viernes, 29 de julio de 2011

Del beso de Sicilia a las posibilidades de Beatriz


Si no fue del todo adecuado el diálogo que sostuvo Javier Sicilia con Felipe Calderón en el Castillo de Chapultepec, de plano ha resultado un sainete el encuentro que el hoy en día famosísimo poeta tuvo con el senador Manlio Fabio Beltrones y otros legisladores. Tan mal estuvo la cosa que lo que más comenta la gente es el beso que Sicilia le dio a Beltrones y la certeza de que los diputados y senadores nomás no van a cumplir lo que le prometieron al poeta.

Así que, para no hacer más leña del árbol caído (Sicilia ha perdido credibilidad ante la opinión pública, ojalá la recupere), hablaré mejor de otra muy mala noticia política: la posibilidad real de que el PRI, con Beatriz Paredes como candidata, gane la jefatura de gobierno del Distrito Federal en las elecciones del próximo año.

Si bien el PRD sigue adelante del PRI en las encuestas para jefe de gobierno del DF, cuando se pregunta por partido y candidato la señora Paredes supera a prácticamente todos los perredistas, solo está abajo en los estudios de Alejandra Barrales y Martí Batres, pero cada día las distancias se acortan.

Sobre todo ha crecido Beatriz, que ya estaba muy fuerte, después de la paliza que el PRI le dio al PRD en el Estado de México. El reciente resultado electoral en el Edomex, sin considerar todavía la popularidad de Enrique Peña Nieto, terminará por hacer de Beatriz Paredes una candidata a la que solo podrá derrotar un representante del PRD con verdadero prestigio, con propuestas serias y con el suficiente carisma como para ser aceptado por los electores.

Para muchos, ese “perredista” solo puede ser el ex rector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente, que no milita en el PRD pero que se identifica con la izquierda. Estoy de acuerdo, De la Fuente es el único personaje con gran prestigio que puede presentar el izquierdismo capitalino como su candidato al GDF. El problema es que De la Fuente aceptará tamaña responsabilidad solo si todos sus rivales lo aceptan de buena gana y, particularmente, si se lo piden JUNTOS Marcelo Ebrard Casaubón y Andrés Manuel López Obrador.

No descarto que puedan crecer otros aspirantes perredistas, pero para lograrlo tendrían que empezar al menos a exhibir propuestas originales, no como las del senador Carlos Navarrete quien está planteando ideas evidentemente tomadas del trabajo que durante años ha hecho Alejandro Rojas Díaz-Durán.

En fin, tal como están las cosas, Beatriz Paredes parece dirigirse a la victoria en el Distrito Federal, algo que de ninguna manera es una buena noticia. No por falta de méritos o de capacidad de la señora Paredes, sino por lo malo que sería que el PRI gane todo en 2012.

1 comentario:

Ramón Vera dijo...

Un PRI que todavía no asume los errores del pasado, a mi ver, sigue siendo un partido deficiente incapaz de gobernar con eficiencia.
Ojala y 2012 sea un año donde la población ejerza el voto con inteligencia y determinación a cambiar el actual rumbo del país.