martes, 25 de octubre de 2011

Descontento de los jóvenes de Morena en Tlalpan contra Sheinbaum



La siguiente historia la cuentan no pocos jóvenes que apoyan a Morena en la Delegación Tlalpan del Distrito Federal. Son jóvenes, decepcionados por lo que consideran un comportamiento muy “priista” de Claudia Sheinbaum, una de las principales colaboradoras de Andrés Manuel López Obrador.


Hace aproximadamente un año Andrés Manuel nombró a Claudia Sheinbaum coordinadora regional de Morena en Tlalpan y Coyoacán.

Cuando tal cosa ocurrió, Claudia acudió a las oficinas de Morena en Tlapan a platicar con el coordinador delegacional, Jesús Serna, y le pidió que le dejara hacerse cargo de todas las brigadas que recorren casa por casa la delegación repartiendo el periódico Regeneración y afiliando simpatizantes al movimiento de AMLO, los llamados por López Obrador “protagonistas del cambio verdadero”.

Jesús le respondió a Claudia que lo iba a consultar con el Comité Delegacional, lo que de inmediato hizo. Pero, por dos votos, el Comité Delegacional decidió no entregar las brigadas a Sheinbaum.

Eso motivó que Claudia Sheinbaum cortara todo tipo de relaciones con el comité de Morena en Tlalpan. O al menos durante unos meses nadie la vio por ahí.

Pero, a principios de este año, Sheinbaum retomó el contacto con Jesús Serna y dijo que de “buena fe” proponía trabajar juntos, por lo que pidió hacerse cargo de algunas colonias para ayudar a lograr las metas de afiliación a Morena.

Esa propuesta de Sheinbaum sí fue respaldada por el Comité Delegacional y todos ellos se pudieron a trabajar según lo acordado.

El problema es que, a las pocas semanas, un burócrata de la Delegación Tlalpan, adscrito a la Dirección de Ecología, se acercó al Comité Delegacional de Morena para comentar escandalizado que Claudia Sheinbaum había convencido al delegado de que le “prestara” a los trabajadores de esa dirección para apoyar a Morena, lo que es absolutamente ilegal porque implica desvío de recursos públicos y es además algo que está prohibido por los estatutos de Morena.

Claudia Sheinbaum logró ese apoyo prometiéndole a Arturo Chávez, director de Ecología, hacerlo candidato a delegado en Tlalpan.

Eso lógicamente molestó a las bases de Morena en Tlalpan. Sobre todo a las personas más jóvenes que no participan en política buscando el poder por el poder, sino con un idealismo que este tipo de hechos traicionan.

Es una pena que, tarde o temprano, todos los políticos de todos los partidos terminen pareciéndose en lo malo.

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