jueves, 31 de marzo de 2011

Mano dura, a la PGR

No, no estoy pensando en la nueva procuradora general de la república, Marisela Morales. Porque evidentemente ella es un personaje de mano y formas suaves. De hecho, viene a aportar a la PGR una dosis de civilidad y de respeto a las leyes que buena falta le estaban haciendo a esta dependencia fuertemente cuestionada por presuntos abusos cometidos por sus integrantes. Tiene tan buena imagen la señora Morales que, así ocurrió durante buena parte de este jueves, algunos de los sitios noticiosos más importantes del mundo destacaron el nuevo rostro, femenino y amable, que Felipe Calderón le está construyendo a la procuraduría.

Obviamente, dadas las circunstancias (decenas de miles de asesinados en la guerra contra el narco) lo que la PGR menos necesita es un rostro agradable. Lo que le hace falta es una mano tan dura que sea capaz de diseñar, junto con las fuerzas armadas, estrategias de combate para poner orden en no pocas ciudades del país desquiciadas por la violencia. Pero, en un contexto de abierto golpeteo político, Calderón sabía que si presentaba como su propuesta para ocupar la titularidad de la PGR a un hombre duro lo más probable habría sido que se lo vetara el senado. Así que se fue por la inobjetable Marisela Morales.

Pero de que habrá mano dura en la PGR, la habrá. Una vez que la señora Morales sea aprobada por el senado, entre ella y Calderón nombrarán como segundo de abordo a uno de esos personajes enérgicos y duros, que con independencia de la procuradora se coordinará con el ejército y la marina el terreno bélico. Hay que recordar que si al titular de la PGR lo tiene que aprobar el senado, a los subprocuradores no.

Lo anterior significa que Marisela Morales tendrá un mando muy relativo. Se encargará de la parte "correcta" de la PGR, es decir, las relaciones con Estados Unidos, la prevención del delito, etc. Pero en la parte operativa contra el crimen organizado ella ni se va a meter. El responsable de esto será el hombre duro que aparecerá en cuanto los senadores le den el visto bueno a la amable Marisela.

Lo anterior podría parecer una especulación mía, y si así fuera sería válida ya que, por sí misma, tiene lógica. Pero no es algo que se me haya ocurrido simplemente de la nada, sino que se trata de una versión a la que tuve acceso que se maneja con mucha insistencia en círculos políticos cercanos a Los Pinos.

Ya veremos lo que ocurra cuando Marisela Morales nombre a sus "subordinados".

No hay comentarios: