miércoles, 20 de abril de 2011

Peña Nieto y el efecto Barça

Cuando se supo, hace unos días, que el Real Madrid y el Barça se iban a enfrentar varias veces en muy poco tiempo, sobraron los pronósticos de los expertos y de los menos conocedores: el equipo catalán iba a aplastar fácilmente al cuadro madrileño. Lo más que le daban al Madrid era un empate contra tres derrotas por goliza. Eran entendibles estas predicciones habida cuenta de la innegable superioridad del Barcelona, que en los clásicos anteriores no sólo superó a su tradicional rival, sino que lo humilló con un par de tremendas golizas.

Pues bien, ya se dieron dos de esos cuatro juegos. El único empate pronosticado para el Madrid se dio en el primer partido. En el segundo, pues la goliza a favor del Barça simple y sencillamente no apareció. Todo lo contrario, con un bonito gol de Cristiano Ronaldo, el Real Madrid se llevó la victoria y el campeonato en la Copa del Rey. Ya se verá qué pasa en los siguientes dos encuentros, pero queda claro que la paliza al Madrid simple y sencillamente fue una mala profesía.

Cualquiera que haya estudiado un poquito de epistemología sabe que la ley de la inducción no es la más adecuada para alcanzar el conocimiento objetivo. Como dice Karl Popper, no porque todos los cisnes que alguien haya observado sean blancos, se debe concluir que absolutamente todos los cisnes son blancos. También hay cisnes negros, no muchos pero uno que otro existe.

Es decir, no porque el Barça con su actual entrenador había ganado todas las finales, las iba a seguir ganando por los siglos de los siglos. De hecho, hoy perdió una.

El efecto o la maldición del Barça podría a la perfección aplicarse a Enrique Peña Nieto. Casi todos los comentaristas lo ubican ya en Los Pinos como el sucesor de Felipe Calderón. Basan su profesía en que durante los últimos cuatro años Peña Nieto ha ganado, y con facilidad, en todas las encuestas de preferencias electorales. Pero, diría Popper, no porque vaya adelante hoy significa que va a ganar en la encuesta final, la de 2012.

Así que, como demostró el Real Madrid este miércoles, cualquiera que se tenga fe y realice un buen trabajo tendrá oportunidad en las presidenciales mexicanas del año próximo. No todo está perdido pues, para Santiago Creel, Marcelo Ebrard, Andrés Manuel López Obrador, Josefina Vázquez Mota, Alfonso Lujambio o los que sea que aparezcan en las boletas electorales como candidatos del PAN y del PRD-PT-Convergencia.

No hay comentarios: