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sábado, 8 de octubre de 2011

PRI: del plato a lo boca

Hoy el PRI tuvo una de esas reuniones fastuosas. Dos fueron las notas destacadas del evento. La primera, la foto que se tomaron sonriendo y saludando Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones. La segunda, lo que dijo Moreira de que el PRI va a ganar de todas a todas.

Los priistas ya están de fiesta, ya se sienten de nuevo en el máximo poder en México. Qué felicidad la de ellos. Ya se sienten en donde estuvieron 70 años: manejándolo todo. Terrible cosa, de horror. Porque es una película de espanto el regreso del PRI. Pero, como suele ocurrir, del plato a la boca se cae la sopa. Y es que no han terminado de arreglarse Peña Nieto y Beltrones. Así que cualquier cosa podría pasar entre ellos,  sobre todo que el segundo con guerra sucia descarrile al primero. Y si Beltrones hace público lo que se supone tiene contra Peña Nieto, pues adiós PRI.

Nada hay más falso que las sonrisas de los políticos cuando se saludan y abrazan en público. Así que detrás de tanta cordialidad entre ellos seguramente se esconde el veneno con el que van a tratar de arrebatarse la candidatura el uno al otro. Habrá que esperar todavía para ver si son capaces de disciplinarse o si van a hacer lo que ya Madrazo le hizo a Montiel: apuñalarlo. Y bueno, está el otro problema que daña tanto al PRI ahora: la debilidad de Moreira. Ya todo el mundo da por muerto a Moreira. Es decir, lo ven ya fuera de la presidencia nacional del PRI. Y si Moreira se va por el problema de la deuda de Coahuila, pues el PRI pagará los platos rotos.

Creo que los priistas hacen mal al celebrar muy anticipadamente una victoria que todavía no consiguen.

La prudencia tendría que aconsejarles ser más discretos a la hora de expresar sus emociones.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Rémora Larrazábal, Lastre Moreira, Estorbo Bejarano


He ahí los grandes pasivos en las contabilidades electorales de nuestros tres principales partidos políticos.

Leo en el diccionario de la Real Academia Española que rémora es “una cosa que detiene, embarga o suspende”.

Eso es, ni más ni menos, Fernando Larrazábal para el PAN. Porque, no hay duda, cuánto daña al PAN el presidente municipal de Monterrey,  sobre todo debido a que, en mala hora, Felipe Calderón le pidió que coordinara, en Nuevo León, la precampaña presidencial del secretario de Hacienda, Ernesto Cordero.

Por lo anterior a los líderes de Acción Nacional les urge que Larrazábal deje su cargo. El cínico alcalde lo sabe, y no puede tener la menor duda de que, sin el apoyo de su partido, está perdido. Pero, provocando males mayores, insiste en recurrir a trucos baratos como el de una “consulta” para ver si logra, a última hora, salvar el pellejo.

Buena parte de la suerte electoral de Acción Nacional antes del arranque formal de los comicios presidenciales dependerá de la velocidad con que los albiazules se deshagan de esa rémora.

En el PRI, por su parte, si bien el escándalo de Larrazábal y el Casino Royale le ha quitado atención al gran lastre tricolor, Humberto Moreira, en cualquier momento resurgirá el escándalo financiero provocado por la enorme deuda que este exgobernador de Coahuila dejó y que pudo consolidar porque engañó por igual a la Secretaría de Hacienda, a las agencias calificadoras y a los bancos.

El actual presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional  tendrá que renunciar si no quiere disminuir él mismo las posibilidades electorales de quien, con certeza, será el candidato presidencial del priismo, Enrique Peña Nieto. Porque, evidentemente, si es grave la corrupción del alcalde de Monterrey, lo realizado por Moreira hasta podría ser peor ya que comprometió, durante generaciones, el erario coahuilense, lo que hizo, insisto, con engaños, de mala fe, tramposamente.

El PRD también tiene a su estorbo, el poderosísimo líder social capitalino René Bejarano, del que dependen las movilizaciones masivas en la Ciudad de México.

Nadie en el perredismo se atreve a ir contra Bejarano, o contra su esposa, Dolores Padierna, porque son los que manejan, evidentemente con métodos poco democráticos, a los grupos populares que representan la principal reserva de votos de la izquierda mexicana.

Pero si Bejarano da algunos cientos de miles de sufragios en el Distrito Federal, quita muchos más a nivel nacional por causa de los videoescándalos de 2004 en los que a él se le descubrió recibiendo fuertes cantidades de dinero en efectivo de parte del impresentable empresario de origen argentino Carlos Ahumada.

Lo triste para el PRD es que si, por una parte, en el PAN ya están exigiendo la renuncia de Larrazábal, y si en el PRI no se dudará en echar a Moreira si este llega a convertirse en un obstáculo mayor para Peña Nieto, no hay nadie capaz en el perredismo de hacer a un lado a Bejarano quien no solo controla, a través de su esposa, la segunda posición más importante en el Partido de la Revolución Democrática, sino que está buscando quedarse, a través de Laura Velázquez, con el GDF.

martes, 23 de agosto de 2011

Moreira, mentiroso y encarecedor


Una deuda con alta calificación paga menos intereses. Una deuda con baja calificación paga más intereses. Tal es la lógica financiera detrás de las famosas calificadoras como Fitch y Standard & Poor's.

¿Qué califican las calificadoras? El riesgo de que una nación, estado, empresa o persona no cumpla con sus compromisos.

Pues bien, el actual presidente nacional del PRI, Humberto Moreira, cuando era gobernador de Coahuila endeudándose buscó recursos para sus proyectos productivos y, también, políticos. Y vaya que endeudó a los coahuilenses. Nada más debe ese estado 34 mil millones de pesos.

El problema es que, mañoso, Moreira mintió sobre el monto de esa deuda. Lo hizo para obtener una alta calificación y, por consiguiente, para pagar menos intereses.

Moreira pensó que nunca nadie lo iba a descubrir. Todos los tramposos piensan lo mismo. Y todos se equivocan. Porque a todos, siempre más temprano que tarde, se les descubre.

A Humberto Moreira se le descubrió. Eso lo ha metido en problemas serios de credibilidad que podrían llevarlo, inclusive, a dejar la dirigencia nacional del PRI y, por ende, a no participar en el primer equipo tricolor que buscará, en 2012, la Presidencia de la República.

Si el engaño financiero de Moreira se tradujera solo en problemas políticos para él y para su partido, el PRI, pues hasta se trataría de una buena noticia. Pero esa mentira también ha dañado, y mucho, a los coahuilenses.

Resulta que, por la trampa de Moreira, las calificadoras Fitch y Standard & Poor's degradaran en cinco niveles la calificación crediticia de Coahuila.

¿Qué significa eso? Que el estado tendrá que pagar muchos más intereses. Muchísimos más.

Solamente por la sobre tasa de interés Coahuila deberá alrededor de mil 300 millones de pesos más cada año.

Caro ha salido el chistecito de Humberto Moreira. Mucho muy caro.

lunes, 22 de agosto de 2011

TV Azteca en Torreón… y cosas peores

El título de esta columna lo inspiró el señor Catón, no el personaje clásico, sino el que escribe chistes en Reforma. El título, nada más. Porque la esencia de mi texto la debo a otra persona.

Totalmente de acuerdo con mi amigo Gustavo Sánchez, @gust_sanchez, en su columna publicada hoy en www.sdpnoticias.com “#tvazteca la tenía, era suya… ¡y la dejó ir!” http://sdpnoticias.com/columna/4312/tvazteca_la_tenia_era_suya_y_la_dejo_ir. Cito a este joven periodista que tiene evidentemente un futuro envidiable:

“Vaya evento periodístico el del sábado pasado en Torreón… nunca antes, hasta el sábado, un partido de futbol de primera división se había suspendido por el terror y la confusión que causó el sonido de disparos… A cualquier reportero… sin duda le hubiera encantado estar presente el pasado 20 de agosto en el Territorio Santos Modelo. ¿Por qué? Porque esto es lo que siempre espera un periodista, algo que le sorprenda a él y que le sorprenda a todos… Tal parece que los directivos de Televisión Azteca no encontraron nada periodístico en darle seguimiento y, ¿por qué no?, hacer una cobertura especial de esto, como sí se la dan al descubrimiento de un animal raro, una historia de superación personal, falta de agua en el desierto (en serio hicieron una historia de esto) y, vaya, hasta a La Pasión del Cristo de Iztapalapa. No hay que darle vueltas al asunto: lo único que tenían qué hacer era decirnos lo que estaba pasando. Aunque la información fuera cayendo a cuentagotas, a pesar de que una bala traspasara uno de sus palcos, es un medio de comunicación y se abstuvo de eso, de comunicar”.

A diferencia de TV Azteca, sigo citando a Gustavo, ESPN continuó “con la transmisión de lo que era un partido de futbol y se convirtió  en una de las imágenes que marcarán el año en curso: primero gente agazapada, agachada, en las gradas de un estadio de futbol, hasta donde el miedo nos alcanzó como mexicanos; para después ver a todos corriendo en medio del estadio, como se corre en muchas otras partes del país, sin saber para dónde exactamente, con la nublada idea de hacerlo en dirección contraria al sonido de los disparos. Lo de Torreón fue uno de los pocos eventos periodísticos del año y Azteca dijo ‘con permiso, yo paso’...”.

Y bueno, aunque cambió de tema, Gustavo cerró brillantemente su columna: “Mientras todo eso pasaba en Torreón, en Los Pinos celebraban un cumpleaños: el de Felipe Calderón, que había sido dos días antes pero se retrasó debido a que estaba de vacaciones”.

De vacaciones la familia Calderón, sí, en Cozumel. Un día antes de los hechos de Torreón, Felipe Calderón y su señora, Margarita Zavala, paseaban en bicicleta por las calles de ese paradisiaco destino turístico. Por cierto, en las fotos no los vi plenamente en forma, sobre todo a ella, que quizá por las presiones de la vida en Los Pinos luce un tanto pasada de peso.

Está bien, una familia de clase media mexicana, que es lo que eran los Calderón-Zavala antes de llegar a la Presidencia, puede con esfuerzo pasar un fin de semana en el Caribe y rentar dos bicicletas de las llamadas “de montaña”. Pero, y sí los critico, ¿pasear en lujoso velero? Carambas. Eso ya es de ricos, que es lo que no eran los Calderón-Zavala antes de encumbrarse en la política.

Bueno fuera que tales excesos solo caracterizaran a los políticos panistas que llegan al poder.  Pero no es así. Los priistas no se quedan atrás. Ahí está el ejemplo del señor Humberto Moreira, el líder nacional del PRI que dejó a Coahuila, su estado, completamente endeudado. Y en el PRD tampoco se tocan mal los violines, y conste que no estoy pensando en los abusos tan conocidos de René Bejarano y todos los otros financiados por Carlos Ahumada, sino de cada cosa que se dice que ocurre ahora en el GDF… Ya les contaré.