martes, 13 de diciembre de 2011

Bravo por Omar... Más no por el Cruz Azul

Omar Bravo llega a Cruz Azul, el ex nueve goleador de las Chivas del Guadalajara, el también ex jugador de Kansas City en la MLS y el mismo de ese paso fugaz por el Depor en España donde jamás encontró la portería. Si el equipo cementero es un museo de trofeos de los setenta, recibir a Omar Bravo está bien desde el punto de vista de la museografía, porque Omar es prácticamente una reliquia viviente, sus mejores años ya pasaron y con toda sinceridad debería de estar reforzando a algún equipo de la división de ascenso, pero nunca a uno de los llamados 'grandes' del fútbol mexicano, por eso con Omar sí aplica el modismo del 'tú muy bien', porque a su nivel de juego más no a su veteranía le corresponde un destino menos aterciopelado que el de Cruz Azul, el cuadro cementero (tú muy mal) es mucho equipo para firmar a un jugador tan apocado, al que como a otros ex mundialistas de Alemania 2006, les cayó una especie de maldición post certamen alemán y lejos de que esa copa del mundo marcara un despegue en sus carreras, significó el inicio de un tobogán hacia la mediocridad y la falta de personalidad en la cancha, el ejemplo más ilustrativo es Kikín (tronquín) Fonseca.

Los Álvarez enquistados en el trono directivo del Cruz Azul están probando el nivel de resistencia de la sufrida afición cementera: años sin ganar nada, dicen algunos que La Máquina no gana ni una conversación, generaciones de figuras que se pierden en grandes torneos y pésimas liguillas, entrenadores tibios y sin carácter aunado a las malas contrataciones han sido una constante en el club maquinista; ahora vuelven a castigar a la fanaticada con la 'sonada' contratación del 'cartucho quemado' marca Omar Bravo, que muy seguramente el mejor gol en Cruz Azul lo habrá anotado su representante al negociar una jugosa tajada, pero que a la larga Omar pasará con más pena que gloria en esta institución. Viene una doble competición de Copa Libertadores y torneo local, lo único que espero de Omar Bravo es saber en qué torneo se lesiona más rápido, en qué torneo se hace expulsar jugando un partido clave o en cuál de los 2 torneos falla la gran oportunidad de gol que hubiera representado el triunfo de su equipo o la clasificación a la siguiente fase, es penoso, muy penoso, pero de Omar Bravo no tengo mayores expectativas.

¿Y Mauro Camoranesi?


Don Balón.

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