lunes, 12 de diciembre de 2011

Una mancha más al Tigre, pero en forma de estrella

En el mismo día que se daba la eliminación del Monterrey en su debut mundialista, la satisfacción se amplificaba para los seguidores de los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, coronándose como campeones del fútbol mexicano. El cuadro felino acabó este domingo la obra que empezó a construir desde Torreón mismo y que culminó en su casa con acabados realmente arquitectónicos, jugando bien al fútbol, viéndose dominador absoluto de la serie contra Santos y ante un equipo ordenado y contundente, la verdad es muy poco lo que se puede hacer. Santos había dejado una deuda con sus aficionados al perder en otras ediciones finalistas contra Toluca y Monterrey, por lo tanto el equipo lagunero estaba dispuesto a saldar ese adeudo cobrándosela a Tigres, pero para el infortunio santista esa deuda volvió a crecer porque el trofeo se quedó en Nuevo León, ni modo, tal vez algún político priista de apellido Moreira haya tenido que ver para endeudar también en el tema futbolero a la afición del Santos Laguna; Cruz Azul ya tiene competencia como sub campeón. Por otro lado el campeón se ganó al final de cuentas el reconocimiento de la prensa deportiva, Tuca Ferretti consolida su imagen de Director Técnico exitoso y el equipo de Tigres es afortunadamente una aproximación cercana al tamaño monumental que siempre ha tenido su maravillosa afición; para el anecdotario, el golazo de Damián Álvarez en el partido de ida, las expulsiones fuera de guión de Juan Pablo Rodríguez y Oswaldo Sánchez, la combinación sincronizada en el último gol de Pulido y por qué no, la reacción santista que esperanzó a más de uno en la ciudad de los grandes esfuerzos, trasladando por un instante el mote hasta su equipo de fútbol que lograba parcialmente una hazaña al empatar el marcador global contando sólo con 10 hombres; pero la imagen imborrable no nada más se daba en el terreno de juego, en la tribuna, la gloria de la crónica deportiva en México, Don Roberto Hernández Jr., se agitaba con todo y micrófono ante sus felinos campeones para romper en un llanto narrativo emocionante como siempre ha sido este gigante del relato futbolero cuya voz habita en la memoria de todos los aficionados a este deporte, por esa espectacular narración al gol fantástico de Diego Armando Maradona en el mundial de México 86, donde Don 'Rober' nos platicaba ese golazo diciéndonos todos los detalles a ritmo de cancha de ese que fue para Don Roberto "un gol bien bonito".

Felicidades a los Tigres, festejen mucho, festejen bien, equipos así dignifican una competencia a veces atascada en charcos de mediocridad, intereses y arrogancia. Equipos así, como los Tigres, son simplemente las fieras entrenadas que tanto necesita nuestro fútbol para seguir siendo el espectáculo favorito del circo llamado torneo de liga. Una mancha más al Tigre, pero esta vez en forma de su tercera estrella. ¡Enhorabuena campeones!


Don Balón.

No hay comentarios: