miércoles, 25 de enero de 2012

AMLO y la TV: la ruptura que viene

Cito a Joaquín López-Dóriga en su columna de hoy miércoles 25 de enero de 2012 en Milenio:


“AMLO. Dice Andrés Manuel López Obrador que en televisión —Televisa— sólo lo sacan de malas y yo lo reto a que me demuestre en video que eso es cierto, cuando sabe que es falso y su expresión fue sólo una ocurrencia. ¿O no, Andrés Manuel?”.


Lo saquen de buenas o de malas en la TV, lo cierto es que la reciente reconciliación entre Televisa y López Obrador, como algunos pensaron cuando se dio (después de que Andrés Manuel obtuviera la candidatura presidencial de la izquierda), no iba a ser del todo positiva para el tabasqueño que, durante años, se quejó de un cerco mediático en su contra.

El cerco mediático, real, duro, hasta cruel, que fue diseñado y levantado por los poderes fácticos desde la protesta por el fraude electoral de 2006, no perjudicó a López Obrador, cuyo movimiento de resistencia fue suficiente para mantener los niveles de popularidad del ahora candidato presidencial del PRD, PT y Movimiento Ciudadano.

Pero, a pesar de que AMLO pudo mantenerse vigente sin televisión, particularmente sin Televisa, un repentino cambio en su discurso, que se volvió “amoroso”, lo llevó a buscar y lograr un nuevo entendimiento con la televisora.

Recuerdo la noche de noviembre de 2011 en que AMLO tendió su mano a López-Dóriga diciéndole que empezaba una nueva etapa.

Muchos pensamos que eso era positivo porque le daba, al fin, difusión masiva a los mensajes de Andrés Manuel. Otros, los menos, criticaron a López Obrador diciendo que había perdido una arma de lucha: la de la protesta contra la mafia mediática.

Hoy, cuando finaliza el primer mes de 2012, cuando todos ya vimos el resultado de la segunda encuesta aplicada por Consulta Mitofsky, de Roy Campos, que coloca de nuevo a López Obrador en tercer lugar, empieza a parecer mala idea que AMLO hubiese jurado amor verdadero a Televisa.

Es claro que Televisa favorece a los candidatos de los partidos con dinero, que son el PRI y el PAN, y solo cumple, para guardar las formas, con la izquierda que sin recursos abundantes se mueve en el actual proceso electoral.

AMLO, por eso, empieza poco a poco a volver a ser el de antes, y por eso, de nuevo, aunque con timidez, vuelve a lanzar críticas, ahora leves, pero que crecerán, contra Televisa.

Ya está claro que AMLO, el rebelde, no iba a sobrevivir amorosamente puesto de acuerdo con los medios que durante años lo combatieron.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Te recomiendo que leas "Cómo mentir en estadísitcas", libro de los años cincuenta que demuestra al no incluir en las gráficas a quienes NO DESEAN CONTESTAR LAS ENCUESTAS, más el porcentaje que DICE NO TENER PREFERENCIA, las encuestas no son representativas de ninguna manera, y sí, en cambio, estos incompletos resultados son utilizados para formar opinión y favorecer y desprestigiar "con comentarios" a X o Y personaje, y crear un ambiente en favor de X o Y partido.
Sé que entiendes de qué hablo. Lo estás haciendo.
Esperaba de ti un periodismo imparcial y en favor de la legalidad.