domingo, 30 de octubre de 2011

Duele México


Estoy a punto de concluir un viaje que, por motivos familiares, realicé por algunas ciudades de Europa.

No puedo negar que he disfrutado pasear por la majestuosa ciudad de Londres, la bellísima Roma y la sobria Zurich.

Pero…

Qué triste tener que dar explicaciones, en cada momento, ya sea en pláticas con mexicanos residentes en Europa o con extranjeros, acerca de la violencia que se ha generalizado en nuestro país.

Terrible tener que aceptar que muchas de nuestras ciudades son de las más peligrosas del mundo.

Deprimente leer a diario, cada mañana, al despertar, los sitios de internet mexicanos para enterarme de que las balaceras siguen, que no cesan, que ya están en todo el país.

Dramático tener que aceptar que es cierto lo afirmado en la Declaración de Ginebra: en algunas regiones de México la violencia es más grave que en zonas de guerra.

¿Cuándo terminará la pesadilla? No lo sé. Espero que, con el cambio de gobierno en 2012, todo empiece a cambiar para bien.

El martes volveré con mi columna.

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