale_BarralesM y @DemetrioSodi

En mi anterior columna mencioné la encuesta de una gran empresa mexicana sobre las preferencias electorales en el Distrito Federal. Ahí queda claro que el PRD sigue siendo el partido líder en la capital del país, aunque ya tiene muy cerca al PRI.

Ahora diré muy brevemente los nombres de los precandidatos, de todos los partidos, en orden decreciente de preferencias.

Si las elecciones fueran hoy...


1.- El 15.52% de los ciudadanos del Distrito Federal votaría por Beatriz Paredes, del PRI.

2.- El 11.34% votaría por Alejandra Barrales, del PRD-PT-Movimiento Ciudadano.

3.- El 9.17% votaría por Demetrio Sodi, del PAN.

4.- El 7.55% votaría por Miguel Ángel Mancera, del PRD-PT-Movimiento Ciudadano.

5.- El 7.39% votaría por Carlos Navarrete, del PRD-PT-Movimiento Ciudadano.

6.- El 6.81% votaría por Gabriela Cuevas, del PAN.

7.- El 6.06% votaría por Martí Batres, del PRD-PT-Movimiento Ciudadano.

8.- El 5.44% votaría por María de los Ángeles Moreno, del PRI.

9.- Y el 4.75% votaría por Juan Ramón de la Fuente, postulado por el PRD-PT-Movimiento Ciudadano.


Llama la atención que en esta pregunta de la encuesta que he estado analizando no aparezca mencionado Mario Delgado, el precandidato favorito de Marcelo Ebrard. Sí se le menciona en la pregunta específica sobre los aspirantes de izquierda, lo mismo que a Clara Brugada y a Dolores Padierna. Esto significa que al investigar sobre el apoyo que tienen los precandidatos independientemente de sus partidos, Delgado simple y sencillamente no aparece, es decir, su popularidad es realmente baja.

Hay otros aspirantes que no aparecen en la pregunta general, esto es, sin considerar partidos pero que sí son tomados en cuenta cuando se indaga específicamente sobre cada instituto político. Me refiero a Sebastián Lerdo, Cuahutémoc Gutiérrez, René Arce y Jorge Schiaffino, que son considerados por el PRI. Y a Carlos Orvañanos, Mariana Gómez del Campo, José Luis Luege, Federico Döring y Obdulio Ávila, del PAN.

Hay que destacar que la encuesta se realizó mientras ocurría el despido de Martí Batres de la Secretaría de Desarrollo Social del Distrito Federal, es decir, no captó el efecto que pudo haber tenido este hecho en la popularidad del ex secretario,

sábado, 24 de septiembre de 2011

PRD, líder en el DF pero el PRI es una amenaza

Tengo en mis manos una interesante encuesta sobre las preferencias electorales en el Distrito Federal. La voy a comentar en este y en otros dos artículos.

Ese estudio lo mandó a hacer, para su consumo interno, uno de los grupos empresariales más importantes no solo de México, sino de América Latina. No estoy autorizada a revelar la identidad de esta compañía ni, tampoco, la del encuestador. Solo diré que el trabajo fue realizado con profesionalismo, lo que significa que se aplicó un número suficiente de cuestionarios como para darle validez estadística y que se utilizó la metodología normalmente aceptada por los expertos de todo el mundo.

La encuesta se realizó durante la primera semana de septiembre de este año y sus resultados coinciden, en general, con los que han dado a conocer los estudios publicados en algunos medios de comunicación, particularmente Reforma y El Universal.

Si en este momento se realizaran elecciones para elegir al jefe de gobierno del Distrito Federal, el PRD sigue en la primera posición con el 31.15% de las preferencias. Esto habla de un ligero repunte del Partido de la Revolución Democrática, que en agosto tenía el 30.25%, en julio el 29.81%, en junio el 29.47% y en abril el 28.86%.

Ha crecido el PRD... desde abril de este año. Hay que destacar que el partido en el poder en el DF ya no puede presumir las grandes estadísticas a su favor de hace 6 años, cuando su motor electoral principal era Andrés Manuel López Obrador, ni las de hace 12 años, cuando lo era Cuahutemoc Cárdenas.

En los tiempos de Marcelo Ebrard el PRD ha perdido fuerza a costa, sobre todo, de un impresionante y, en mi opinión, lamentable reposicionamiento del PRI.

En efecto, el Partido Revolucionario Institucional prácticamente inexistente en los dos procesos electorales anteriores, está de regreso. En septiembre de este año las preferencias electorales a favor del PRI son de 23.64%, apenas 8 puntos menos que el PRD.

Lo más preocupante para la izquierda capitalina es que el PRI no ha dejado de crecer durante todo el año. De hecho, empezó muy abajo en enero con menos del 20% de las preferencias. Lo opuesto ha ocurrido con el PAN, que en 2006 y 2000 fue el gran rival del PRD. Ahora está muy abajo en las preferencias con el 14.83%, 2 puntos menos de los que tenía al empezar el año.

La presencia de los otros partidos en la capital mexicana es, de plano, marginal. El PT, a pesar de haber ganado Iztapalapa con "Juanito", no llega al 5%; el Partido Verde apenas supera el 3% y Movimiento Ciudadano (antes Convergencia) y el PANAL apenas superan el 1% de las preferencias.

En lo relacionado con el voto en contra de cada partido, los tres principales están más o menos en el mismo nivel: 26.37% el PRI, 26.8% el PAN y 24.49% el PRD. Lo destacable en este aspecto es que el PRI mes a mes baja cuando a la gente se le pregunta por cuál partido definitivamente no votaría usted.

Mañana analizaré las preferencias precandidato por precandidato.

domingo, 7 de agosto de 2011

GDF-2012: la izquierda en aprietos

Antes de la encuesta de Reforma, en la que lleva mucha ventaja la priista Beatriz Paredes sobre cualquiera de los aspirantes del PRD al gobierno del Distrito Federal, en la izquierda se pensaba, con arrogancia y evidentemente con base en un mal diagnóstico, que la capital de México era territorio conquistado que por ningún motivo podía perder el perredismo.

Así, los líderes izquierdistas planteaban los temas sucesorios en dos tiempos: primero, lo importante: elegir al candidato presidencial; después, el trámite de seleccionar a cualquier candidato al GDF.

Ya no es así. Ahora, para tener una mínima posibilidad de éxito frente al PRI en el Distrito Federal, los dos principales aspirantes de izquierda a la presidencia, Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard Casaubón, antes de que pacten (según lo han acordado) cuál será el elegido entre ellos, tendrán que analizar juntos quién es el mejor militante o simpatizante de la izquierda para buscar el gobierno capitalino, ya que si el DF se pierde, será imposible ganar la presidencia de la república.

Los aspirantes de izquierda mejor posicionados en la encuesta de Reforma son el senador Carlos Navarrete y el procurador del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, con más crecimiento el segundo que el primero, a pesar de que Mancera no ha realizado campaña de ningún tipo, mientras que Navarrete ha gastado mucho dinero en una bien hecha campaña de publicidad exterior.

Después de los mencionados, en la izquierda aparecen Martí Batres (al que le va muy mal cuando lo enfrentan a Beatriz Paredes, del PRI, y Demetrio Sodi, del PAN) y una mujer, Alejandra Barrales, que parece haber perdido empuje.

Con menos posibilidades en el estudio de Reforma está el que ha sido, desde hace años, el proyecto de Marcelo Ebrard para su sucesión, Mario Delgado, quien, a pesar del apoyo recibido por el jefe de gobierno, nomás no ha crecido. Su caso es similar al del secretario de Hacienda, Ernesto Cordero.

Otro aspirante que ha iniciado abiertamente su precampaña, Alejandro Rojas Díaz-Durán, secretario de Turismo del DF, no fue incluido en la encuesta de Reforma, quizá porque tardó en arrancar. Ni se incluyó en ese estudio al polémico diputado Gerardo Fernández Noroña, al que ningún estudio toma en cuenta a pesar de todo su esfuerzo por hacerse notar. Algo equivocado estará haciendo el diputado para que ninguna empresa encuestadora lo considere. Cuando se les incluya a Rojas y a Noroña en las encuestas, si acaso ocurre, se verán sus posibilidades reales.

¿Hay más opciones para la izquierda en el GDF? Las hay, y creo que son más fuertes que los anteriormente mencionados. Está el prestigiadísimo ex rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente; el senador Ricardo Moreal, e importantes figuras de los círculos cercanos a López Obrador y Marcelo Ebrard, como Alfonso Durazo y Manuel Camacho (este último ya gobernó el Distrito Federal, pero como no fue electo, legalmente está habilitado para ser candidato).

Tanto López Obrador como Ebrard necesitan que el candidato al GDF sea no solo capaz de ganar, sino también de maximizar los votos de la izquierda en los sectores más conservadores de la capital del país. Entre todos los posibles, los únicos que cumplen con ambos requisitos son Miguel Ángel Mancera, Juan Ramón de la Fuente, Alfonso Durazo y Manuel Camacho. Si hoy se tomara la decisión, el elegido por el PRD como su candidato saldría de este cuarteto. La política tiene su lógica, y si se aplica correctamente se logran buenas “predicciones”.

lunes, 1 de agosto de 2011

"Demócratas de Izquierda” ven al GDF, no a Los Pinos

Voy a plantear una hipótesis distinta. Nomás no puedo estar de acuerdo con los análisis que se hacen acerca de lo que está pasando en la izquierda. Se equivocan los que piensan que hay o habrá un rompimiento entre Marcelo Ebrard Casaubón y Andrés Manuel López Obrador por la candidatura presidencial de la izquierda.  Es imposible, no que peleen a muerte Ebrard y AMLO, sino que lo hagan por una candidatura que el tabasqueño no soltará, porque ya es suya, y que esta vez al pragmático jefe de gobierno del Distrito Federal no le interesa porque sabe que no tiene ninguna posibilidad de éxito en el 2012.

En la izquierda, el único que con seriedad piensa en la candidatura presidencial es López Obrador. Este no es un político tradicional, no analiza encuestas, no estudia escenarios, no ve la realidad, y este juicio no es peyorativo, sino todo lo contrario: como todas las personas extraordinarias, AMLO no le saca la vuelta a las causas perdidas, sino las busca, simple y sencillamente porque es de aquellos que solo ven lo que quieren ver. Y su visión es la de alguien que, posibilidades al margen, piensa que debe luchar hasta el final. Y si pierde, lo volverá a intentar. Andrés Manuel dice que si pierde en 2012 no volverá a intentar nunca más ser candidato presidencial. No le creo. Es joven todavía y no abandonará sus ideales ni su lucha ni siquiera si termina el año próximo con una cantidad mínima de votos. Así son los grandes seres humanos: tercos, aferrados, incapaces de calcular los riesgos de perder y siempre dispuestos a levantarse cada vez que se caen.

AMLO quiere ser candidato presidencial en 2012 y lo será. Le importa muy poco perder. Piensa que está haciendo lo correcto al encabezar una lucha a favor de los más pobres, y no la abandonará. Por eso tiene tantos seguidores, porque piensa más en términos de la historia que de la politología basada en el marketing.

Marcelo Ebrard es distinto. El jefe de gobierno no se engaña. Sabe que la izquierda no tiene ninguna posibilidad de vencer a Enrique Peña Nieto, del PRI, en 2012. De hecho, lo ha dicho muchas veces, no se cansa de proponer una alianza del PRD con el PAN para enfrentar al priismo.

Sin esa alianza, Ebrard, lo sabe, participar como candidato presidencial de la izquierda, unida o dividida, en 2012 es arriesgarse a quedar en último lugar y, por lo mismo, a dar por finalizada su carrera política que ha sido ciento por ciento tradicional.

Sin alianza a Ebrard no le interesa la elección presidencial. No es López Obrador para luchar pagando el precio que sea por sus ideales. Y, bueno, Ebrard no parece un político de ideales, sino un pragmático puro.

Así las cosas, en la reunión que Marcelo Ebrard encabezó ayer, la de los “Demócratas de Izquierda”, que no son otra cosa que los mismos chuchos de siempre, pero con otro nombre, de lo que se trataba no era, en realidad, de apoyar a Ebrard para que este sea candidato presidencial en 2012, sino de fortalecer la fuerza política del actual jefe de gobierno para que sea él quien decida el nombre del candidato del PRD al GDF.

Si para la izquierda, como Ebrard sabe y ha dicho en público, es prácticamente imposible ganar las elecciones presidencial del 2012 sin ir en alianza con el PAN (y parece que no habrá alianza), entonces lo único a lo que pueden aspirar los perredistas pragmáticos es a la jefatura del gobierno del DF.

Sabe Marcelo Ebrard, y saben los chuchos, que si Ebrard no le da mucha lata a AMLO, es decir, que si deja a López Obrador recorrer tranquilamente el camino de la candidatura presidencial de la izquierda, entonces Marcelo podrá contar con el aval del Peje para que sea él, Ebrard, el que elija al candidato al GDF.

Ante la imposibilidad de vencer a Peña Nieto sin una alianza con el PAN, lo único que le queda a los perredistas es luchar por no perder el GDF. Los chuchos apoyan ahora a Ebrard esperando que el actual jefe de gobierno elija como candidato al GDF a uno de los suyos, específicamente al senador Carlos Navarrete. Es lo único que quieren los chuchos, que Ebrard los apoye para buscar el gobierno del Distrito Federal.

Marcelo Ebrard sabe que esa es su fuerza: su capacidad de elegir al candidato al GDF, lo que podrá hacer sin problemas si no pelea con AMLO, es decir, si López Obrador se lo permite (y se lo permitirá si Marcelo se hace a un lado en la presidencial).

Básicamente estuvieron ayer con Marcelo Ebrard dos grupos de perredistas: los chuchos y los colaboradores de Ebrard en el gobierno del Distrito Federal. Los chuchos le dijeron: “Estamos contigo, pero tienes que apoyar a Navarrete para jefe de gobierno”. Esa no es una idea que a Ebrard le agrade del todo, porque no confía en la lealtad de los chuchos que, si por algo se han distinguido, es por ser desleales. Obviamente, Ebrard prefiere a uno de los suyos, como Alejandra Barrales, Mario Delgado o Alejandro Rojas Díaz-Durán, que estuvieron en el evento de ayer domingo.

Si Ebrard no se pelea con AMLO, y por pragmático no se peleará, elegirá él en la soledad de su despacho, como en los viejos tiempos priistas (que Ebrard conoció tan bien) al candidato perredista al GDF.

Creo que ese el verdadero cálculo político que hace Marcelo Ebrard: dejar a alguien en quien pueda confiar en el GDF y no luchar por una imposible presidencia de México. En mi opinión, Ebrard está hasta ahora haciendo lo correcto: no se pelea con AMLO, acepta la alianza con los chuchos y apoya a los suyos.

En ese sentido, han disminuido mucho las posibilidades de llegar a la jefatura de gobierno del DF de los políticos que no asistieron al evento de Ebrard, como Martí Batres, Ricardo Monreal y Juan Ramón de la Fuente. Y es que, si Batres, Monreal y De la Fuente no fueron capaces, ahora, de expresar un mínimo apoyo a Ebrard, si llegaran al GDF podrían hasta tratar de perjudicar al discípulo favorito de Manuel Camacho cuyas cuentas deben ser un galimatías de irregularidades.

Solo para eso se dio la reunión de los “Demócratas de Izquierda”, para que Marcelo analice a quién le puede entregar al GDF, una facultad que tendrá si se hace a un lado, como se hará, en la carrera presidencial para dejar que sea AMLO el que intente la misión imposible de vencer al PRI y a Peña Nieto sin el apoyo del PAN.

viernes, 29 de julio de 2011

Del beso de Sicilia a las posibilidades de Beatriz


Si no fue del todo adecuado el diálogo que sostuvo Javier Sicilia con Felipe Calderón en el Castillo de Chapultepec, de plano ha resultado un sainete el encuentro que el hoy en día famosísimo poeta tuvo con el senador Manlio Fabio Beltrones y otros legisladores. Tan mal estuvo la cosa que lo que más comenta la gente es el beso que Sicilia le dio a Beltrones y la certeza de que los diputados y senadores nomás no van a cumplir lo que le prometieron al poeta.

Así que, para no hacer más leña del árbol caído (Sicilia ha perdido credibilidad ante la opinión pública, ojalá la recupere), hablaré mejor de otra muy mala noticia política: la posibilidad real de que el PRI, con Beatriz Paredes como candidata, gane la jefatura de gobierno del Distrito Federal en las elecciones del próximo año.

Si bien el PRD sigue adelante del PRI en las encuestas para jefe de gobierno del DF, cuando se pregunta por partido y candidato la señora Paredes supera a prácticamente todos los perredistas, solo está abajo en los estudios de Alejandra Barrales y Martí Batres, pero cada día las distancias se acortan.

Sobre todo ha crecido Beatriz, que ya estaba muy fuerte, después de la paliza que el PRI le dio al PRD en el Estado de México. El reciente resultado electoral en el Edomex, sin considerar todavía la popularidad de Enrique Peña Nieto, terminará por hacer de Beatriz Paredes una candidata a la que solo podrá derrotar un representante del PRD con verdadero prestigio, con propuestas serias y con el suficiente carisma como para ser aceptado por los electores.

Para muchos, ese “perredista” solo puede ser el ex rector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente, que no milita en el PRD pero que se identifica con la izquierda. Estoy de acuerdo, De la Fuente es el único personaje con gran prestigio que puede presentar el izquierdismo capitalino como su candidato al GDF. El problema es que De la Fuente aceptará tamaña responsabilidad solo si todos sus rivales lo aceptan de buena gana y, particularmente, si se lo piden JUNTOS Marcelo Ebrard Casaubón y Andrés Manuel López Obrador.

No descarto que puedan crecer otros aspirantes perredistas, pero para lograrlo tendrían que empezar al menos a exhibir propuestas originales, no como las del senador Carlos Navarrete quien está planteando ideas evidentemente tomadas del trabajo que durante años ha hecho Alejandro Rojas Díaz-Durán.

En fin, tal como están las cosas, Beatriz Paredes parece dirigirse a la victoria en el Distrito Federal, algo que de ninguna manera es una buena noticia. No por falta de méritos o de capacidad de la señora Paredes, sino por lo malo que sería que el PRI gane todo en 2012.

jueves, 16 de junio de 2011

El rector grillo

Una rápida revisión a Google buscando información sobre el rector de la UNAM, José Narro Robles da los siguientes resultados.

1.- “Narro elogia a Cordero por apoyo a la educación”.
2. “El rector de la UNAM inaugura muestra con la obra de Naranjo”.
3.- “José Narro y Peña Nieto inauguran Feria Libro del Palacio de Minería”.
4.- “José Narro y Marcelo Ebrard inauguran el Museo de la Mujer”.
5.- “Politizar la justicia, una mala decisión: afirma rector Narro”.
6.- “Visita Enrique Peña Nieto a José Narro Robles, rector de La UNAM”.
7.- “La principal víctima de la violencia son los jóvenes: Narro”.
8.- “Pide José Narro no criminalizar a jóvenes”.
9.- “Narro: sin seguridad no hay democracia”.
10. “Ortega, Narro y Ebrard presenciaron el juego de Pumas"

En todo anda el rector de la UNAM. Espero, desde luego, que tanta actividad política le deje tiempo para atender los asuntos fundamentales, académicos y administrativos, de la querida universidad nacional.

Cuando Juan Ramón de la Fuente dejó la rectoría pensé en las clásicas buena y mala noticias: “La mala, que se iba un rector grillísimo que, precisamente por estar más dotado para la política que para la academia, había sacado adelante a la UNAM en una época turbulenta. La buena: que era imposible que a la UNAM llegara alguien más grillo que De la Fuente”.

Me equivoqué: Narro está más enviciado con la política que De la Fuente. Porque la política, no hay duda, es un vicio. Y el actual rector es, evidentemente, un caso clínico que requiere urgentemente de ayuda especializada para superar su adicción.

José Narro Robles, ciertamente, está enamorado de los titulares de los diarios y los noticiarios de radio y televisión. Pero no de todos los titulares, sino solo de aquellos en los que él aparece. Le encanta figurar. Por eso, en los juegos de los Pumas, el palco principal del estadio de la universidad se llena, invariablemente, de políticos y de periodistas conocidos.

Narro Robles siempre ha sido priista. Hasta ocupó cargos en los gobiernos emanados del PRI. Esto es importante entenderlo para comprender, a cabalidad, el comportamiento del rector. Es que, como una vez le escuché decir a quien fuera secretario particular de Luis Donaldo Colosio, Alfonso Durazo, el priismo no es una militancia ni una ideología, sino una cultura, ni más ni menos que la cultura de la grilla.

Por eso, José Narro es como es: un grillo urgido de atenderse en Grillos Anónimos porque, a juzgar por su última puntada, el suyo ya es un caso grave. Digo, invitar a Ebrard al palco de los Pumas, pasa, y hasta es lógico que el rector de la UNAM se junte con Peña Nieto, después de todo puntero en las encuestas. Pero, ¿elogiar a Ernesto Cordero, el secretario de Hacienda que quiere que seamos ricos con 6 mil pesos al mes? Con esto sí que, de plano, Narro rebasó todos los límites. Todos.