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miércoles, 30 de marzo de 2011

La oportunista alianza que no cuaja II

En un anterior texto, que vuelvo a difundir ahora, dije que la alianza PAN-PRD en el Estado de México no cuajaba. Que después de la nominación del priísta Eruviel Avila (@Eruviel_Avila) como candidato del PRI a gobernador, se veía imposible que perredistas y panistas logran encontrar un candidato con posibilidades de triunfo. Lo grave para el PAN y el PRD es que no suspendieron su consulta entre los mexiquenses, a pesar de que ya para el domingo sabían que la alianza era si no imposible, muy improbable. La consulta se dio y ganó el sí a la alianza en forma aplastante. Este resultado lo avalaron destacados intelectuales, a los que ahora el PRD y el PAN han hecho quedar muy mal, ya que tales partidos, sin el menor recato pasaron del entusiasmo por la alianza al rechazo a esta. El colmo vino cuando Marcelo Ebrard (@M_Ebrard), totalmente doblegado por Andrés Manuel López Obrador, se retrató con Alejandro Encinas, dejando, como se dice, colgados de la brocha a destacados pensadores mexicanos que no merecían esa burla. Qué ruin puede ser a veces la política en México.

A continuación reproduzco un texto que hace días publiqué, y que hoy, necesariamente repito.


La oportunista alianza que no cuaja

A pesar de todo, no habrá alianza. Es lo que, con otras palabras, dice Jorge Fernández Menéndez hoy lunes, en Excélsior. En opinión de este columnista, la nominación de Eruviel Ávila como candidato del PRI en el Estado de México ha cancelado ese acuerdo político, independientemente del resultado de la famosa consulta en la que, como se sabe, ayer ganó el “Sí” en forma aplastante, aunque tal vez no con todas las de la ley.

Lo anterior significa que el PAN y el PRD esperaban hacer de Eruviel Ávila su candidato, una vez que se concretara el, para muchos, inevitable destape del priista Alfredo del Mazo. Es decir, los dirigentes panistas y perredistas pensaban repetir las experiencias de Sinaloa y Guerrero, donde el priismo no designó candidatos a los políticos más populares quienes, molestos, abandonaron a su partido, aceptaron participar en la alianza izquierda-derecha y terminaron arrasando al PRI.

Enrique Peña Nieto, al no favorecer a su amigo Del Mazo, evitó que su partido regalara al PAN-PRD otro Malova u otro Aguirre. Hasta donde estoy informada, Peña Nieto actuó contra su voluntad presionado por el expresidente Carlos Salinas de Gortari, quien en todo momento apoyó a Eruviel Ávila.

El caso es que, sin duda, Jorge Fernández Menéndez podría tener razón: al margen del resultado de la consulta en el Estado de México, la alianza PAN-PRD se ve de muy difícil realización sobre todo por la falta de un candidato aliancista de peso. Y es que el aspirante mejor posicionado en la izquierda, Alejandro Encinas, abiertamente ha rechazado la alianza, mientras que no parece haber ningún panista con los tamaños que se requieren para enfrentar con posibilidades de éxito a la poderosa maquinaria del PRI.

Todos los nombres que han manejado los dirigentes del PAN y del PRD se han caído. Uno de ellos, por cierto, se cayó por la terquedad de Andrés Manuel López Obrador de rechazar la alianza. Hablo del exrector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente.

Sé que De la Fuente aceptó ser candidato aliancista una vez que se lo propuso el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón. Pero puso una condición: “Seré candidato, Marcelo, si convences a Andrés Manuel de que me apoye. Si Andrés Manuel no está de acuerdo, no seré candidato de la alianza”.

Ebrard buscó a AMLO para plantearle lo anterior. El jefe de gobierno pensaba que podría convencer al tabasqueño dada la buena relación que este siempre ha tenido con el exrector, al que inclusive pensó hacer, en 2006, su secretario de Gobernación si llegaba a la presidencia. Pero Marcelo Ebrard se equivocó. La respuesta que varias veces recibió de López Obrador fue: “No apoyo la alianza en el Estado de México ni siquiera si Juan Ramón es el candidato”. Por lo que me dicen, Ebrard se retiró muy molesto de esa reunión. Y con razón, porque El Peje dejaba a la alianza PAN-PRD solo con una posibilidad: que Eruviel Ávila rompiera con el PRI, lo que no ocurrió.

Ahora bien, para el PAN y el PRD ir en alianza sin un candidato fuerte, y no lo tienen, sería un suicidio. No solo porque quedarían muy lejos del poderoso PRI, sino también porque podrían terminar por debajo del candidato que el movimiento de López Obrador apoyara a través del PT y Convergencia y que podría ser, o no, Alejandro Encinas, quien no acaba de decidirse a romper con el perredismo.

¿Podría irse al tercer lugar en el Estado de México la alianza del PAN y el PRD? Sí, sin duda. Básicamente porque no ha habido fracturas en el PRI. Pero también porque, gracias sobre todo a López Obrador, cada día más gente está convencida de que una alianza de ese tipo es inmoral.

En mi opinión, es clara la inmoralidad de una alianza electoral como la planteada por el PAN  y el PRD, si no por otra cosa, porque en 2006 todos los dirigentes perredistas acusaron con absoluta seriedad al PAN de haberse robado las elecciones presidenciales. Así que, evidentemente, si hoy el PRD busca juntarse con quienes a la mala le arrebataron el poder, solo puede atribuirse al más detestable de los vicios políticos: el oportunismo.

sábado, 26 de marzo de 2011

Eruviel: Ni adivinación ni primicia; simple análisis

En mi anterior escrito en este blog dije que anticipé, en Twitter (febrero de este año) y en una columna en www.sdpnoticias.com (noviembre de 2010), la candidatura priista de Eruviel Ávila (@Eruviel_Avila). Como eso ha generado múltiples reacciones de mis lectores, considero que estoy obligada a realizar las siguientes precisiones.

¿Adivinación? No me dedico a eso. Los y las expertas en esta materia están en Catemaco, Veracruz, y en otros otros lugares mágicos que no conozco. Así que no profeticé la llegada de Eruviel a la candidatura del PRI a gobernador del Estado de México.

¿Primicia? Por supuesto que lo mío no fue una primicia. Esta la dio, en Twitter, Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga1), periodista de Televisa, Radio Fórmula y Milenio. Él supo, ayer viernes, que Alfredo del Mazo iba a declinar para que Eruviel Ávila se alzara como el candidato priista a suceder a Enrique Peña Nieto.

Lo que yo hice fue otra cosa: análisis.

Partí de la premisa, cierta de acuerdo a numerosas observaciones, de que Carlos Salinas de Gortari es el que manda en el PRI, particularmente en el Estado de México. Toda la evidencia disponible apunta en la dirección de una relación de subordinación de Peña Nieto respecto de Salinas, y eso es un asunto conocido sobre todo desde que –en un proceso que lleva ya varios meses– Andrés Manuel López Obrador, en cada plaza mexiquense, decidió “motivar” a sus seguidores mostrándoles una fotografía ampliada en la que aparecen, juntos y muy sonrientes, Salinas y Peña Nieto.

Si Salinas manda en el PRI y en Peña Nieto, me dije en noviembre del año pasado, entonces es Salinas el gran elector. Así que, concluí, si yo quería anticipar el nombre del candidato del PRI a la gubernatura mexiquense, debía averiguar cuál era la opinión de Carlos Salinas respecto de esa contienda electoral.

Pregunté con insistencia y, ciertamente, con rigor periodístico, y al menos cinco personas cercanas a Salinas de Gortari con quienes logré hablar me dijeron lo mismo: el poderoso expresidente está convencido de que el PRI del Estado de México no puede darse el lujo de desechar al alcalde de Ecatepec, Eruviel Ávila, para favorecer a un junior de la política como Alfredo del Mazo, ya que esto podría ser el detonante de otro estallido de inconformidad priista  que, como en Sinaloa (Malova) y en Guerrero (Aguirre), llevara directamente a la alianza PAN-PRD a alguien con tanto arraigo popular como Eruviel.

Peña Nieto quería a Alfredo del Mazo y Salinas a Eruviel Ávila. ¿Quién se iba a salir con la suya? El jefe, por supuesto,tal como ocurre en todas las estructuras jerárquicas.

En mi análisis no me pregunté por el mejor entre los aspirantes priistas a la gubernatura del Estado de México (cosa que sí hizo, por ejemplo, el joven y talentoso analista H. E. Cavazos Arózqueta, @HECavazosAquien llegó a la conclusión de que Eruviel Ávila es mejor político que Alfredo del Mazo (http://sdpnoticias.com/columna/1594/Asi_veo_que_se_viene_la_eleccion_en_Edomex_con_el_PRI). Lo qué yo hice, independientemente de las virtudes y defectos de los aspirantes priistas, fue tratar de averiguar quién iba a ser el elegido por Carlos Salinas de Gortari.

Ni estoy a favor de Eruviel Ávila ni descalifico a sus rivales de todos los partidos. Simplemente vi venir su candidatura, algo que confirmó con su primicia López-Dóriga ayer viernes en Twitter.