viernes, 15 de abril de 2011

Twitter, ¿su lado oscuro?

En “Ñ”, revista de cultura del diario argentino Clarín, encontré un interesante artículo sobre Twitter y las revoluciones sociales y políticas, pero su argumento no es el ya clásico elogio acerca de las virtudes liberadores de las redes sociales de internet, sino más bien sobre todo lo contrario. Aquí la nota completa http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/tecnologia-comunicacion/El_engano_de_la_red-Evgeny_Morozov_0_463153920.html. 

Andrés Hax  entrevista ahí al autor del libro “El engaño de la red. El lado oscuro de la libertad en Internet” (todavía no traducido al español) del periodista e investigador Evgeny Morozov, quien simple y llanamente sostiene que la revolución no será tuiteada. 

El señor Morozov sostiene que “las redes sociales no sirven para luchar contra el poder. Al contrario, alega que internet es un arma de doble filo, usada hábilmente por los regímenes autocráticos”.

Leo en el citado trabajo que “desde hace tres años más o menos, cada vez que ocurre una demostración popular masiva contra un gobierno X,  los medios de comunicación caen en el facilismo de otorgarle una gran influencia a las redes sociales como mecanismo instigador y organizador de esas protestas. El dato es contrastable en la reciente cadena de manifestaciones que este año culminaron con el fiasco de Libia. Allí se puede ver en crónicas escritas o en reportajes televisivos cómo Twitter y Facebook fueron citados en términos exultantes; como si la protesta popular no hubiera existido en la era pre-2.0. Sin embargo, asociar las tecnologías de las comunicaciones en red a una nueva chance para los oprimidos del mundo es un argumento infantil e incorrecto, pues no tiene en cuenta que los mismos líderes que son los blancos de estas revueltas hacen un uso de internet con fines políticos sumamente sofisticado. Los usa —justamente— para controlar, perseguir, encarcelar y reprimir. Puede ser que por un infinitésimo momento el pueblo tome el poder en Twitter. Pero ese momento es efímero. Participar en las redes sociales no es resistir, no es organizar, no es liberarse; es lo opuesto, es entregarse al sistema de una manera orwelliana. La red es un panóptico digital. Y nosotros no somos los vigilantes, somos los vigilados”.
 
Tremenda la tesis de Evgeny Morozov, investigador y periodista de Bielorrusia, actualmente académico invitado de la universidad de Stanford. 

Queda claro leyendo el texto publicado en “Ñ” que Morozov dirige sus baterías contra “ el cyber-utopismo”.

Cito al redactor de El Clarín:

Morozov “Comienza su relato en junio del 2009 en Irán, cuando miles de jóvenes iraníes salieron a las calles de Teherán para protestar por lo que consideraban una elección fraudulenta. En ese momento un periodista llamado Andrew Sullivan posteó un artículo en un blog de la revista The Atlantic, titulado ‘La revolución será twitteada’. Morozov identifica este momento como el principio de la gran mentira, perpetuada hoy en día como un nuevo hecho del panorama político internacional, que Twitter es el nuevo armamento de los potenciales revolucionarios democráticos en regímenes autocráticos”.
 
Cito ahora algunas de las respuestas que Morozov le dio a “Ñ” por correo electrónico:

PREGUNTA: Dada su opinión sombría del lado orwelliano de Internet, ¿llegaría a recomendar estar completamente off-line como la única forma de tener una vida realmente libre?

RESPUESTA: “Eso sería muy estúpido. Sería como negarse a usar electricidad por preocupaciones sobre el calentamiento global. Internet tiene muchas cosas maravillosas, y también lo tienen las redes sociales. Y no creo que un nuevo movimiento social pueda estar fuera de estas dos cosas si pretende triunfar. El derrotismo no es la estrategia correcta. Sino, hay que identificar los actores principales que hacen que la experiencia on-line sea tan deficiente (en general son gobiernos y empresas) y obligarles cambiar sus políticas”.

PREGUNTA: ¿Cómo interpreta el fenómeno de presidentes y políticos con cuentas de Twitter? ¿Es una obligación que les imponen sus consejeros? ¿O ya es una herramienta indispensable para el discurso político?
 
RESPUESTA: La política funciona de tal manera que los actores principales suelen llenar todos los espacios disponibles en los medios (¡En este sentido se parecen al gas!)… los políticos están en Twitter por la simple razón de que allí está la gente. Y si no se comprometen con estos medios los mismos serán explotados por sus contrincantes…. simplemente es un truco de la las relaciones públicas.

PREGUNTA: Dada su visión del fenómeno, ¿ha recibido críticas por usar Twitter? ¿Cómo le ayuda en tus trabajos periodísticos y de investigación académica?

RESPUESTA: En realidad, no. Todo lo contrario: la mayoría de las personas aprecian que conozca las plataformas sobre las cuales escribo…. Pero también tendría que contar que recibo la mayoría de mi información por mi Kindle: me subscribo a seis diarios y decenas de revistas. Termino pasando dos horas diarias leyendo todo este material. Pero el lado positivo es que no paso tanto tiempo delante de mi computadora.

PREGUNTA: Haciendo de abogado del diablo: ¿Cuál es su escenario más optimista para la evolución de la Web? ¿De qué manera aumenta la inteligencia humana, tanto la individual como la grupal?

RESPUESTA: “Nunca alegué que la web no fuese útil; como una fuente de información o de conocimientos es una herramienta maravillosa. Los tipos de riquezas culturales que han asistido en abrir hacen volar la mente. Yo mismo las aprovecho de una forma cotidiana. Y espero que todos los libros del mundo se digitalicen y sean accesibles a todos en términos justos (ahora que Google o las Naciones Unidas sea la entidad que haga esto, es algo que está por verse). Entonces, en términos de liberación personal hay mucho que Internet puede ofrecer para ellos que realmente quieran ser liberados. Para las personas que ya llevan vidas empobrecidas consumiendo telenovelas, jugando sudoku o leyendo tabloides en el mundo offline, Internet también es una bonanza — pero para que se pierdan aun más en el mundo de entretenimientos”.

PREGUNTA: Algunas personas, como Kevin Kelly, creen que internet puede llegar a tener la autonomía de un ente independiente. ¿Qué valor le da a tales escenarios?

RESPUESTA: “No mucho. Esta idea es muy vieja. H.G. Wells ya estaba hablando de un cerebro global en los años 30 del siglo pasado. Que la tecnología puede lograr autonomía es un fenómeno que ha explorado profundamente Jacques Ellul en su libro La sociedad tecnológica que fue publicado en los 50. Hay muy poco de original en las teorías como las de Kelly – y no suelen ser muy profundas, intelectualmente hablando… Usualmente estos argumentos benefician las empresas de Silicon Valley que suelen presentar todo lo que hacen como una especie de favor a la humanidad. 

PREGUNTA: ¿Twitter es una moda pasajera o todavía tiene mucha vida por delante?

RESPUESTA: “Estoy bastante convencido que dentro de 50 años no existirá Facebook, Google o Twitter. Las empresas que sobreviven mucho tiempo son excepciones. Y dado el estado de la industria de internet hoy (creo que aun estamos en una etapa inicial donde hay muchísima experimentación) es de esperar que los líderes no sobrevivirán mucho tiempo”.

PREGUNTA: Finalmente: ¿Cuales son los libros y los pensadores que —para usted— mejor ayudan entender Internet? Tanto como un artefacto tecnológico y como un fenómeno social.

RESPUESTA: “Desafortunadamente, la mayoría de los libros sobre internet son terribles. Personalmente yo me inspiro en libros sobre la filosofía de la tecnología, muchos escritos antes de que existiera internet. De alguna forma logran informar mejor sobre la dirección de la sociedad tecnológica que cualquier cosa escrita en los 90… Tristemente, aun estamos años luz de una ‘filosofía del Internet’. Esto es algo que me gustaría ver desarrollado”. 

1 comentario:

Olimpia dijo...

Excelente! Lectura obligada para los que creen q el pueblo de México son su grupo de seguidores del tuiter. Interesante ligar este artículo con el número de usuarios de internet en un país de 112 millones de habitantes y cerca del 40% en extrema pobreza. Gracias por compartirlo.