sábado, 25 de junio de 2011

Don Javier Sicilia, con respeto le digo:

Le digo, don Javier, que su buena fe, su generosidad, su carisma, su liderazgo y su innegable espiritualidad fueron usados por Felipe Calderón y su gobierno, por el costoso aparato mediático financiado con impuestos de los mexicanos, para levantar la imagen del político que nos metió en la absurda guerra que ha enlutado a más de 40 mil hogares, incluido el suyo, señor Sicilia, incluido el suyo...

Dice el dicho que para muestra basta un botón, y yo le voy a dar a usted, querido don Javier, un ejemplo, el más acabado sin duda, de lo que se dijo fuera de México del diálogo que sostuvieron usted y Felipe Calderón.

Usted, don Javier, hombre de letras y de medios de comunicación, estará al tanto de que buena parte de lo que se dice en el mundo acerca de lo que pasa en México, se origina el poderoso diario español El País. Y seguramente usted sabe que El País pertenece a un gigantesco grupo empresarial que entre otros negocios importantes realiza ventas multimillonarias de libros al gobierno mexicano. Así que lo más normal, negocios son negocios, es que ese diario cuide muchísimo la imagen del presidente mexicano en turno. El sexenio pasado eran espantosamente cursis las referencias a Vicente Fox y ahora son horripilantemente empalagosas las notas que tienen que ver con Felipe Calderón. Viera usted, don Javier, lo que dijeron en El País acerca de su diálogo con Calderón...

Voy a citar, don Javier, algunos párrafos publicados en El País que de tan dulces van a terminar asqueándolo, sí, a usted señor Sicilia.

"Nunca se había visto a Felipe Calderón conmovido, rodeando con sus brazos a una víctima de la violencia, consolándola. Fue el jueves, en el castillo de Chapultepec, en una jornada que pasará con letras grandes a la historia de México." ¿Cómo ve, don Javier? Ya Calderón, por haberlo consolado a usted, es el nuevo benemérito de la patria. ¿No se siente usted usado, señor Sicilia? Obviamente a los de El País una desmesura como esa que han publicado los tiene absolutamente sin cuidado, digo, unos milloncillos de dólares vendidos al gobierno mexicano hacen perdonable este ridículo y muchos otros. Pero, ¿valía la pena, don Javier, que lo usaran a usted de esa forma? Sigamos...

"A ratos, el dolor de México parecía insoportable. Si no se desbordó, si la cita ya histórica del castillo de Chapultepec no se convirtió en una batalla campal entre un presidente en su pedestal y unas víctimas rotas por el dolor y la soledad fue porque ambas partes supieron mirarse a la cara, escucharse como nunca lo habían hecho."

"Volverán a verse. Dentro de tres meses. Las víctimas y Calderón. Mientras, trabajarán en un monumento con los nombres de los muertos y desaparecidos. Si no pueden sacarlos de las fosas, al menos sí del olvido. El poeta le regaló al presidente un rosario y un escapulario. El presidente le regaló a la nación una imagen. La de su abrazo a María Elena Herrera. Tras pedir justicia para sus cuatro hijos perdidos en la guerra, la señora rompió a llorar. Calderón se levantó de su asiento y se acercó a consolarla. Ayer, por primera vez en cinco años, los periódicos mexicanos, en vez de muerte, hablaron de esperanza."

Querido don Javier, si leyó usted lo anterior ya se dio cuenta de la forma en que lo usaron. Supongo que estará de acuerdo conmigo en que no salió usted a recorrer todo México ni a decir que estamos hasta la madre solo para beneficiar a Calderón, el principal responsable de la fallida guerra contra el narco. Usted se movilizó para sacudir conciencias y para despreciar al estado autoritario porque usted, como los grandes desobedientes, es un anarquista. Abusaron de su buena fe, don Javier. Algo fuerte y radical va a tener que hacer usted para corregir esta situación porque, además, Felipe Calderón con todo descaro le dijo a usted en su cara, que no va a parar la guerra, es decir, que se van a seguir acumulando los miles de muertos. ¿O usted cree, don Javier, que logró su objetivo pacifista al reunirse con Calderón en el aristocrático Castillo de Chapultepec?

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Ni más ni menos, eso fue lo que sucedió. El uso mediático de la reunión. Sicilia debería no ser ingenuo. Ahora Sicilia está obligado moralmente a responder a la altura de lo que escuchó de parte de quién no pide perdón y que seguirá con lo mismo que ha generado la desgracia del país. ¿Cómo responderá Sicilia? ¿Con otro monólogo, digo, "diálogo"?

Carmelina López dijo...

¿Y qué se puede hacer? Ese es el gran dilema de Sicilia y de todos nosotros. Ante un estado armado ahora hasta los dientes y con miles de policías y soldados a su servicio...¿Qué se podrá hacer? De no venir una revuelta por parte de este sector que ahora apoya a Calderón es casi imposible pensar alguna alternativa. Hay que hacer un llamado a todas las familias de esos soldados y policías que han ingresado a esas filas por necesidad económica. A ellos deben ir dirigidos nuestros pensamientos y acciones, porque ellos también son víctimas de esta mala administración calderonista. Para muestra un botón: La madre de un policía federal desaparecido en el encuentro Sicilia-Calderón. Yo he tenido oportunidad de platicar con familiares de policías federales que cuentan cómo les duele el desprecio de la gente y la muerte de sus compañeros ante lo cual todos nosotros guardamos un reprobable silencio. Ellos son mexicanos que sufren como nosotros y que están siendo utilizados de una manera indigna. Hay que llamarlos a reflexionar y empatizar con ellos. Este es mi pensamiento.

Anónimo dijo...

Buena tarde.

No puedo acusar nada en la nota que no sea una esperanza lastimada. No existe en ella el más leve síntoma de periodismo, –ni lo pido- y si en cambio el ardiente agolpamiento de la sangre, porque en muy pocas ocasiones tenemos la oportunidad de sentirnos tan fuera de nosotros mismos. Por supuesto es esta fe, nuestra esperanza dolida, la única capaz de hacernos sentir así.

Por supuesto que, un uso más del poder para el beneficio particular de quien lo ostenta, eso, eso no es capaza de hacernos apretar los dientes. Pero si nos arde el cuerpo y nos hace hasta faltarle al respeto al hombre que ingenuo esta ocasión sólo hizo lo mismo de todos los días “reclamar y solicitar siempre y cuando los que ganemos seamos todos”. Claro que estamos acostumbrados a la mierda del sistema, pero jamás soportaremos los errores de nuestros héroes que debemos recordar jamás pidieron serlo.

Y así señalando, imputando y deslindado responsabilidades, intentamos curar la fe que se nos escapó en algún momento. Pero precisamente, este es el momento de hacer un poco de memoria y recordar las palabras que en algún momento nos entusiasmaron. No es difícil sólo basta recordar que todo lo que nos rodea está en nosotros mismos y que la responsabilidad de nuestra fe, de nuestra esperanza y por supuesto la de nuestros actos no está en alguien mas, -insistimos, ¡está en nosotros mismos!-

Así que ahora, que creemos que el héroe se equivocó es tiempo de sumarnos de nuevo, de meterle el hombro porque no es hierro. Hoy y mañana sigue siendo el tiempo de dejar la pluma para señalar y acusar, todo con tal de retomar las calles una vez y dos, y diez veces más, y todas las que sean necesarias, pues jamás una lucha bien habida triunfa en poco más un mes.

Saludos respetuosos.
Gerardo Pérez
@gerardopego

Gerardo Pérez dijo...

Buena tarde.

No puedo acusar nada en la nota que no sea una esperanza lastimada. No existe en ella el más leve síntoma de periodismo, –ni lo pido- y si en cambio el ardiente agolpamiento de la sangre, porque en muy pocas ocasiones tenemos la oportunidad de sentirnos tan fuera de nosotros mismos. Por supuesto es esta fe, nuestra esperanza dolida, la única capaz de hacernos sentir así.

Por supuesto que, un uso más del poder para el beneficio particular de quien lo ostenta, eso, eso no es capaza de hacernos apretar los dientes. Pero si nos arde el cuerpo y nos hace hasta faltarle al respeto al hombre que ingenuo esta ocasión sólo hizo lo mismo de todos los días “reclamar y solicitar siempre y cuando los que ganemos seamos todos”. Claro que estamos acostumbrados a la mierda del sistema, pero jamás soportaremos los errores de nuestros héroes que debemos recordar jamás pidieron serlo.

Y así señalando, imputando y deslindado responsabilidades, intentamos curar la fe que se nos escapó en algún momento. Pero precisamente, este es el momento de hacer un poco de memoria y recordar las palabras que en algún momento nos entusiasmaron. No es difícil sólo basta recordar que todo lo que nos rodea está en nosotros mismos y que la responsabilidad de nuestra fe, de nuestra esperanza y por supuesto la de nuestros actos no está en alguien mas, -insistimos, ¡está en nosotros mismos!-

Así que ahora, que creemos que el héroe se equivocó es tiempo de sumarnos de nuevo, de meterle el hombro porque no es hierro. Hoy y mañana sigue siendo el tiempo de dejar la pluma para señalar y acusar, todo con tal de retomar las calles una vez y dos, y diez veces más, y todas las que sean necesarias, pues jamás una lucha bien habida triunfa en poco más un mes.

Saludos respetuosos.
Gerardo Pérez
@gerardopego

Anónimo dijo...

La verdad es que Sicilia no es un politico, actuo de buena fe y lo manipularon, como decimos los mexicanos, lo chamaquearon, o nos chamaquearon...Los movimientos sociales deben ser de buena fe pero con astucia, con malicia, con inteligencia politica para que se den resultados...Calderon en su papel de soberbia se va hundir tarde o temprano

Anónimo dijo...

Esta fue una de las mayores oportunidades que buscaba Calderón para reivindicar su imagen, si lo que se quiso lograr por parte de Sicilia y demás personas que acudieron al dialogo fue trastocar el corazoncito de humano a humano de Calderón, por Dios, este tipo de gente cínica y déspota jamás lo hará, ellos (me refiero a Calderón y demás Secretarios)tienen bien clavado en su cerebro el porqué y para que iniciaron la supuesta "Guerra contra el Narco", inclusive Calderón se burlo descaradamente de todos diciendo que está arrepentido de no haber podido mandar desde antes de su mandato a las calles al ejercito y policías. El dialogo era para reclamar justicia, paz y dignidad?, pues bien, creo que en buena parte lo único que se consiguió con este dialogo es que los medios masivos de comunicación, sobretodo televisoras nacionales, recalcaran el abrazo de consuelo hipócrita de Calderón, eso fue lo más apantallante y es lo que esperaban algunos medios para darle un gran aplauso. Ya lo dijo entre líneas "la violencia se combate con violencia", ellos ya tienen insertado en su chip cerebral esta fórmula y ni así haya 130 millones de mexicanos muertos por SU Guerra la querrán detener.

Anónimo dijo...

Me preguntó si realmente Sicilia cayó en el juego del gato y el ratón. La tan esperada cita se volvió un circo mediático. vimos a un Presidente muy entretenido con su laptop, quisó ser en momentos el Presidente que escucha, que cuida, que protege, pero su falta de quimica ante los ciudadanos es un hecho, la gente está cansada., ya no queremos discursos, ni palabras., nuestro Presidente, sea espurio o no, ha fallado en lo esencial, ante la mirada del pueblo Mexicano y del mundo.

Nos vemos en 3 meses es salir por la tángente ante un problama grave que es la inseguridad...la guerra continuará y los muertos se seguirán dando en ramilletes...seguirán corriendo RIOS DE SANGRE...