viernes, 22 de julio de 2011

Hacienda y su cacería de famosos

Ayer leí que Carlos Villagrán, "Quico", acusó a “El Chavo del 8”, es decir, a Roberto Gómez Bolaños de evadir impuestos.

Según “Quico”, su examigo “Chespirito” es un tramposo que suele evadir el pago de impuestos por cobro de regalías.No lo dijo en México, sino en Perú, al diario popular de amplio tiraje “Perú 21”, al que dio una entrevista en la que, además, pidió investigar la fortuna de “El Chapulín Colorado”.

“Quico” sabe que sus acusaciones son creíbles porque hay, en muchas partes del mundo, sobre todo en México, una cacería de famosos a los que se les acusa de no pagar impuestos con el único fin de dar “lecciones” al resto de la población.

Así, leí también ayer que la PGR ha solicitado orden de aprehensión contra Galilea Montijo, presuntamente por omitir, ocultar o destruir documentos contables relacionados con su situación fiscal.La semana entrante se sabrá si se autoriza la aprehensión o si es negada por falta de elementos relacionados con una deuda tributaria de 3.1 millones de pesos.

 La orden de captura fue solicitada la semana pasada al Juez Sexto de Distrito en el Reclusorio Oriente, Alejandro Caballero Vértiz.

El delito no es grave y Galilea podría evitar la cárcel pagando fianza; se supone que ella violó el artículo 111, fracción tercera del Código Fiscal de la Federación.

El hecho es que sobran los famosos en problemas por no pagar correctamente sus impuestos, a saber: Juan Gabriel, Lupita D"Alessio, Laureano Brizuela, Paulina Rubio, Adal Ramones,  Paquita la del Barrio, Sasha S’kol, Michelle Vieth, en México, y en el ámbito internacional recuerdo a los actores Val Kilmer y Paul Hogan, entre muchísimos otros.

En nuestro país, creo que fue el secretario de Hacienda de Carlos Salinas de Gortari, durante el período 1988-1994, Pedro Aspe Armella, el que puso de moda la cacería de famosos para dar “lecciones” a la sociedad acerca de la obligación que todos tenemos de pagar impuestos.

Me parece muy bien que se obligue a todos los ciudadanos a pagar obligaciones tributarias. Pero se ve como cinismo extremo ensañarse con actores y actrices que si bien no son pobres, de ninguna manera son potentados, mientras que a los ricos entre los ricos, ¡de manera perfectamente legal!, se les permite no pagar impuestos ya porque puedan deducir el costo de sus aviones privados o porque realizan grandes operaciones en la bolsa, como aquella venta multimillonaria, en dólares, de Banamex, por la que no pagaron ni un cinco de impuestos sus expropietarios.

En Hacienda no han entendido que no tienen credibilidad porque no solo son bien cochis, sino que se pasan de trompudos, por citar un dicho que anda por ahí.

1 comentario:

Anónimo dijo...

un buen izquierdazo, lúcido!