domingo, 20 de marzo de 2011

Pueblos mágicos ¿y Papantla?

El equinoccio de primavera es fundamental en nuestra cultura. Lo asociamos a cierto tipo de "magia" positiva, a la energía que necesitamos renovar o recargar para ser mejores personas. Como es bien conocido, equinoccio es una palabra que proviene del latín y que sirve para indicar que la noche dura exactamente la misma cantidad de horas que el día: doce horas y doce horas. Es un fenómeno que ocurre sólo dos veces al año, en primavera y en otoño, y ha llamado la atención de los seres humanos desde la antigüedad.

En México estamos convencidos de que el equinoccio de primavera es particularmente positivo en algunos lugares muy especiales, sobre todo en los centros ceremoniales de nuestras zonas arqueológicas: Teotihuacan, Chichén-Itzá, Tajín, entre otros. Al margen de si existe o no evidencia científica o histórica para sustentar lo anterior, el hecho es que la necesidad de pasar el equinoccio de primavera en alguno de los mencionados sitios se ha convertido en un generador de desarrollo turístico para algunas zonas indígenas, cuyos habitantes han encontrado en lo anterior el principal motor para incrementar su bienestar económico.

Es lógico, y se aplaude, que la Secretaría de Turismo Federal promueva a nuestras sitios arqueológicos y a otras localidades coloniales o con características muy particulares como "Pueblos Mágicos". Esta es una expresión simplemente genial desde el punto de vista de la mercadotecnia turística. De ahí que me haya llamado profundamente la atención que en la lista "oficial" de Pueblos Mágicos del Gobierno Federal no aparezca Papantla, uno de los pocos lugares en el mundo que puede presumir de contar con dos patrimonios culturales de la humanidad: la zona arqueológica de el Tajín y los voladores de Papantla.

Sobre este tema publiqué la columna que a continuación reproduzco.


Pueblos mágicos ¿y Papantla?

Bien lo dijo el gobernador del estado de Veracruz, Javier Duarte Ochoa, al inaugurar -en compañía de su esposa, Karime Macías, y de Juan Simbrón, presidente del Supremo Consejo Totonaco- la Cumbre Tajín 2011: la cultura totonaca es motivo de orgullo para el mundo entero.

Expresó Duarte de Ochoa que "inaugurar este encuentro es acercarnos a nuestro pasado milenario, hoy nuevamente la humanidad pone sus ojos en esta cumbre Tajín, evento que enaltece nuestras costumbres y nos da identidad a los veracruzanos y a todos los mexicanos".

En ese acto, el gobernador Duarte hizo entrega al jefe del Supremo Consejo Totonaco del reconocimiento que recibió por parte de la UNESCO en la que se avala la declaratoria de Patrimonio Intangible de la Humanidad a los Voladores de Papantla...

Hasta ahí la noticia pura y dura sobre algo ocurrido en Papantla. Ahora...

... Papantla, lugar extraordinario que alberga a dos de las maravillas culturales que la humanidad se ha comprometido a preservar: Tajín y los voladores.

Pero si la trascendencia de su cultura se reconoce en todo el mundo, la Secretaría de Turismo Federal de México le niega a Papantla la categoría, de alguna manera útil para la promoción turística, de "pueblo mágico".

Tengo en mis manos un libro sobre los pueblos mágicos mexicanos, editado por el Gobierno Federal e ilustrado con bellas fotografías. Entusiasmada por la Cumbre Tajín que en estos momentos se celebra, lo tomé en mis manos para ver qué se dice en esa obra de Papantla, en muchos sentidos el más mágico de los pueblos.

Mi decepción fue terrible: no encontré ni una sola palabra sobre Papantla en ese libro de la Secretaría de Turismo Federal. Ni una sola.

Recurrí de inmediato a internet y me metí al sitio oficial de la Secretaría de Turismo sólo para confirmar que, entre decenas de pueblos mágicos "oficiales", por así llamarlos, no está Papantla.

Está Todos Santos, Baja California Sur, un lugar agradable que evoca más al rock and roll clásico que a tradiciones milenarias; Tapalpa, Jalisco, que cuenta con belleza natural por estar ubicado en una montaña, pero que carece de valores culturales, y así muchas otras localidades que, sin dejar de ser bellas y negarles cierto aire mágico, de ninguna manera pueden ser consideradas portentos de culturas ancestrales como Papantla, sus voladores y el Tajín.

Según la Secretaría de Turismo Federal, un pueblo mágico "es una localidad que tiene atributos simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes, cotidianidad, en fin MAGIA que emana en cada una de sus manifestaciones socio - culturales, y que significan hoy día una gran oportunidad para el aprovechamiento turístico".

Papantla, más que ninguna localidad en México, cumple con esos requisitos. Por sus voladores, por el Tajín, por ser el centro de la cultura totonaca. Pero el Gobierno Federal le niega un reconocimiento. ¿Por qué? Seguramente por grilla. La maldita grilla que todo lo echa a perder en nuestro país.


Columna publicada en http://oyemexico.com el 18 de marzo de 2011

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