lunes, 23 de enero de 2012

¿Rosario Robles al PANAL? ¿Al PRI? ¿Y Barrales? ¿Y Mancera?

El Universal la menciona como una de las posibilidades del Partido Nueva Alianza, el de la maestra Elba Esther Gordillo, para postularla como candidata a la Presidencia de la República.

En Milenio se dice otra cosa: que Rosario Robles, ex perredista que ocupó interinamente la jefatura de gobierno del Distrito Federal, es amiga de Enrique Peña Nieto y que, por esa razón, será candidata del PRI al Senado en la capital del país.

¿Tiene Rosario suficiente fuerza como para representar dignamente a un partido chico como el PANAL en la elección presidencial? ¿Podría ella contribuir a la victoria priista en el DF?

Los días de gloria de Rosario Robles hace mucho tiempo se fueron y el recuerdo principal que ella dejó de su paso por la política no fue el de la exitosa colaboradora de Cuauhtémoc Cárdenas, sino el de la ingenua compañera del desprestigiado empresario Carlos Ahumada.

Desde hace tiempo se dedica a la asesoría de políticos, tarea en la que no ha destacado, y se ha refugiado en ciertos espacios mediáticos, lo que le ha permitido conservar presencia en la opinión pública, pero la verdad es que ella está lejos de ser una figura de primer nivel en el periodismo mexicano.

Si pactara con Elba Esther y se fuera al PANAL como candidata presidencial repetiría lo hecho por Roberto Campa en 2006, es decir, obtendría muy pocos votos, con el agravante de que si no consiguiera los suficientes como para que ese partido conservara su registro (algo realmente muy probable), a Rosario Robles se le culparía y, desde luego, si bien sería injusto hacerlo, su carrera política terminaría ahí.

Creo que si Rosario es inteligente, y seguramente lo es, buscará ser candidata a senadora por el PRI en el DF. No es seguro que logre la victoria, pero podría complementar muy bien a la priista Beatriz Paredes quien, pese a que lo intenta y tal vez lo merece, no termina de convencer de que ella es realmente una protagonista de la política con mentalidad progresista.

Para Miguel Ángel Mancera sería complicado participar en una elección frente a numerosas mujeres: Paredes, Wallace y, quizá, Rosario por el lado de la candidatura al Senado.

No me parece el mejor escenario para el ex procurador capitalino andar de bendito entre las mujeres. ¿Qué debe hacer Mancera? Rodearse de más figuras femeninas, que en el PRD sobran.

Y, desde luego, Mancera tendría que exigir a Marcelo Ebrard y a Manuel Camacho que convenzan ya, cuanto antes, a Alejandra Barrales de que busque ser senadora por la izquierda en el Distrito Federal.

Porque Barrales, hay que recordarlo, sigue siendo la mujer más popular en la capital mexicana.

1 comentario:

Ale Isa dijo...

Si, Rosario tenía buen concepto e imagen antes de su descalabro con Ahumada, sin embargo, creo yo que independientemente de eso, tiene temple y no se deja influenciar o vender al menos no tan descaradamente como políticos (hombres);si buscara algún peldaño por ahí haría buenas cosas porque no es nada ignorante.