miércoles, 9 de noviembre de 2011

Mujeres al poder: Vázquez Mota, Barrales, Paredes

Las encuestas son contundentes: la diputada federal panista Josefina Vázquez Mota es la aspirante presidencial mejor posicionada en el PAN.

Vázquez Mota supera por mucho, en las preferencias de panistas y no panistas, al senador Santiago Creel y al ex secretario de Hacienda, Ernesto Cordero (este último el favorito de Felipe Calderón).

Josefina no sería la primera mujer candidata a la Presidencia de la República, pero sí la primera en contender por uno de los tres partidos importantes.

Esto es, la panista sería la primera en competir con posibilidades reales de llegar al poder.

¿Eso es histórico? No sé si sea para tanto, pero el hecho es que, ideologías al margen, una mujer puede llegar a Los Pinos, algo digno de destacarse.

Al mismo tiempo, dos mujeres son las líderes en las encuestas en el proceso para elegir al jefe (o jefa) de gobierno del Distrito Federal, Beatriz Paredes, del PRI, y Alejandra Barrales, del PRD.

Si hay democracia interna en el PRI y en el PRD, los únicos dos partidos con posibilidades de ganar en el DF, tendrán que formalizar las candidaturas de Paredes y Barrales, lo que asegura que una mujer gobierne la ciudad más importante de México.

Lo mejor es que se está hablando de tres mujeres muy distintas, de tres ideologías muy diferentes: Josefina Vázquez Mota, una panista en extremo conservadora; Beatriz Paredes, toda una “dinosauria” del PRI que ha ocupado numerosos cargos en los últimos 20 años, y Alejandra Barrales, una luchadora social que antes de militar en el PRD tuvo una destacada carrera como sindicalista.

2 comentarios:

Álvaro Ancona dijo...

Las mujeres arriba. Ya es hora. Me encantaría que conversaras algún día con Josefina, en corto. Cambiaría tu opinión de ella. Ojo. no soy panista, líbreme dios.

Mario González dijo...

De acuerdo en que Barrales y Paredes son las personas mejor posicionadas en sus respectivos institutos políticos para la contienda por la Jefatura de gobierno del D.F., con independencia del genero, lo deseable es que la persona más capaz sea la que contienda.