martes, 14 de junio de 2011

Las redes sociales y el factor sorpresa

En mi columna de ayer hablé de que si los políticos están acostumbrados a comprar “menciones positivas” en los medios tradicionales y eso es algo que les funciona, cuando intentan hacerlo en las redes sociales de internet fracasan totalmente. ¿Por qué? Porque en las redes abunda lo que en los medios falta: libertad.

Así lo probó el debate reciente entre los candidatos a gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, del PRI; Alejandro Encinas, del PRD-PT-Convergencia, y Luis Felipe Bravo Mena, del PAN. Los tres organizaron equipos de tuiteros profesionales o voluntarios para generar menciones positivas y ninguno tuvo éxito: la gente en Twitter y Facebook ignoró por completo los mensajes que ellos pretendieron lanzar o los temas que buscaron imponer como TT.

El panista Bravo Mena ni siquiera llamó la atención para ser criticado y el izquierdista Encinas, que se supone “ganó” el debate, no supo cómo vender esta idea. Fue Eruviel el que se llevó el show, de plano por una tontería.

Las mejillas coloreteadas de Eruviel ha sido el único tema de campaña en el Estado de México que realmente ha formado una caja de resonancia en Twitter, cuyos ecos se expandieron por toda la red social. Fueron tan notorios tales ecos que llegaron, y en qué forma, a los medios tradicionales.

El tema de #memaquillocomoeruviel pareció una estrategia de sus rivales políticos, pero no creo que lo haya sido. Funcionó porque a diferencia de #encinasgobernador, un tópico que a nadie importó, ponía el acento en lo negativo, no en lo positivo.

Una vez más los tuiteros criticones, que son la mayoría, decidieron presenciar un evento político buscando lo criticable, a diferencia de los simpatizantes que vieron el debate buscando lo elogiable.

Es fundamental entender que la llamada “contrapropaganda” suele ser más eficaz que la propaganda. Lo que más se recuerda de las presidenciales de 2006 es “López Obrador, un peligro para México”. Era mentira, pero cumplió su objetivo. En ese caso se trató de un profesional diseño de campaña, y tuvo impacto. En lo referente a #memaquillocomomeruviel, golpeó al candidato puntero pero nadie identificable estuvo detrás de ello. En mi opinión, es lo que a la gente llamó la atención y la creatividad tuitera se encargó de hacer crecer el tema.

El periodismo, y las redes lo son, solo funciona en negativo. Es decir, organizar en las redes sociales equipos para favorecer a alguien o a algo, no funciona. Lo contrario, la gente organizada a sí misma para molestar, tiene consecuencias de alto impacto. Esto es algo, básico en el periodismo, que no debería sorprender a nadie que más o menos conozca el oficio. Es que, como suele decirse, las buenas noticias no son noticia.

En el debate en el Estado de México se impusieron los tuiteros que buscaron lo ridículo del candidato rival. Los usuarios de Twitter vieron las chapitas de Eruviel, y todo se fue por ahí en las redes sociales. Confieso que yo no las había visto, pero en cuanto advertí que al priista lo comparaban en Twitter con Heidi, entendí que el candidato del PRI estaba en un problema. En el mismo acto también se ridiculizó de alguna manera a Encinas, ya que pasó a la historia tuitera como el abuelito de Heidi, es decir, de Eruviel.

Los mexicanos que han sido TT mundiales no lo han sido totalmente en positivo. Si entre nosotros algunos usuarios de Twitter han podido colarse entre los temas más mencionados en el planeta, ha sido por la burla.

Más o menos en positivo solo ha sido TT mundial en México la señora Carmen Aristegui o el Chicharito Hernández, pero este ha basado sus menciones en la potencia de los tuiteros británicos. Aristegui destacó mucho en Twitter por algo más o menos positivo: la habían golpeado y era necesario defenderla de una agresión el estado represor.

Recientemente la #marchadelasputas fue TT en México sin duda por defender una causa justa, pero también por original, porque era una marcha “rara”. Volvemos al inicio. Lo periodístico no es necesariamente lo importante, sino lo sorprendente, lo extraño, lo llamativo.

El supuesto dopaje de los seleccionados mexicanos con clembuterol, algo rarísimo, tuvo muchas más menciones en Twitter que el premio Príncipe de Asturias al neurocirujano mexicano Arturo Álvarez Buylla.

A diferencia de la marcha de las putas, que llamó mucho la atención por sorprendente, hace años nadie se daba cuenta de que, a diario, el Paseo de la Reforma se llenaba de personas desnudas, creo que de Antorcha Campesina, que protestaban quién sabe por qué. A estas personas, a pesar de su desnudez, los automovilistas terminamos por ignorarlos. Se convirtieron en parte del paisaje y en ese momento su protesta dejó de ser vista. Como se sabe, santo que no es visto no es adorado.

Si los candidatos no sorprenden, no son nota, punto. Es lo que pasó con Encinas y Bravo Mena. No sorprendieron y nadie ha comentado lo que hicieron en el debate. Para su desgracia, Eruviel sorprendió con sus coloreteados cachetes y fue uno de los TT con más menciones que ha habido en México.

En resumidas cuentas, creo que los estrategas en redes no deben ser expertos en Twitrer y Facebook, sino en comunicación periodística, y nada hay más periodístico que la sorpresa.

Desde ahora mismo anticipo una situación: no soy experta en comunicación en redes sociales. Solo doy mi opinión en mi blog como periodista, todavía inexperta, que soy. Se me empieza a buscar para discutir estos temas con políticos o con expertos en Twitter y Facebook. No lo haré. No tengo nada que aportar. Cualquier cosa que deba decir sobre este tema, la expresaré en mi blog, y será suficiente para mí.

El periodista no debe involucrarse de más con las fuentes. De hecho, el ideal es que no se involucre para nada. Por mi columna de ayer he recibido invitaciones a “intercambiar puntos de vista” con asesores expertos en el tema. No me interesa. Sin pretender ser mal educada, digo con toda claridad que no quiero ayudar o perjudicar a nadie, sino simplemente dar mi opinión, y ya la he dado, acerca de la utilización de las redes sociales en las campañas políticas, específicamente en la del Estado de México.

Sé que de mi columna de ayer llamaron la atención dos cosas:

La primera, lo que dije acerca de que los políticos están acostumbrados a comprar, lo que literalmente es cierto, noticias favorables en los medios. Y es lo que intentan en las redes sociales. En los medios tradicionales eso “funciona” porque son muy pocos, y de bajas audiencias, los medios realmente críticos y libres, casi ninguno electrónico (la excepción sería el noticiario de Aristegui). Las redes sociales, en cambio, son el espacio de la libertad por excelencia. Así que es inútil comprar menciones positivas donde hay millones de personas dialogando libremente.

Lo segundo que llamó la atención de mi columna de ayer fue el título, que a muchos pareció atrevido, polémico, sorprendente,  para el debate: “Edomex: la derrota de las redes sociales”. Evidentemente me refería con eso a la mala utilización que tres candidatos han hecho de un instrumento tan poderoso. Tienen razón quienes me dijeron que los derrotados no fueron ni Twitter ni Facebook, sino los asesores de esos Eruviel Ávila, Alejandro Encinas y Luis Felipe Bravo Mena, que simple y sencillamente no han entendido nada sobre tal materia.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo en que a diferencia de otros medios de comunicación en las redes sociales hay libertad, hoy por hoy, deben considerarse un medio con mayor credibilidad que por ejemplo la televisión donde las personas, considero, a veces no se expresan con total libertad.Muy bien tu comentario.

Anónimo dijo...

Felicidades por retomar tu columna, tus comentarios son frescos, bien informados y me hacen sentir que creas un tributo a la libertad de expresión, a veces eso vale más que las confrontaciones. Un saludo desde Malinalco, Edo. Mex.

Momo dijo...

Estas campañas han sido tan grises que no me he enterado de la existencia de los debates hasta que sucedieron.

Y aún después lo rescatable son los ataques, la falta de propuestas y las "chapas" de Eruviel.

En fin, deslucidas por decir lo menos.

Raul Esquivel dijo...

APoco existen propuestas? Estas son las elecciones mas grises de la historia, pero, si hechar tierra funciona vamos a acabarnos a carstens a ver si asi le dan el puesto o por lo menos se acuerdan de el en unos años mas

Buena nota