miércoles, 23 de marzo de 2011

#Colosio

Cómo no recordar hoy, a 17 años de su muerte, a Luis Donaldo Colosio Murrieta, el honesto sonorense, el político de la mirada buena, el hombre que fue asesinado, cobardemente, en un claro acto de traición, sólo porque deseaba, y trabajaba para hacer realidad su sueño, cambiar a México, que en 1994 para millones era un infierno de injusticias y desigualdades.

No dejaron llegar al sonorense de la conciencia limpia, al ser humano de excepción que hacía, cómo no mencionarlo, una pareja simplemente maravillosa, inolvidable, con su mujer Diana Laura.

No, no lo iban a dejar llegar al poder. Porque estaba decidido a cambiar el sistema que sólo favorece a unos cuantos al tiempo que mantiene en la miseria a millones.

Iba a arrasar en las elecciones presidenciales de 1994, sobre todo por su discurso del 6 de marzo, en el que, tal vez con demasiada anticipación, anunció que rompía con el viejo sistema para construir uno nuevo.

Por eso lo mataron. Para impedir el cambio. Y por eso México está ahora, 17 años después, en una situación bastante peor que la de 1994: con más pobres, con más violencia, con menos generación de empleo. Por eso México, como nación soberana, está en riesgo.

Yo era una adolescente, casi una niña, cuando le dispararon a Luis Donaldo. Sí, a Luis Donaldo, lo llamo por su nombre y le hablo de tú, porque me inspira confianza, porque lo siento muy cercano.

Su muerte marcó un antes y un después en la política mexicana. A todos nos marcó su fallecimiento. Nadie ha dejado de pensar, en estos 17 años, en el México que pudo haber sido y que, tristemente no es, no será, no en el corto plazo, el México con el que soñaba Donaldo.

3 comentarios:

Orazio Barmez dijo...

"los únicos fantasmas que existen son los del recuerdo y de ésos sí hay que cuidarse”. Sólo nos queda el recuerdo que #Colosio pudo ser un gran gobernante para este México, sin embargo es la realidad que nos devora y nuestros miedos preferimos seguir soñando que abrir los ojos y participar de esto que es de todos. saludos Jarochos.
Orazio Barmez
@oraziobarmez

Anónimo dijo...

Hace 17 años yo regresaba de mi luna de miel cuando sucedió este terrible acontecimiento y lo recuerdo con dolor y nostalgia de saber que quizá hoy podríamos tener otro país diferente al que tenemos y con el reto de saber que debemos seguir luchando por tenerlo aunque a veces todo parezca negro, inmóvil, estancado. Cada quién desde nuestra trinchera debemos hacer un esfuerzo y confiar en que servirá y que aunque quizá nosotros no lo veamos nuestros hijos o quizá sus hijos lo verán...
un abrazo

Anónimo dijo...

Pues no es por aguarle la fiesta a nadie, Colosio no era mas que la derecha detras de la derecha salinista. El armo el juego de sedesol, desvinculo grupos al interior del PRI, estructuro a su partido como el PAN y sumio al pueblo en la larga demoagogia de Chirinos y Salinas.La XIV Asamblea del PRI supuso un triunfo de la nueva derecha contra el viejo dinosaurio, sentenciado bajo el cobijo del omnipotente llega a la candidatura, donde se vislumbra su "triunfo" necesario y cierre con broche de oro de la epoca dino, el YupiPriismo reynaria. Calculadores los vetustos se lanzan y lo aniquilan. Lo inmortalizan y lo usan contra Zedillo que le queda una carta de negociacion, por eso su "sana" distancia, no confrontacion abierta, el tiempo le dio a la derecha el triunfo que le regatearon a Colosio.

Lamentable señores Colosio quiza era un buen hombre, un buen amigo y un excelente padre de familia, pero era el rostro de la derecha neopanista de hoy.