domingo, 22 de enero de 2012

¿Un México sin Elba?

Opiniones de todo tipo ha generado el divorcio entre Enrique Peña Nieto y Elba Esther Gordillo.

Algunos no creen que exista, como Andrés Manuel López Obrador, quien dice que es una simulación, punto de vista que comparten muchos mexicanos sospechosistas a fuerza de vivir engañados.

Otros consideran que debilita al PRI pues le quita capacidad de operación política y dos o tres por ciento de los votos.

Algunos, por el contrario, lo ven como algo muy positivo para ese partido que tira lastre, se deshace de negativos, se cohesiona y gana credibilidad.

¿Cuál es la verdad?

Un dato importante es que el PAN ya le cerró la puerta a la maestra.

Y si no puede ir en alianza con el PAN, tampoco tiene cabida en la izquierda, donde su líder, AMLO, la detesta.

Así que la cacique Gordillo tendrá que ir sola, es decir, solo con su partido, el PANAL, a las elecciones presidenciales del próximo julio.

Esto significa que, en el mejor escenario para ella, probará que su valor electoral es de dos por ciento de los votos, cuando mucho de 3 por ciento.

Poca cosa como para negociar posiciones de poder, que disfrutó de más gracias a la generosidad de Felipe Calderón quien, de ese modo, le pagó los favores recibidos en los comicios de 2006.

¿Por qué en 2006 el apoyo electoral de la maestra Gordillo tuvo tanto valor y ahora, en 2012, vale tan poquito? Porque, hace seis años, Calderón pactó con ella no por su fuerza en términos de acercar votantes, sino por su capacidad de aplicarse en el fraude electoral en ciertos estados gobernados con priistas con los que ella tenía acuerdos.

Pero, entiéndase, Elba Esther podía, en 2006, realizar fraudes en estados priistas solo si se trataba de perjudicar al izquierdista López Obrador, sobre todo porque el candidato presidencial del PRI, Roberto Madrazo, no tenía posibilidades de triunfo.

¿Podría Gordillo instrumentar proyectos de fraude contra el priista Peña Nieto en estados priistas? De ninguna manera.

Elba Esther Gordillo, pues, ha quedado muy debilitada. Tanto que, a pesar de que en el PRI le dieron una patada en salva sea la parte, ella ha estado diciendo que su pleito es con los “dinosaurios”, pero que sigue siendo amiga de Peña Nieto.

Tiene miedo la maestra, y eso no es malo.

Lo bueno de todo esto es la posibilidad de, al fin, después de 20 años de cacicazgo, conocer un México sin Elba Esther.

4 comentarios:

jermorales7 dijo...

Buen análisis, aunque hay mucho que ver aun en relación si se espera la caida de la Doña... ¿Un México sin Elba? mejorara la calidad educativa?... tu que crees?

tommy dijo...

mi pregunta es para que simular un rompimiento en la relacion ?
no creo que sea para ganar mas simpatia de los votantes seria una estrategia estupida!

roberto dijo...

De darse, Nat, que lo veo muy viable, sería una de las cosas que habría que agradecerle a FCH

Ricardo Fdez dijo...

Yo creo que después de la "guerra" contra el narcotráfico (que espero y ansío dure menos de los 20 años en Colombia), el siguiente frente será contra el "monstruo" de la educación tan deficiente en México (no tan sólo culpa de Elba), el gobierno en turno y el siguiente ya lo vislumbran y no quieren que se le salga de "control" un rubro más que pondria de cabeza al país. Ah! Y falta el impacto que dará el documental "De Panzazo". Saludos!