domingo, 14 de agosto de 2011

De la infancia y el destino de Guadalupe Loaeza

Hace tiempo, para una empresa periodística en la que yo participaba, tuve el gusto de visitar en su casa a la señora Guadalupe Loaeza, escritora y columnista del diario Reforma. Se me había pedido entrevistarla para un programa de televisión y así lo hice. Por fortuna, una vez cumplido el objetivo pude conversar con la escritora acerca de diversos asuntos. Fue muy grato hacerlo, tanto que considero vale la pena compartir con los lectores de mi blog la enriquecedora experiencia.

Para empezar, diré que de Guadalupe habla el espacio, las texturas y los colores; una casa que sin duda hace referencia a su libro más reciente: “Infancia es destino”. Y es que, nadie podría negarlo, somos lo que fuimos y, también, fuimos lo que somos.

La mujer estudiosa de las “niñas bien” que ahora, veinticinco años después, ya son las “abuelas bien”, me tomó por sorpresa al responder las preguntas que me permitieron entender las decisiones que han marcado su rumbo, incluso como parte de una identidad literaria que es digna de reconocerse por todos.

En la plática, Guadalupe Loaeza me dijo que la “mujer bien” sueña, sobre todo, con no envejecer: “Yo creo en no envejecer y en la belleza. La belleza ha cobrado un valor, siempre ha estado presente, pero la belleza plástica, las nuevas mexicanas, esta nueva raza...”.

El problema es que no existe posibilidad alguna de evitar el envejecimiento, que la cirugía plástica podrá ocultar por fuera, pero no por dentro. Me pregunto por qué no envejecer con dignidad y hasta con gusto, no solo porque es inevitable hacerlo sino también porque ganar años siempre ha sido sinónimo de ganar sabiduría.

Sobre ese sueño de las “niñas bien”, Guadalupe Loaeza me dijo: “Tiene que ver con valores que no corresponden con nuestra realidad, sobre todo en un país con tanta desigualdad y pobreza. Tiene que ver con una actitud muy irresponsable ante la vida. Endrogarse, gastar más de lo que se tiene. Tiene que ver con este mundo de apariencias que vivimos”.

Un mundo, el de las apariencias, que en México nos ha llevado a la peor de las crisis. En mi opinión el consumismo excesivo que a muchas nos lleva a solo sentirnos bien adquiriendo cada día más mercancías, algunas perfectamente inútiles, está detrás de los problemas que están destruyendo a nuestra nación.

Cito de nuevo las palabras de Loaeza: “Cada vez más se hacen de la vista gorda, ya sea del origen de su dinero, de con quién se relacionan. Entonces todo está trastocado. ¿Qué es lo que pasa? Pues pasa que hay un porcentaje de la población mexicana que no tiene esos recursos, que vive con dos, tres salarios mínimos y que hay un problema de desempleo terrible, hay mucho narcomenudeo y que hay esas aspiraciones, esos sueños. Yo quiero también tener mi iPad…”.

Me pregunto cuántos de los crímenes que se han cometido recientemente en México habrán tenido que ver con la aspiración, imposible de realizar por vías legales, de un muchacho pobre de adquirir un iPad.

Para Guadalpe Loaeza todo “está trastocado por esa falta de ética o de moral o de: ‘Ay, bueno, ¡no importa!’… Hay una desproporción, un desfase terrible y entonces estamos viendo las consecuencias de toda esa irresponsabilidad, ese vivir el presente, ese no ser más ciudadanos, no poder poner las cosas en orden y estamos viviendo una sociedad cada vez más consumista, nos creamos muchas falsas necesidades para la publicidad cada vez más agresiva. ¡Y estos jóvenes! Hay un vacío de liderazgo”.

En efecto, líderes no hay en nuestro país. De ahí que el PRI cabalgue aparentemente imparable de nuevo rumbo a Los Pinos.

Sobre la izquierda mexicana, Loaeza expresó que “muchos, cuando llegan a empoderarse, caen en el arribismo, es decir, se nota muy claramente la ambición, el arribismo, el querer llegar. Yo lo veo, no puedo dejar de verlo, es muy evidente. Es una ambición, un materialismo, un individualismo. Estamos viviendo épocas muy descosidas, por decirlo de alguna manera. También hay un arribismo entre los intelectuales. Periodistas que yo conocí hace casi 30 años que se vestían así, de mezclilla y que, bueno, los inicios de la Jornada, compañeros, colegas que conocí en el Uno más Uno, han cambiado radicalmente. Han cambiado también de ideología porque eso se traduce en una actitud, un comportamiento. Ahí los ve usted en Televisa”.

Eso tiene a nuestra izquierda en el caos y no es, no puede ser para los mexicanos ninguna esperanza real de cambio.

Lo que más duele en México y lo que más nos detiene como sociedad, dice Guadalupe Loaeza, es la desigualdad: “Yo siento que en el país con la desigualdad que existe, la pobreza, la falta de democracia, la falta de justicia, la impunidad. Estamos en un bache en muchos rubros. Somos el país con el mayor número de obesos, tanto adultos como niños. Somos el país académicamente hablando, en lo que se refiere a la educación escolar muy atrasados. Somos un país, una sociedad, desafortunadamente, tantos sexenios sumergidos en la corrupción, en la impunidad. Hay tantos rezagos en lo que se refiere a los derechos humanos, jurídicamente hablando”.

Duro diagnóstico, pero real. No nos queda otra que seguir luchando con la guía de personas de pensamiento como la señora Guadalupe Loaeza.

2 comentarios:

@3ALAMBIQUE dijo...

"Estamos viviendo épocas muy descocidas, por decirlo de alguna manera...."
Parece que hay un error en la escritura dice descocidas ¿no debería decir DESCONOCIDAS?.

dE CUALQUIER FORMA EL ARTÍCULO Y LAS OPINIONES DE LA NIÑA BIEN POR LA IZQUIERDA SON MUY BUENAS.FELICIDADES..
Twitter @3ALALAMBIQUE

Anónimo dijo...

Me gusto mucho su columna, solo no comparto esto de
Infancia es destino.
Estoy convencido que las personas que han tenido infacias
Dificiles con abusos de distintos tipos al crecer
Y convertirse en adultos y por necesidad y/o por que el dolor
Que provoca em ellos sus acciones y sobre todo el resultado de
Estas para seguir necesitaran re inventarse, destruir buena
Parte de lo que fueron y en lo que por el abuso se han convertido
Por lo tanto en mi opinion si fuera cierto esto de infancia es destino
No habria esperanza para muchos que hemos necesitado dejar de ver la vida
Como una lucha en contra de lo que vivimos.
Creo firmemente que las personas no somos producto terminado y podemos
Mejorarnos a nosotros mismos. Saludos
@pacog28