lunes, 28 de marzo de 2011

Eruviel, salinista y elbista, pero…

En su blog personal, el candidato del PRI al gobierno del Estado de México, Eruviel Ávila, lanza una invitación: “Conóceme”.

En mi caso, como en el de muchas personas más o menos informadas acerca de la política mexicana, yo ya lo conocía. Es decir, estoy enterada de los datos más importantes de su biografía. Los suficientes como para formarme una opinión acerca del señor candidato, que la tengo, que ciertamente no es la mejor que me he hecho de un político y que daré a conocer en este texto.

Pero, por si algo relevante se me había escapado de su biografía, revisé el blog de don Eruviel en el que nos invita a conocerle. Y esto es lo que hallé:

1.- Nació el primero de mayo de 1969 en el pueblo de San Pedro Xalostoc, Ecatepec, Estado de México.

2.- Proviene de una familia humilde y trabajadora. Creo que el origen “humilde” nadie lo debería presumir, si no por otra cosa, porque quienes lo hacen normalmente lo que pretenden es mostrar superioridad (“Vean de dónde vengo y hasta dónde he llegado”) o bien lo que exhiben es un lamentable y aun peligroso resentimiento social.

3.- Su padre, ya fallecido, manejaba un camión de pasajeros y le enseñó el oficio de cortador de vidrios. Su madre se dedica al hogar. Tiene cuatro hijos, creo que no está casado, algo que no aclara en su blog personal, lo que es una falta ya que el político, sin duda, por vivir del dinero público, no puede ocultar datos tan relevantes acerca de su biografía.

4.- Presume un doctorado en la UNAM, pero no aclara que su licenciatura es de la UNITEC, de la que sí dice que fue profesor. Aquí hay otra falta, ya que claramente le avergüenza su paso por una universidad que no se encuentra entre las más acreditadas del país.

5.- En 1994 fue secretario del ayuntamiento de Ecatepec, después diputado local, subsecretario de gobierno en el Edomex, alcalde de Ecatepec dos veces, presidente del PRI mexiquense y escribió un libro (“La Creación de la Corte Constitucional del Estado de México”) editado por el congreso local, que ciertamente no es una casa editorial de primer nivel. Es decir, se trata de un político de alcances ciento por ciento locales, lo que es bueno y malo al mismo tiempo. Bueno porque conoce los problemas de su comunidad; malo porque evidentemente no tiene una mentalidad más global, necesaria en la actualidad para enfrentar con éxito los problemas de una entidad tan grande y compleja como la mexiquense.

6.- Le gustan los Beatles, Robbie Williams, Francisco Céspedes, Frank Sinatra, Cranberries, Tom Janes, Queen, La Unión, Patricia Kaas, Madonna, Caetano Veloso, José José, John Lenon, José Alfredo Jiménez, Miguel Mateos, Pablo Milanés, Pepe Aguilar, Pink Floyd, Soda Stereo y Vicente Fernández. No son malos cantantes, pero es una pena que entre lo que le gusta escuchar no haya música culta o clásica. Sería deseable que todos los políticos fueran personas cultas, pero no es el caso de don Eruviel.

7.-  Sus películas favoritas son Nosotros los pobres, Titanic y Blade Runner. La misma cosa, no hay en Eruviel Ávila gusto por el cine de arte.

8.- Los libros que más le han impactado son La Biblia, Don Quijote de la Mancha y 100 Años de Soledad. No son malas historias de ficción, pero la población ganaría en conocimiento del personaje si este fuera capaz de mencionar entre sus libros favoritos algún ensayo filosófico, económico o histórico.

9.- En la TV le gusta sintonizar, con buen gusto, History Channel, Discovery, National Geographic, Animal Planet y Dr. House, y con mal gusto, como todos los políticos, se la pasa pagado a la pantalla viendo los noticieros mexicanos que no son paradigmas de objetividad periodística. No menciona qué periódicos lee, tal vez porque solo ve las síntesis que le preparan sus subordinados.

10.- Don Pedro es su peluquero personal, lo que ojalá sirva ahora a don Pedro para conseguir más y mejores clientes.

11.- En su blog dice que Luis Donaldo Colosio es su ejemplo a seguir, lo que hasta cierto punto es normal en los políticos de la generación de don Eruviel.

Hasta ahí su biografía tal como el mismo candidato priista la presenta. Pero, carambas, don Eruviel Ávila no se atreve a mencionar a los dos políticos que más lo apoyan (Elba Esther Gordillo y Carlos Salinas de Gortari) y a los que debe su candidatura tanto o más que al gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto.

¿Por qué oculta sus relaciones políticas con Elba Esther y Salinas? Porque seguramente le da pena, lo que por supuesto es del todo comprensible. Pero esta omisión, de arranque, lo descalifica. Ya que se está presentando ante la gente como un político sencillo de un pueblo del Estado de México cuando, en realidad, es un alfil de dos de los personajes de poder más temibles que hay en México.

Evidentemente, si los electores del Estado de México supieran que detrás de Eruviel Ávila están Carlos Salinas de Gortari y Elba Esther Gordillo, no le darían mayoritariamente el voto. Por eso oculta tales relaciones… Pero así no, ya no de esa manera. Ya basta de que los políticos en campaña oculten lo que en realidad son.

1 comentario:

azucena alvarez dijo...

me parece perfecto su analices , ya que ud. se dedica a esto, pero en una biografia no necesariamente se tiene que poner a quien se admira o quienes son nuestros amigos o enemigos, aparte a los simples mortales nos gusta lo simple, y no todos los que habitamos el paìs Mèxico somos personas analiticas,no todas tenemos acceso a internet, twitter, facebook, es mas los periodicos los leemos cuando pasamos por un puesto de revistas, no todos tenemos para una suscripciòn, o comprarlos diariamente, asi es que realmente compramos lo que nos venden los lideres politicos cuando se trata de politica, cuando se trata de espectàculos lo que nos vende ventaneando, maxime woodside, flor rubio, y noticias pues joaquin lòpez doriga asi que imaginese si vamos a estar checando si es veridico o porque no puso lo que ud. analizo, pero de cualquier forma se le agradece, y se le agradeceria si hace una analisis de encinas y todos los futuros candidatos al gobierno del edo. de mèxico, y disculpe mis faltas de ortografia,