lunes, 11 de julio de 2011

Un bikini machista

Se supone que España es un país del primer mundo. En muchos sentidos lo es, sin duda. En algunos, no. En mi opinión, su crisis económica tiene una dosis elevada de tercermundismo, pero de esto hablaré en mi blog en futuras colaboraciones. Ahora simplemente mencionaré otro aspecto de la sociedad española que la iguala a la peor del tercer mundo: el sexismo.

Leo en El País un texto (“Sexismo en bikini”) firmado por María R. Sahuquillo (http://blogs.elpais.com/mujeres/) en el que se cuestiona una nota aparecida en otro diario español, El Mundo, acerca de cómo lucía en bikini, durante sus vacaciones, la señora Leire Pajín, ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad. 

Para los redactores de El Mundo era tan criticable que la ministra Pajín no luzca completamente esbelta (evidentemente ella, como muchas personas, tiene kilos de más), que decidieron hacer un retoque de la fotografía en Photoshop para saber cómo se vería si se pusiera a dieta, es decir, si ella estuviera más delgada.

A María R. Sahuquillo lo anterior le parce simple y sencillamente inaceptable. Y tiene razón. ¿Juzgar a una profesional, que además ha hecho muy bien su trabajo, por su peso y no por las políticas que ha diseñado y aplicado? Ridículo.

La ministra agraviada por un texto machista dijo en televisión: “Nunca pensé que tendría que hacer frente a estar sometida a un debate sobre cómo debe estar físicamente la ministra de Sanidad. Estamos en una sociedad en la que hay que cambiar todavía que a las mujeres se nos siga juzgando por nuestra imagen en lugar de por nuestra profesión”.

Dijo también Leire Pajín, cuya falta de forma física fue TT en Twitter en España, que este tipo de polémicas solo afectan a las mujeres, nunca a los hombres. Y es verdad.

Ocurre en ese país y en México y en muchas otras naciones. Es todavía largo el camino que la mujer debe recorrer antes de que se le respete plenamente su dignidad.

No las fotos de esa ministra en bikini, sino las burlas a sus kilos de más, son, como expresó Sahuquillo en El País, una evidencia lamentable de que a la mujer se le sigue siendo viendo como objeto: “Se analiza su físico, su ropa, su peso, su peinado. Sus kilos... Se la juzga por su apariencia y no por su trabajo”.  

Es triste que los hombres juzguen a una mujer por su apariencia y no por su talento. Pero mucho más triste es eso si lo hacees una mujer. Sí, la sexista nota de El Mundo de España contra la ministra Pajín la firmó una típica representante, ¿debería sorprendernos?, del sexo femenino.

3 comentarios:

Momo dijo...

El fijarnos y darle importancia no merecida a la forma y no al fondo es lo que está llevando al ídem al país.

Como tu encuesta, el de ayer fue un partido sólamente, lo ganaron los muchachos que jugaron y su entrenador, pero nada más.

Digo, ojalá y eso ayude a las generaciones que son todavía maleables para aspirar a cosas grandes (y a los que ya no lo somos tanto, también), pero de eso a que se acabe la violencia, sería un argumento televisivo el decir eso.

Saludos.

Antuan Pérez dijo...

Si, lo más triste es que lo haga una mujer, lo malo es que pareciera que es más una regla que una excepción que precisamente lo haga una mujer.

Yo lo veía en mi anterior trabajo una y otra vez: quienes más piedritas le ponían a una mujer en el camino eran precisamente otras mujeres. Y pues no se si sea por naturaleza o por educación o por influencia cultural, pero me tocó infinidad de veces observar como en ambientes en lo que había varias mujeres, de forma natural se daba el conflicto. Muchas me han com,entado que prefieren mil veces trabajar con sólo hombres que estar con mujeres. Es complicado en todo cas.

Borre Kool dijo...

Para nada hay que juzar por la imagen y lo dice un pasante en marketing politico