lunes, 11 de abril de 2011

Señores del SME, ¡ya basta!

Estoy tan indignada como los integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas por lo que les hicieron. 

Absolutamente inaceptable me parece que les hayan destruido su sindicato, cerrado su empresa y dejado a miles sin empleo. Peor aún porque el gobierno lo hizo, más que por razones técnicas o económicas, por vulgaridades políticas. 

Si lo técnico o lo económico fuera la motivación de Los Pinos, Felipe Calderón habría acabado primero con los excesos en los sindicatos de maestros y petrolero, por mencionar a dos elefantes blancos, costosísimos para el erario, pero sobradamente eficaces a la hora de llevar votos a las urnas a favor del PRI o del PAN. 

Se atacó al SME, definitivamente un mal menor comparado con el SNTE y el STPRM, por su militancia de izquierda y su compromiso con numerosas causas sociales que al gobierno y a las cúpulas empresariales les tienen absolutamente sin cuidado. 

No puedo, así, estar en contra del derecho del SME a protestar en forma pacífica incluso llegando a la desobediencia civil, que es legítima desde los tiempos de Henry David Thoreau y que Gandhi universalizó.  

Pero en un país destrozado por el exceso de violencia, asolado por el crimen organizado, devastado por una guerra sin sentido, que el SME salga ahora con empezará a protestar incendiando coches en las calles de la Ciudad de México, representa una invitación al caos y a la barbarie. Y eso es algo que nadie puede apoyar. 

Si el SME desea que los ciudadanos sigan viendo con simpatía su movimiento tendrá que evitar seguir actuando como las mafias del narco. Espero que todos sus integrantes, tanto sus líderes como la base, entren en razón.

1 comentario:

robertsoul dijo...

No soy partidiario de la violencia, pero es muy fuerte comparar al SME con el crimen organizado. Ni las motivaciones ni los medios son los mismos. El SME no está masacrando gente inhumanamente, ni tienen por meta lograr ningún monopolio en el tráfico ilegal. Sólo señalo eso.