miércoles, 3 de agosto de 2011

Aparecen los encuestadores, ahora las preguntas

Celebro que estén vivos los seis encuestadores de la empresa de Roy Campos y de todo corazón espero que pronto aparezcan los de la compañía de Francisco Abundis. Ahora, algunas de las preguntas que me hago:

¿Qué fue lo que pasó? ¿El gobierno lo explicará algún día? ¿Quién los secuestró? ¿Fue en realidad un secuestro? ¿Para qué se les privó de la libertad? ¿A cambio de qué se les liberó? ¿Qué mensaje se trataba de enviar? ¿Es equivalente la desaparición de los encuestadores a la incapacidad de los reporteros de realizar su trabajo en muchos lugares del país?

“El periodismo ha muerto”, algo así dijo Ciro Gómez Leyva hace tiempo, después de que dos enviados de Milenio TV a Reynosa fueron retenidos por el narco y regresados a su lugar de origen con el mensaje de que ahí, en esa ciudad fronteriza, no tenían nada que hacer. Ahora, con lo que pasó a los encuestadores, ¿Gómez Leyva tendrá que decir que “la investigación de opinión pública ha muerto”?

Recuerdo un editorial del Diario de Ciudad Juárez en el que sus periodistas suplicaban al crimen organizado que ya no se les matara, en el que se pedía a los mafiosos dijeran a los periodistas cómo actuar para no resultar dañados. ¿Algo así tendrán que hacer ahora las casas encuestadoras mexicanas para poder trabajar, sin que se les moleste, en ciertos lugares de la nación en los que, evidentemente, manda el narco?

Feliz sin duda porque los encuestadores están con vida, lo ocurrido me deja llena de dudas y de temores. Y, debo decirlo con toda sinceridad, mi temor más grande es que este episodio, mucho muy lamentable, sea usado por la publicidad oficial como un “triunfo” de la estrategia del gobierno, como una prueba de la “eficiencia” de nuestras policías. Es que si no aprendemos a ver las cosas como son, si seguimos en el autoengaño, no habrá salida para México.

No hay comentarios: