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sábado, 16 de abril de 2011

Barça contra Real Madrid: más dinero que futbol

Hoy se celebra el primero de cuatro juegos que, en poco más de dos semanas, sostendrán el Real Madrid y el Barça. Estos partidos han captado la atención mundial, desde luego, por la excelencia deportiva de ambos equipos, pero sobre todo porque se trata de dos emporios económicos.

Desde hace tiempo, el Real Madrid es el equipo más rentable de España y, tal vez, del mundo (solo podría ser superado en este aspecto por el Manchester United, de Inglaterra, donde juega nuestro Chicharito Hernández). Pero, como leí en un análisis de la prensa ibérica especializada en negocios (http://www.expansion.com/2011/04/16/empresas/deporte/1302905018.html), el Barcelona aspira ya a ese título: “Los dos equipos se enfrentan este sábado sobre el campo, pero los catalanes aspiran, en unos años, a arrebatar a los madrileños el trono económico del fútbol”.

Para los editores de www.expansion.com, “este sábado se juega el partido del año, no sólo para España, sino para el fútbol internacional. Barça contra Madrid. El mejor equipo de la Liga contra el más reconocido internacionalmente. Lo que muy pocos saben es que este superpartido dista mucho de ser sólo deportivo. Cuando, a las 22 horas, el silbato del árbitro dé comienzo al clásico, en el césped se enfrentarán los dos líderes mundiales del fútbol, en términos de ingresos. La economía no va de la mano del deporte, porque, si el Barça es el líder indiscutible en términos deportivos, el Madrid gana por goleada en facturación”.

¿Cuánto vende un equipo de futbol de ese nivel?

El diario español Expansión cita un estudio que Deloitte publica cada año: Football Money League. En 2010, el Real Madrid facturó 438.6 millones de euros (632.9 millones de dólares, 7,380.9 millones de pesos). La facturación del Barcelona es menor: 398.1 millones de euros. La diferencia es apreciable, pero ha sido mucho mayor en el pasado. Es decir, el Barça, que ha ganado todos los recientes juegos al Madrid, aspira también al campeonato económico.

En Expansión expresa su punto de vista Julio Senn, socio de Senn, Ferrero Asociados, Sports & Entertainment: “A partir de la temporada 2008-2009, la situación empezó a cambiar y, desde entonces, la diferencia entre los dos equipos se ha recortado de forma sustancial. Ahora, el Barça roza los talones financieros del Madrid”. Y lo mismo hace Eric Delgove, socio de Consultoría de Deloitte: “El año que viene, la distancia entre los dos clubes seguirá recortándose y la facturación del Barcelona se colocará por encima de los 400 millones de euros”.

¿Por qué, si Barcelona en lo futbolístico es claramente superior al Madrid (y lo ha sido en los últimos años) no logra facturar más que su tradicional rival? La explicación es de administración deportiva, por así llamarla.

Para empezar, los dos clubes cobran de manera distintas las entradas a los partidos. Los socios del Barça tienen derecho, después de pagar su cuota anual, de asistir a todos los juegos del equipo. En el Real Madrid la situación es otra: este último equipo exige un pago extra por los juegos de las competencias europeas.  Eso, en sí mismo, hace una diferencia de entre un 30% y un 35% en esa partida de ingresos.

Además, el Madrid cobra 158.8 millones de euros por patrocinios y por el llamado merchandising, que no es otra cosa que la venta de camisetas, llaveros, relojes, etcétera. Por el mismo concepto, el Barça cobra 122.2 millones de euros. Esto cambiará radicalmente ahora que el Barça aceptó el patrocinio de Qatar Foundation, algo que generó una crisis en el seno del equipo catalán, ya que mucha gente se molestó porque el Barcelona perdió algo que era fundamental para un equipo de una ciudad eminentemente cultural: no cobrar, sino pagar por la propaganda al frente de su camiseta. Sí, el Barça pagaba por anunciar a la Unicef, lo que era motivo de orgullo para los catalanes; ahora, en cambio, cobrará millones  por anunciar a una dictadura.

El caso es que hoy juegan el Barça y el Madrid. No sé si veré el juego, que supongo será a la hora de la comida en México, pero le voy al equipo catalán. No soy experta en futbol, pero me gusta hasta cierto punto el juego, y más me va a gustar, presumo a mis lectores, cuando un primo mío llegue a la titularidad, como portero, con los Pumas.

sábado, 9 de abril de 2011

Pregunta: ¿A quién desean evitar en una junta de trabajo?

“¿A quién desearía evitar en una reunión?”, es lo que pregunta Tino Fernández  en un artículo publicado en el diario especializado en negocios Expansión, de España.

Empieza diciendo, y es verdad, que “una buena parte de la jornada laboral de millones de directivos y empleados se ocupa en reuniones. La clave para que sean necesarias está en que tengan verdadero sentido y resulten productivas, cosa que no ocurre a menudo. Entre los culpables de este hay una tipología de compañeros que configuran una curiosa fauna. Usted no querrá encontrarse con ellos en su próxima cita en la oficina”.

A partir de ahí, don Tino Fernández analiza un reporte de Robert Half International en que se afirma que “un 28% de las reuniones son totalmente innecesarias, improductivas y no están convenientemente preparadas. Además, suponen un obstáculo en el quehacer cotidiano y una pérdida de tiempo”.

Según otros estudios, se estima que cada día se celebran 11 millones de juntas de trabajo en empresas de Estados Unidos y que la mayoría de los ejecutivos se ven involucrados en 61.8 millones de juntas al mes, lo que implica, por persona, la pérdida de 31 horas mensuales en comités improductivos.

Por eso, los expertos en reuniones eficaces subrayan la importancia de prepararlas correctamente: precisando el propósito de las mismas y utilizarlas solo para tomar decisiones estratégicas, no para discutir los problemas operativos del día a día.

Fundamental en una buena junta es una agenda bien diseñada para no perder el foco y caer en charlas tan inútiles como interminables.

Por lo tanto, dice Tino Fernández, “habría que evitar aquellas reuniones que no tengan una agenda clara, y también las que no cumplan estrictamente el horario de comienzo y de final. Sin olvidar que resultan innecesarias aquellas que finalmente no cumplen con el propósito original al ser convocadas”.

Pero, además, “los expertos recomiendan huir como de la peste de ciertos ‘compañeros de reunión’ poco gratos y que no ayudan precisamente a que estas sean productivas”.

Tino Fernández menciona los tipos indeseables de compañeros de trabajo:

El primero es El Mudo: aquel que “permanece sentado y parece invisible, pasivo durante todo el tiempo. Algunos son tan silenciosos y pasan tan desapercibidos que hay quien duda de que hubieran estado en la reunión anterior. Normalmente, el ‘mudo’ actúa de tal forma por miedo a decir alguna estupidez, o porque sigue la máxima de que más vale no hablar que decir una tontería. Los ‘mudos’ desperdician grandes oportunidades para expresar sus ideas en público y hacerse escuchar. Es difícil poder valorarlos, porque no se sabe exactamente qué piensan. Alguien que no habla tiene muy difícil ser tenido en cuenta como candidato para un ascenso o promoción.

El segundo es El Acaparador: el que “trata de monopolizar la reunión es el polo opuesto al ‘mudo’. Cuesta meter baza cuando él está presente. Insiste en que sus ideas sean siempre escuchadas y atendidas, y se olvida de que el resto también debe participar en la reunión”.

El tercero es El Derrochador: Es aquel que “puede sentirse como pez en el agua en infinidad de reuniones. Es el tipo de persona que convoca reuniones por cualquier motivo, a cualquier hora y sin una agenda definida”.

El cuarto es El Multitarea: aquel “incapaz de centrar su atención en un tema concreto. Los ‘multitarea’ son ‘picaflores’ que emplean una gran parte del tiempo escribiendo mensajes de texto en el móvil, consultando su agenda o leyendo documentos que no tienen que ver con el tema para el que ha sido convocada la reunión. Su actitud envía un mensaje al resto: ‘en realidad, no me interesa demasiado lo que estáis tratando’…”

Pregunto a los lectores de este blog: ¿Pueden decirme, por Twitter, si no los nombres, las descripciones de aquellos compañeros de trabajo indeseables con quienes no les gusta reunirse?